Goteo de compras públicas: de un biombo mexicano a Fortuny
El Ministerio de Cultura sigue publicando los contratos de ventas de obras de arte adquiridas a lo largo de 2025. Para el Museo de América ha destinado el Biombo de las nueve musas virreinal por 700.000 euros, y al Prado sendas escenas de Mariano Fortuny y Martín Rico por valor de 240.000 euros. Además, ya han llegado al Museo de Jaén los dos cuadros de Sebastián Martínez procedentes de la Colección Granados y un precio de 121.000 euros.
Siguen llegando noticias de compras públicas para nuestros museos. Que el año se acaba y hay que materializar todas esas adquisiciones prometidas a lo largo de los últimos 12 meses si todavía no se han hecho.
Así nos enteramos de que el Museo de América, además de recibir los enconchados de la familia Solís –de momento la adquisición más cara del año– ha incorporado a sus fondos el Biombo de las nueve musas, una excepcional pieza de escuela mexicana del siglo XVII cuyo precio ha sido 700.000 euros.
También la presencia de autoras femeninas sigue ganando espacio entre las colecciones estatales. Prueba de ello es la incorporación de un par de obras de Aurèlia Muñoz –Esfera orgánica y Tridacna–, por las que deberán pagar 250.000 euros a José de la Mano. El Ministerio dirigido por Urtasun también se ha hecho con tres piezas firmadas por Teresa Lanceta con un precio total de 160.000 euros; Misa de San Gil entre ellas.
El hecho de que vayan destinadas al Museo Nacional de Artes Decorativas y no al Reina Sofía –donde por cierto sí se expondrán las obras de Muñoz en abril– dice mucho del valor que tiene el arte textil en la actualidad. Lanceta en concreto, fue Premio Nacional de Artes Plásticas 2023, pero ese reconocimiento no ha sido suficiente para que nuestro primer museo contemporáneo haya invertido en ella e incrementado la colección de tres piezas que alberga de la artista.
Lo cierto es que Cultura no solo ha comprado a galeristas, también ha aprovechado las oportunidades surgidas en este 2025 para cerrar operaciones en venta privada. Una de ellas ha sido a la familia Granados. Los herederos de Miguel Granados, una de las mayores colecciones de arte barroco español, se acaban de desprender de un par de obras de Sebastián Martínez: Visita de san Antonio Abad a san Pablo ermitaño –firmado– y San Pedro arrepentido. Por ellos, el Ministerio de Cultura ha pagado 121.000 euros, en una operación gestada con bastante rapidez en los últimos meses.
Parece que ambos cuadros ya han llegado al Museo de Jaén, aunque todavía no están expuestos. Cabe celebrar la incorporación de estas dos nuevas telas de Sebastián Martínez al centro jienense, que vienen a engrosar los fondos que ya poseía de este artista al que ahora están tratando de recuperar.
Por su parte, el fotógrafo Alberto García-Alix ha vendido al Estado nueve fotografías suyas pertenecientes a la serie Sacamos el museo a la calle por 59.400 euros. Van a depositarse en el Museo Lázaro Galdiano.
Sin embargo, la compra más cara hecha a un particular no la encontramos en una colección de arte, sino en el campo del diseño (dos disciplinas que a menudo han ido de la mano). Porque Chus Burés ha vendido su archivo por 726.000 euros.
El autor de la célebre horquilla de Matador, que ha colaborado con decenas de artistas plásticos a lo largo de su trayectoria, se ha desprendido de 160 piezas suyas, además de una veintena de objetos variados y 15 fotografías que irán a parar al Museo del Traje.
Arte barroco, novohispano, pintura del siglo XIX, propuestas contemporáneas, fotografía y archivos que, juntos, suman más de millones de euros. Si a eso le añadimos el resto de incorporaciones recientes: Paret, Maíno, La Roldana, Giuseppe Bonito, María Blanchard, etc, tenemos uno de los diciembres más prolíficos de la historia –o más tardío en cuanto a la gestión de contratos– con casi 6,5 millones en compas públicas. Sol G. Moreno





