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Víctor Ochoa: «Lo mío es una búsqueda incesante con idas y venidas»

El escultor acaba de donar una obra a la Comunidad de Madrid en homenaje a la “humanidad y sacrificio” de tantas personas que luchan contra el coronavirus. Según explica, Héroes del COVID-19 es un regalo para todos los madrileños que desde el pasado 15 de mayo puede visitarse en la Real Casa de Correos. Charlamos por teléfono con el artista sobre la gestación y sentido de esta escultura, que considera como un emblema de la pandemia. «Nuestro grano de arena es una escultura, una canción, un poema… es lo único en lo que tenemos cierta trascendencia».  



Como buen escultor, a Víctor Ochoa (Madrid, 1954) le gusta “tocar” para aprender y conocer. “Si no lo toco, no lo creo”, explica. Quizá por eso, ha materializado la pandemia sanitaria en una figura que tiene rostro y garras de alimaña, para comprender mejor el alcance de esta tragedia. El pasado viernes, coincidiendo con la festividad de San Isidro, hizo entrega de esta obra a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en un acto oficial en la Real Casa de Correos al que también asistieron los consejeros de Vivienda –David Pérez– y de Cultura (Marta Rivera de la Cruz). Y allí ha quedado instalada, bajo las cristaleras del edifico de Sol, en memoria de los fallecidos y sanitarios, enfermos, cuidadores y supervivientes de este virus que ha puesto en jaque a todo el mundo.

*¿Qué significa esta figura de Héroes del COVID-19? 

*Representa tanto el recuerdo a las víctimas como el homenaje a los héroes del coronavirus. En cuanto al significado, se refiere al drástico cambio que ha sufrido nuestra vida en el curso de la pandemia. La parte inferior en bronce muestra la anterior humanidad y las maneras que teníamos para transitar por las injusticias, incluido ese pie que debe escapar de las alimañas. En la parte superior aparece un ser con máscara recogido sobre sí mismo y envuelto en una vela blanca que tiene una astilla de barco en su mano. ¿Y por qué digo barco? Porque entiendo esta situación como el naufragio de nuestra sociedad y a todos nosotros como la tripulación que, casi sin recursos para evitarlo, se niega a abandonar la nave.

* ¿Por qué ha decidido regalarla a la Comunidad de Madrid precisamente el 15 de mayo?

*Soy de Madrid, vivo en Madrid y aunque este emblema pretende ser de todo el mundo, lo más sencillo era dejarlo en Sol, en el edificio donde todos escuchamos las campanadas de fin de año.

*Parece una figura en extraño equilibrio –como la Sanidad estos días– y deshumanizada, en un escorzo casi hiriente. ¿Se esconde alguna metáfora social o política tras ella?

«Entiendo la situación como el naufragio de nuestra sociedad y a todos nosotros como la tripulación que, casi sin recursos para evitarlo, se niega a abandonar la nave».

*La figura completa parece saltar y, al mismo tiempo, haber quedado petrificada, es un contrasentido que me gusta. Pero no destila sufrimiento, sino al revés: ha ocurrido algo que trasciende a lo que éramos y los protagonistas no se han movido ni un milímetro de su puesto, ese barco metafórico, a pesar de poner su vida en juego. Los posibles reproches y la rabia del artista también se los llevó la tempestad durante el naufragio.

*Creo que se ha basado en un modelo de los años noventa… 

*Efectivamente, en 1995 modelé una figura mitológica a la que llamé Fauno; se alzaba sobre un único pie, igual que el bailarín Nijinsky esculpido por Rodin. En su momento traté de fundirla de una sola pieza pero no lo conseguí, por eso guardé una parte de la obra [una pierna] en mi estudio. Durante los años siguientes he tratado de hacer varias versiones en resina sin éxito. En 2018 retomé esa vieja pierna de bronce y le superpuse una figura de material sintético impresa en 3D, pero una vez más rechacé el resultado y volví a guardar la pierna, esta vez en mi casa. Con la llegada del coronavirus y encerrado con la escultura, yo la miraba… entonces me di cuenta de que era su momento. Desde ese instante, todo lo que oía, veía y pasaba parecía clamar para este homenaje. Así que no lo dudé: hice la escultura y la doné.

