La mirada de Avedon al paisaje humano del Oeste americano

La mirada de Avedon al paisaje humano del Oeste americano

Fundación Mapfre presentó ayer el corpus fotográfico de Richard Avedon, In the American West , 1979-1984, una muestra que recupera la serie a la que dedicó cinco años y que culminó con la edición de un libro y una exposición en 1985 en el Amon Carter Museum of American Art de Fort Worth, Texas, que fue la entidad que le encargó este ambicioso proyecto que refleja el paisaje humano quizá menos conocido del Oeste americano. Las 110 copias que se exhiben en la Fundación Mapfre, gracias a la colaboración con la Fundación Henry Cartier-Bresson, es una oportunidad única porque es la primera vez que se pueden ver en España. Una serie que está considerada como una de las obras maestras de Richard Avedon (Nueva York, 1923- San Antonio, Texas, 2004). Desde mañana y hasta el 30 de agosto permanecerá abierta en la sala de exposiciones de Madrid.

Enmarcada dentro de PHotoEspaña 2026, la exposición Richard Avedon, In the American West. 1979-1984, comisariada por Clément Chéroux, es la ocasión de acercarse a la obra de uno de los gigantes de la fotografía del siglo XX, que desde muy joven colaboró con revistas tan prestigiosas como Harper’s Bazaar, donde ya apuntaba un lenguaje visual muy innovador. Trabajó para Vogue y desde 1992 fue el primer fotógrafo en The New Yorker, además de colaborar con los grandes iconos de la moda como Calvin Klein, Versace o Revlon, entre otras marcas.

Su obra fue objeto de retrospectivas en la Smithsonian Institution en 1962, más tarde en el MET de Nueva York en dos ocasiones (1978 y 2002), y en otras entidades como el Instituto de Artes de Minneapolis (1970), la citada en el Amon Carter (1985) o en el Whitney Museum en 1994.

La génesis de este ambicioso proyecto está en el retrato de Wilbur Powell tomado por Avedon en su rancho de Ennis, Montana, que se publicó en la revista Newsweek en julio de 1978. Powell era el capataz de Avedon y al que el fotógrafo calificó como un “hombre normal excepcional”, que simbolizaba, en ese contexto, la identidad nacional. Esa imagen tan poderosa llamó la atención del director del Amon Carter Museum de Forth Worth en Texas, que albergaba una colección única de fotografías en torno al Oeste americano, y que fue quien propuso a Avedon dar continuidad al proyecto. Así nació In the American West. Contó durante todo el proceso con la ayuda de la fotógrafa Laura Wilson, coordinadora del proyecto.

Ruby Mercer, publicist, Frontier Days, Cheyenne, Wyoming, July 31, 1982 Photograph by Richard Avedon. © The Richard Avedon Foundation
Roger Tims, Jim Duncan, Leonard Markley and Don Belak, coal miners, Reliance, Wyoming, August 29, 1979. Photograph by Richard Avedon © The Richard Avedon Foundation

Durante varios meses del período 1979-1984, Avedon y su equipo viajaron por el Oeste americano buscando rostros de personas, casi siempre anónimas, a las que fotografiar, con una estructura muy definida. En palabras del propio fotógrafo: “A medida que avanzaba el trabajo, los retratos empezaron a revelar por sí solos todo tipo de conexiones -psicológicas, sociológicas, físicas y familiares -entre personas que no se conocían de nada”.

Durante este trabajo, Avedon usó una cámara de 20 x 25 cm montada sobre un trípode, no muy diferente de las de Edward S. Curtis o August Sanders, grandes fotógrafos nacidos en el siglo XIX pero cuya carrera impregnó el siglo XX, aunque con diferente velocidad de la toma y calidad de la película empleada.

Previamente a la sesión fotográfica, bien Avedon, Laura Wilson o algún otro miembro del equipo hacía una instantánea Polaroid de la persona que iba a ser retratada. Los números registrados en esas instantáneas se referían a los archivos donde también se guardaba la autorización de cada modelo para difundir su imagen, junto con su nombre y dirección, lo que iba a permitir enviarles una copia impresa de la fotografía, un ejemplar del libro y una invitación para asistir a la exposición. En una vitrina de la exposición en Fundación Mapfre se exhiben algunas de las Polaroids tomadas antes de la sesión definitiva.

