Un nuevo Bernini en Viena

Un nuevo Bernini en Viena

El Kunsthistorisches Museum saca de sus almacenes el óleo sobre lienzo Retrato de un anciano, hasta ahora sin atribución clara, y lo eleva a obra del maestro barroco. Se presentará al público en diciembre en la exposición Bernini: Pintor y escultor.

Se trata de un lienzo que entró a formar parte de las colecciones de la institución en 1920, atribuido a Philippe de Champaigne, fruto de la donación del coleccionista Richard Lieben, asentando en Viena y quien lo había comprado en 1900, tal y como cuenta The Art Newspaper. Anteriormente, había pertenecido al Barón Engelshofen, sin que exista otro registro documental de su procedencia.

Ha sido el estudio de Gudrun Swoboda, conservadora del Kunsthistorisches, el que ha propuesto el nombre de Bernini como autor del retrato. En sus declaraciones a TAN, la investigadora se apoya en evidencias estilísticas en su argumentación: la construcción de los volúmenes con adición de pequeñas pinceladas «como podría hacer un escultor con arcilla», la similitud de las comisuras de los labios con las del vivo retrato de Luis XIV en Versalles y, en general, el «aire escultural» del busto.

La obra, que se va a exponer por primera vez desde 1989, ha pasado por una serie de intentos de atribución que fueron desde el mencionado Champaigne a Jean Jouvenet, Jakob Ferdinando Voet y Erasmus Quellinus el Joven. Pero uno de los últimos nombres sugeridos acercaba este retrato al maestro italiano: Baciccio, un colaborador de Bernini.

Es de esperar que esta atribución levante una polvareda entre los especialistas del artista, que en el campo de la pintura se han puesto de acuerdo solo en una veintena de lienzos (frente a los 150-200 que supuestamente pintó según sus primeros biógrafos, Baldinucci y Domenico Bernini).

Gian Lorenzo Bernini. Retrato de anciano. Hacia 1670. Kunsthistorisches Museum, Viena.
Gian Lorenzo Bernini. Autorretrato. Hacia 1635-1638. Óleo sobre lienzo. 46 x 32 cm. Museo Nacional del Prado, Madrid.

De hecho, la única tela del autor que podemos encontrar en una colección española es el Autorretrato [inv. P2476] en los almacenes del Museo Nacional del Prado, cuya ficha en la web de la institución detalla los argumentos a favor y en contra de la autoría (con estos últimos ganando fuerza en las últimas décadas).

Uno de los puntos débiles del Retrato de anciano de Viena es la diferencia de calidades entre el rostro y la vestimenta y el fondo de la pintura. No obstante, un estudio reciente aclaró que se debían a diferentes manos, por lo que es de esperar la intervención de un colaborador (Swoboda propone que quizá se tratase de uno de sus hijos).

Pero el dato más contencioso es, sin duda, la cronología propuesta por el Kunsthistorisches, que data la obra hacia 1670 –gracias a la moda y peinado del retratado, que reflejan las tendencias de la Roma de esos años–, frente al consenso actual de que Bernini dejó de pintar después de 1640. No obstante, según TAN, existe documentación que menciona obra pictórica del maestro en esas fechas.

Su inclusión en la exposición Bernini: Pintor y escultor, que se inaugurará el 2 de diciembre –y se podrá visitar hasta el 4 de abril– en el Palacio Lobkowitz, dará oportunidad a la comunidad de investigadores de dar una opinión formada y resolver la autoría del retrato.