*Esta no es la única obra con contenido social que tiene, hace un par de meses presentó en Tefaf Zulo, Rehén y Chapapote en el stand de la galería López de Aragón. ¿Forman parte de alguna serie?

*Las dos primeras son una clara referencia a los monumentos en homenaje a las víctimas del terrorismo y pueden considerarse parte de una serie o temática. Chapapote, en cambio, será la escultura que se erigirá como uno de los emblemas de la tragedia del Prestige en Galicia y en homenaje al escultor Manfred Gnádinger que habitó aquellas playas.

*La feria de Maastricht tuvo que cerrarse prematuramente por causa del covid. ¿Le pilló allí?

*Sí, estaba en Tefaf cuando decidió clausurarse. Un desastre, porque las expectativas antes de la pandemia eran fantásticas.

*¿Ha tenido que posponer o anular alguna otra exposición?

*Desgraciadamente varias, como una que quería hacer en Barcelona, han quedado más que aplazadas.

* ¿Cómo está viviendo el confinamiento, cree que para un artista, habituado a trabajar en la soledad del taller, es más fácil la reclusión de estos días?  

*Un escultor puede convertir el encierro en otra suerte de estudio transformado para seguir creando, pero ni siquiera sus obras y su pena son capaces de sobrellevar algo como esto. Tengo dos hijas en Estados Unidos, otro –Alfonso– que ha tenido el virus y se está reponiendo, pero a ninguno de ellos lo veo desde hace dos meses. Yo mismo desconozco si lo he pasado. Hay padres de amigos a los que el covid-19 se los ha llevado de un plumazo… ¿Qué puedo añadir?

*Bueno, esta obra de Sol es un homenaje a todos ellos y a su memoria. También tiene retratos de personajes públicos como el Rey Juan Carlos I, Don Juan, Severo Ochoa o Camilo José Cela. ¿Me podría contar una anécdota de alguno de ellos?

*Podría contarlas, pero no debo.

*En sus obras pasa del bronce a la plastilina con una facilidad increíble. ¿Cómo selecciona el material más adecuado para cada ocasión?

*Hay materiales para los que estás hecho sin buscarlo. En mi caso creo que era el barro, pero después de tantos años decidí quemar esas naves y ahora estoy en ese punto en el que considero que puedo con todo lo nuevo. Porque no solo creas con tus manos y tu ímpetu… Para mí cambiar de materiales es casi una terapia.

*Hábleme de su evolución durante las últimas décadas. 

*Después de muchos años de encargos, deseo nuevamente la obra monumental y eso me liga a temas profundamente sociales. Hay escultores fieles de principio a fin a ‘su manera’, pero lo mío es una búsqueda incesante con idas y venidas.

*Además de Arquitectura, estudió anatomía y disección. ¿Qué papel ocupa el cuerpo humano en su obra?

*El cuerpo ha sido nuestra casa de toda la vida; sus códigos, anatomías y hasta su ADN tiran de nosotros de una manera formidable. Pero es su parte no forense la que más reclama mi atención: ¿Cómo es posible interpretar amor u odio con imperceptibles cambios físicos? Esa y preguntas semejantes me llenan el trabajo a diario.

*¿En qué está trabajando ahora? 

*Además de varios encargos de personalidades, llevo meses intentando hacer unas cápsulas que contengan mi Obra. Quiero reducir mi universo plástico a la forma de una semilla, muy pequeña o gigante. No hablo de una forma abstracta sino concreta, con seres imaginados y contenidos en balas de formol. Lo esencial es que he perdido las fronteras entre la carne, el cíborg y el robot con todos sus artilugios digitales. Ya se verá el resultado. SGM

  •  El 27 de mayo (13 días después de presentar la pieza) la Comunidad de Madrid retiró la escultura Héroes del COVID-19  del  patio de la Real Casa de Correos. La obra descansa ahora en un hueco de las escaleras del edificio bajo una lona y está «pendiente de ubicación» según las autoridades. 
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