En este proyecto, que duró cinco años, Richard Avedon hizo más de un millar de retratos, de las cuales al final se seleccionaron poco más de un centenar de ellas, que son las que conforman el libro del mismo título y las que se pueden observar en la exposición. Todos los retratos de la muestra tienen el mismo formato, son en blanco y negro, y las fotos están tomadas sobre un fondo blanco y con luz natural, lo que confiere una unidad estilística en este proceso innovador por el que optó Avedon y su equipo.

Para el fotógrafo norteamericano fue un auténtico reto. Acababa de cumplir 56 años y estaba en un momento de éxito creciente entre las élites de la moda y los grandes retratos de escritores y creadores. Quizás el encargo del Amon Carter lo viera como una posibilidad de renovarse y pasara de retratar a personas famosas por otras más anónimas pero cuya expresividad a él le atraía resaltar. Tal vez, como podemos observar al recorrer la exposición en la sala madrileña de Fundación Mapfre, la intención de Avedon fuera presentarnos el paisaje humano de cientos de personas alejadas del éxito que proyectaban series de televisión como Dallas o Dinastía y el glamouroso mundo de Nueva York. Hay mucha verdad en esos primeros o medios planos de personas anónimas pero cuya dignidad está en los expresivos ojos y en el lenguaje no verbal de los retratados.

Petra Alvarado, factory worker, on her birthday, El Paso, Texas, April 22, 1982 Photograph by Richard Avedon. © The Richard Avedon Foundation
Jesse Kleinsasser, pig man, Hutterite colony, Harlowton, Montana, June 23, 1983 Photograph by Richard Avedon. © The Richard Avedon Foundation

Las ciento diez fotografías que conforman la exposición se presentan de forma lineal y siguiendo el orden de aparición en el libro. Las imágenes expuestas son las copias de referencia finalmente elegidas por Avedon. Son, por tanto, el conjunto más fiel a la visión original del fotógrafo. En la muestra se ha reunido en vitrinas una serie de material documental que ayuda a contextualizar la elaboración del proyecto: anotaciones manuscritas del artista con sus indicaciones sobre la impresión de algunos retratos, anotaciones del propio Avedon, así como la correspondencia que mantuvo con algunos de sus retratados.

En esas tomas hay una inclinación y una interacción entre Avedon y sus retratados por captar con modestia a los mismos, cercano al fotomatón, pero sin olvidar la sofisticación a la hora de plasmar la personalidad y atributos de las personas a las que capta. Como escribe el comisario Clément Cheroux: “Aunque la estética del proyecto sea bastante elemental, su puesta en práctica es de lo más elaborada…” y añade que “hacía falta mucho trabajo y muchos conocimientos para obtener una imagen tan sencilla”.

En el recorrido encontramos imágenes duras como las del apicultor Ronald Fischer, hecha en mayo de 1981 en California. En ella vemos a Fischer cubierto de feromonas, mientras cientos de abejas se posaban sobre él, por lo que recibió dos picaduras. Avedon hizo 121 fotografías y, tras dudar entre dos imágenes, Avedon eligió la que mostraba a Fischer como un «monje budista soportando el dolor», tanto para la exposición como para el libro.

Esa niña de 13 años que desolla serpientes en Texas, vagabundos, pacientes de hospitales psiquiátricos, una abuela y su nieta, tratantes de ganado, adolescentes, trabajadores mineros y de yacimientos petrolíferos, cajeras, publicistas, el reverendo Andrew Godwin, un niño baterista, reclusos tatuados con Cristo en su pecho, herreros o científicos, todos ellos con sus nombres y ocupación profesional, constituyen una visión crítica de la sociedad estadounidense y en concreto pone en valor a la clase trabajadora como una aportación plural y algo ‘ficcionada’,  y lo hizo con esa estrecha relación que Avedon mantenía con sus retratados. Quizá contemplarlas pueda producir cierta desazón pero visibilizan la opinión que el fotógrafo tenía de ese tiempo y de miles de personas que habitaban un lugar como el Oeste americano.

David Beason, shipping clerk, Denver, Colorado, July 25, 1981. Photograph by Richard Avedon © The Richard Avedon Foundation
Sandra Bennett, twelve year old, Rocky Ford, Colorado, August 23, 1980. Photograph by Richard Avedon. © The Richard Avedon Foundation