Un Rothko adquirido en el taller del artista, a subasta por 80 millones

Un Rothko adquirido en el taller del artista, a subasta por 80 millones

Fue la obra favorita de Agnes Gund, quien compró Nº 15 (Two Greens and Red Stripe) directamente en el estudio del pintor. El cuadro, que apenas salió de la casa de la coleccionista durante 58 años, se ofrece el 18 de mayo en Christie’s Nueva York junto a otras dos obras de su legado firmadas por Twombly y Cornell.

Agnes Gund sentada en su casa neoyorquina junto a la Nº 15 (Two Greens and Red Stripe) de Rothko, su obra favorita. Imagen cortesía de Christie’s. Fotografía: Stefan Ruiz.© Kate Rothko Prizel & Christopher Rothko/Artists Rights Society (ARS), New York.

Agnes Gund (1938-2025) fue una mujer que dedicó su vida a la convicción de que el arte podía cambiar el mundo. Una adelantada a su tiempo que no solo formó una de las colecciones más admiradas de su generación, sino también mecenas de jóvenes creadores, activista defensora de nombres femeninos y madre de una extensa familia de artistas y comisarios.

A lo largo de su vida, donó más de un millar de obras al MoMA y otras tantas a diversas instituciones públicas. Llegó a ser presidenta del Consejo Internacional del museo neoyorquino, formó parte de las juntas directivas del Museo de Arte de Cleveland, además de la Morgan Library, y recibió la Medalla Nacional de las Artes en 1997.

Se codeó con algunos de los pintores más destacados de la primera mitad del siglo XX, como Jasper Johns o Roy Lichtenstein, con quienes mantuvo una estrecha amistad. Aunque su sueño siempre fue tener un Rothko.

Así se lo confesó en 1967 a su amiga Emily Hall Tremaine, también coleccionista. Esta le sugirió entonces visitar el estudio del artista, cosa que hizo; y, por supuesto, no salió con las manos vacías.

El propio autor expresionista le recomendó que se llevase Nº 15 (Two Greens and Red Stripe), un inmenso lienzo de casi dos metros y medio realizado en 1964. Se trata de una obra madurez donde los tonos oscuros verdes aparecen animados por una gran banda roja cargada de profundidad emocional.

Gund escribiría posteriormente a Rothko para contarle cómo la pintura se revelaba ante ella cada vez que la contemplaba. Un gesto que el artista agradeció profundamente, ya que su interés siempre fue “expresar mis emociones humanas: tragedia, éxtasis o muerte” y trasladarlas al espectador cuando contemplase sus cuadros.

Un día me quedé dormida y, al despertar, vi el cuadro colgado en la pared. Me pareció hermoso pero diferente. Así que escribí a Rothko para decírselo”

La pasión que sentía la dueña por este lienzo era tal, que solo salió una única vez de su mansión neoyorquina en los 58 años que colgó de sus paredes. Y es que, aunque prestase cientos de obras para museos de todo el mundo, Nº 15 era su favorita, la que le acompañó hasta el final, cuando falleció en septiembre del año pasado.

Mark Rothko. Nº 15 (Two Greens and Red Stripe). 1964. Óleo sobre lienzo. 236,2 x 175,3 cm. Imagen cortesía de Christie’s Nueva York.
Cy Twombly. Sin título. 1961. Óleo, grafito y cera sobre lienzo. 125,7 x 145,4 cm. Imagen cortesía de Christie’s Nueva York.

¿Qué pasará ahora con la ingente colección de esta mecenas, que llegó a atesorar hasta 2.000 piezas contemporáneas? Pues una parte se va a subastar, pero de momento en dosis pequeñas, para no saturar al mercado.

Una de las primeras será esta imponente y querida obra de Rothko de grandes dimensiones, que fue además una de las últimas adquiridas directamente al artista en su taller. Se ofrecerá el 18 de mayo con un precio estimado que ronda los 80 millones de dólares, según fuentes consultadas por ARS.

Podría buscar el récord, si tenemos en cuenta que el tope del autor está en 86,9 millones conseguidos por Naranja, rojo, amarillo en 2012. Son otros tiempos, y los remates de Rothko más recientes rebajan las expectativas hasta los 65 millones, pero nunca se sabe.

Lo que está claro es que será el lote estrella en Christie’s Nueva York, durante la sesión de 20th Century Evening Sale, donde también se subastarán otras dos obras maestras pertenecientes a la mecenas estadounidense.

La primera es Sin título de Cy Twombly, un lienzo hecho en Roma antes de que el artista se estableciese definitivamente en la Ciudad Eterna y revela el cariño que Gund sintió también por este pintor, al que acompañó durante la inauguración su gran retrospectiva en el MoMA neoyorquino. La casa ha estimado recaudar unos 60 millones de dólares.

La segunda pertenece a Joseph Cornell y se titula Princesa Médici. Es una de las típicas cajas de madera donde el autor se apropia de una pintura clásica que combina con decenas de elementos que añade a modo de collage. Esta procede de su serie de los Médici y su remate podría alcanzar los cinco millones.

Y aunque la noche promete cerrarse con otros grandes resultados ajenos al legado Gund, por la presencia de Picasso, De Kooning y Warhol entre otros, parece que Rothko será el invitado de honor de una velada que podría cerrarse con un nuevo récord. Sol G. Moreno

Agnes Gund y Cy Twombly (en el centro) junto a varios comisarios y miembros del consejo directivo del MoMA en la inauguración de una exposición del artista. 1994. © Star Black © The Museum of Modern Art/Licensed by SCALA / Art Resource, NY.
Joseph Cornell. Sin título (Princesa Medici). Hacia 1948. Estructura de caja de madera: collage de papel impreso, pintura, vidrio, metal, espejo, corcho, mármol, pluma, papel de aluminio de colores e hilo. Imagen cortesía de Christie’s Nueva York.