‘Las Roldanas’ se reparten entre el Prado y Valladolid

‘Las Roldanas’ se reparten entre el Prado y Valladolid

Mientras que la institución madrileña recibe su primera obra de la artista, el Museo Nacional de Escultura se queda con su pareja y es la octava obra de la escultora en su colección. El Ministerio de Cultura pagó por ambas terracotas 550.000 euros en Abalarte.

El pasado 4 de diciembre el Estado ejerció el derecho de tanteo sobre dos terracotas de Luisa Roldán montadas sobre bases de madera dorada casi idénticas con los temas de La Virgen aprendiendo a leer y el Descanso en la huida a Egipto. Cada una partía de un precio de salida de 275.000 euros, cantidad por las que se adjudicaron sin que ningún otro pujador interviniese en la venta.

Ambas son obras de gran calidad dentro de la producción de la escultora, pero la segunda es especialmente importante, no sólo porque esté firmada sino porque también se trata de la primera creación conocida del periodo madrileño de ‘La Roldana’.

Aunque comparten pedestal con el mismo diseño y pertenecía a la misma colección –la de los condes de Güell–, parecen –eso dicen– no guardar relación directa una con la otra, más allá de pertenecer ambas a su periodo madrileño. Este argumento es el que ha utilizado el Ministerio de Cultura para separar dos obras que llevaban juntas muchas décadas.

Lote 1451. Luisa Ignacio Roldán Villavicencio La Roldana (Sevilla, 1652 -fecha de bautizo)-Madrid 1706). "El Descanso en la huida a Egipto". Grupo en terracota policromada, firmado y fechado en 1691. Remate: 275.000 €. Museo Nacional del Prado, Madrid.
Lote 1450. Luisa Ignacio Roldán Villavicencio La Roldana (Sevilla, 1652 -fecha de bautizo)-Madrid 1706), "La Virgen aprendiendo a leer" . Grupo en terracota policromada. Remate: 275.000 €. Museo Nacional de Escultura, Valladolid.

La parte positiva de esta decisión es que el Museo del Prado recibirá por primera vez una pieza de una de nuestras artistas más célebres en vida –la primera que consiguió la dignidad de Escultora de Cámara– y con mayor reconocimiento internacional actual, sobre todo después de la reivindicación de la talla española en las últimas décadas.

La celebrada llegada de Luisa Roldán al Prado ahonda en una cuestión que ha suscitado debate: la presencia de escultura policromada en el museo. Una cuestión que pareció resolverse con exposiciones como Darse la mano, y que de momento no ha implicado la recuperación de las obras maestras que el museo tiene depositadas en Valladolid, como la Magdalena penitente de Pedro de Mena ¿Cambiarán las cosas con la llegada al Prado del Descanso en la huida a Egipto?