Retorno a Sigüenza de dos pinturas incautadas en la Guerra Civil
El Ministerio de Cultura restituye a Guadalajara dos obras pictóricas, La Anunciación procedente de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Pareja y Cristo ante Pilatos de la iglesia de San Bartolomé Apóstol de Yebes, que fueron retiradas de sus lugares de origen. Ambos bienes quedaron depositados en el Museo del Prado y el Arqueológico Nacional hasta ahora, que se han devuelto a sus dueños.
Desde el pasado jueves se pueden visitar dos nuevas obras pictóricas en el Museo Diocesano de Arte Antiguo de Sigüenza, en Guadalajara, fruto de una restitución. La Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Histórico del gobierno de la República se las llevó durante la Guerra Civil y nunca fueron devueltas a sus lugares de origen.
Se trata de La Anunciación, procedente de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Pareja, y Cristo ante Pilatos, original de la iglesia de San Bartolomé Apóstol de Yebes, que se encontraban en depósito temporal en el Museo del Prado.
La pinacoteca madrileña ha estado detrás de la investigación para reconstruir la historia de ambas piezas. Desde el punto de vista jurídico, la valoración de la documentación histórica sobre las obras ha sido fundamental en la resolución de este proceso, así como para determinar que no fueron objeto de compra por parte del Estado mediante el proceso de prescripción adquisitiva.
La Anunciación se compone de dos tablas de autoría anónima que representan a la Virgen y a un ángel, unos fragmentos que probablemente formaran parte de un altar del siglo XVI. Fueron incautadas por la Junta del Tesoro Artístico y depositadas en el Prado en 1938.
Es curioso cómo en el acta de devolución realizada por el órgano franquista Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional tras la Guerra Civil al ayuntamiento de la localidad, no se incluyó esta obra. No obstante, se conservan las actas del embargo, el libro de registro de pinturas y las fichas de las obras del fichero de incautaciones; además, las tablas mantenían las etiquetas de la Junta de Incautación. Todos estos documentos han sido claves para constatar y rastrear tanto el origen como el lugar de depósito de cada bien.
Respecto al Cristo ante Pilatos, es un lienzo atribuido al Maestro de Lupiana y datado en el siglo XV. Como en el caso anterior, fue confiscada por la Junta del Tesoro Artístico durante la guerra y llevada a los depósitos del entonces Museo Nacional de Arqueología. De nuevo, en el acto de devolución de bienes a Yebes, la institución franquista omitió esta pieza.
Durante la década de 1940, el párroco de la localidad hizo una reclamación para solicitar su restitución, pero el Servicio de Defensa nunca la devolvió, a pesar de contestar en 1942 que se estaban haciendo las gestiones para localizarla.
En la década siguiente se repitieron las reclamaciones por parte del alcalde de Yebes. Finalmente en los años 50, la obra fue trasladada al museo del Paseo del Prado y ahí ha permanecido hasta el comienzo del trámite para su devolución actual.
Entre la documentación consultada durante la investigación figura el acta de incautación, la etiqueta en el reverso de la obra y el libro de registro de pinturas. También aparece en los escritos vinculados a su ingreso en el Museo del Prado.
La devolución de ambas piezas se ha hecho oficial en un acto presidido por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y en él ha participado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el director del Museo del Prado, Miguel Falomir, y el vicario general de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Agustín Bugeda.
Con ésta ya son cuatro las restituciones impulsadas desde el Ministerio de Cultura, reafirmando su compromiso “con la memoria y con los derechos de quienes fueron privados de lo que les pertenecía”, según ha declarado Urtasun durante el acto.
Las de Sigüenza se suman a otras devoluciones realizadas este año en Brihuega, tanto al Ayuntamiento de la localidad como a la parroquia de El Casar (Guadalajara). Asimismo, en 2025 se realizaron sendas restituciones a los herederos de Pedro Rico, cuyos bienes nunca fueron devueltos por las autoridades franquistas; y a la Fundación Francisco Giner de los Ríos, a quien se devolvió un lienzo conservado en la Biblioteca Nacional de España. Nerea Méndez Pérez



