Lienzo y seda en el Meadows

Lienzo y seda en el Meadows

Lienzo y seda en el Meadows

El museo americano apuesta para su temporada otoñal por una exposición en la que aúna pintura y moda gracias a la colaboración con el madrileño Museo del Traje. Esta sigue la senda iniciada en 2017, cuando se celebró en Dallas la muestra dedicada a Balenciaga. Permanecerá abierta hasta el 9 de enero de 2022 y en ella los visitantes podrán disfrutar a un mismo tiempo de las obras de arte junto a la indumentaria representada en ellas.


El Museo Meadows abrió ayer, en colaboración con el Museo del Traje, Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico de Madrid, una exposición sobre indumentaria y moda española. En ella se ha reunido una selección de 40 pinturas entre retratos y lienzos de temática histórica –además de algunas estampas de Goya– de la colección del museo americano, junto a vestidos y todo tipo de accesorios contemporáneos de las prendas representadas en ellos, estos últimos propiedad del Museo del Traje.

Comisariada por Amanda W. Dotseth y Elvira González, Lienzo y seda se sumerge en la evolución de la moda española a lo largo de cuatro siglos –alcanza hasta el siglo XX con la combinación de Joan Miró con un vestido de Manuel Piña de 1991–, a la vez que revela cómo influyeron en ella aspectos de la historia española como su implicación en el comercio mundial o la necesidad de generar una identidad nacional. Se trata por tanto de una oportunidad excepcional puesto que, como señala Dotseth, se «favorece un relato más matizado del desarrollo de la sociedad española […] que permite explorar, como nunca antes, las complejas relaciones entre representación y realidad o entre imagen y objeto». E. González añade que «al emparejar piezas de la colección del Museo del Traje con las del Meadows, se consigue dar vida a la ropa, los accesorios y otros materiales, lo cual permite a los espectadores ver el contexto en el que se llevaron tales artículos».

Antonio Casanova y Estorach. Favoritos de la Corte. 1877. Óleo sobre lienzo. Meadows Museum, SMU, Dallas. Algur H. Meadows Collection, MM.65.12. Photo by Michael Bodycomb.
Vista de una de las salas de la exposición en la que pueden verse en lienzo de Casanova y Estorach (1887) enfrentado a un "Vestido de novia" datado hacia 1812-1820 y un "Terno masculino" de fechas similares. En primer plano, el "Retrato de María Teresa del Castillo de Francisco Bayeu (1767-1770) se presenta junto a una Casaca (ca. 1760) y un "Gorro de cristianar". Al fondo a la izquierda, "Caballeros y damas visitando un patio del Alcázar de Sevilla de Joaquín Domínguez Bécquer (1857).

No es la primera vez que el Meadows se interesa por la moda. Ya en 2017 celebró Balenciaga y su legado: la alta costura de la Texas Fashion Collection. En esta misma línea, el Museo Thyssen presentó dos años más tarde una exposición dedicada al modisto vasco donde se confrontaron sus vestidos junto a piezas de la colección. La que ahora nos ocupa da un paso más allá al abarcar cuatro siglos de historia de la moda e incluir no sólo trajes sino también todos los accesorios que los acompañan.

Lienzo y seda aborda varios temas que ilustran las distintas tendencias de la moda europea, con especial atención a la española. Se divide además en varias secciones: «Objetos preciosos» presenta accesorios como joyas, peines y veneras realizados en metales preciosos o exóticos como el coral. Aquí puede verse el Retrato de caballero de Santiago de Jusepe Ribera junto a varias insignias de órdenes militares; o la miniatura decimonónica de Francisca E. Meléndez y Durazzo junto al collar de perlas y coral o varios pendientes en coral y pasta vítrea similares a los que luce la dama.

Detalle en el que se comparan el retrato de "El Segovianito" de Zuloaga (1912) junto a un "Traje de luces" de hacia 1876-1900 confeccionado en seda, lino, algodón e hilos de plata.

Por su parte, «Tipismo» recurre a vestimentas que se identifican con España como los trajes de luces o los mantones de Manila. Buen ejemplo de ello son El torero «El Segovianito» de Ignacio de Zuloaga, que se expone junto a un traje de luces del mismo color; o Retrato de la duquesa de Arión, marquesa de Bay, también de Zuloaga, al lado de un mantón de Manila del mismo color. Por último, «De paseo» demuestra la importancia que tuvo la indumentaria en la vida pública. Bellísima es en esta sección la comparativa entre Playa de Portici de Fortuny con un Traje de polisón de hacia 1875-1880 confeccionado en algodón, seda, metal y lino.

Lienzo y seda podrá visitarse hasta el 9 de enero de 2021. Se acompaña de un catálogo preparado por las comisarias donde se reproducen con todo detalle las pinturas junto con a aquellos objetos de moda con los que se acompañan. Asimismo, en paralelo puede visitarse otra exposición instalada en las galerías del primer piso del museo: Imagen e identidad: la moda mexicana en el período moderno. En ella se explora la moda mexicana a través de imágenes de la vida cotidiana, celebraciones, tipos regionales y profesiones.

Vista de una de las salas de la muestra en la que aparecen enfrentados "Playa de Portici" de Fortuny (1874) junto a un "Traje polisón" de hacia 1875-80 confeccionado en seda, metal y lino; un "Vestido de niña" (1890) en algodón, seda y madreperla; y una "Sombrilla" (1870) de seda, plumas, lana y marfil.
Detalle de una página doble del catálogo donde aparecen pendientes de pasta vítrea comparados con la miniatura de dama realizada por Francisca E. Meléndez y Durazzo (hacia 1795).