La tiara ‘rusa’ de la duquesa de Alba se vende por 1,7 millones de euros
Ni rusa ni procedente de los zares. Esta joya de Cayetana de Alba estilo art déco que imita el tocado kokóshnik fue encargada a la casa Ansorena en 1920 y vendida por 200.000 euros por la propia duquesa hace tres décadas. Ahora, ha vuelto a cambiar de manos por un precio millonario. TEXTO: Fernando Rayón
En los años noventa, la duquesa de Alba vendió una de sus tiaras más famosas. La explicación que ella misma dio fue que su hijo Cayetano necesitaba dinero para comprar un caballo y que tampoco la usaba mucho ya. El caso es que la vendió por 200.000 euros y, tras pasar por varias manos, terminó en la casa de joyería y antigüedades M.S. Rau Jewels, con sede en Nueva Orleans.
Esta galería de Estados Unidos la puso a la venta por 2,5 millones de euros. Un precio elevado, pero que ha servido –previa rebaja importante hasta 1,7 millones de euros– a un comprador de aquel país, que se mantiene en el anonimato.
Según la familia, la tiara en cuestión tenía –al igual que otra joya que poseía Cayetana– procedencia imperial. La que todavía conserva la familia fue regalada por la emperatriz Eugenia de Montijo; y esta que se acaba de vender habría sido propiedad de Dagmar de Rusia, esposa del zar Alejandro III.
Pero la realidad es que entre las espectaculares joyas de la zarina nunca figuró esta pieza. Tampoco entre los regalos de su padre Cristián IX de Dinamarca ni de su madre, Luisa de Hesse-Kassel. Las piezas tienen su propia historia y la de esta pieza, la escribió la duquesa de Alba. Su evidente aire ruso, que imitaba el tocado kokóshnik, sirvió para buscarle una procedencia con pedigrí que, lógicamente, aumentó su precio.
Esta tiara en cuestión, estilo art déco, fue encargada en 1920 a la casa Ansorena de Madrid, por María del Rosario de Silva, marquesa de San Vicente del Barco y duquesa de Híjar, abuela de Cayetana.
De hecho, en el inventario de María del Rosario ya figura como “una corona rusa de platino con diamantes”. Quizá de ahí venga su atribución. Tanto Cayetana como su madre portaron la joya en diversas ocasiones. Además, sus dos nueras: Matilde Solís y María de Hohenlohe, la lucieron en sus respectivas bodas.
La tiara dejó de estar en posesión de la célebre duquesa, tal como contó en sus memorias Yo, Cayetana, cuando la vendió para poder hacer frente a la compra de un caballo para su hijo Cayetano. Los compradores fueron entonces los joyeros Joseph Saidian & Sons, que pagaron 200.000 euros.
Tras varios años en los que ha pasado por diferentes manos, ahora vuelve a ser noticia al haberse vendido por una cantidad mucho mayor: 1,7 millones de euros. Y es que, aunque no sea de la Familia Imperial Rusa, “la Casa de Alba es mucha Casa”, como dicen en Estados Unidos.

