Nicolás de Chamfort decía que las pasiones hacen vivir al hombre, la cordura sólo le hace durar. Sin entrar en el paroxismo que desencadenó este moralista francés y huyendo de aquellas clamorosas estridencias y desarmonías, adelanto que la historia que aquí presento se centra en una pasión: la posesión de belleza. Habitualmente, se ha estudiado el gusto por el arte desde una perspectiva masculina. Con las clásicas excepciones –Louisine Havemeyer, Isabella Stewart Gardner, Gertrude Stein o Peggy Guggenheim-, poco se menciona la faceta de coleccionista de arte en mujeres nacidas en el siglo XIX y principios del XX, y mucho menos en España.
En ARS Magazine respetamos tu privacidad. Utilizamos cookies estrictamente necesarias para garantizar el correcto funcionamiento de nuestro sitio web. Asimismo, utilizamos cookies opcionales con fines estadísticos y analíticos para personalizar tu experiencia de navegación y presentarte información acorde a tus preferencias. Tienes la opción de aceptarlas todas, de ajustar su configuración según tus preferencias o de rechazarlas. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Leer más









