El viaje de ida y vuelta del Renoir de la duquesa de Alba

El viaje de ida y vuelta del Renoir de la duquesa de Alba

Le chapeau aux cerises fue la obra favorita de Cayetana Fitz-James Stuart, colgó en el Palacio de Liria hasta que la duquesa falleció y sus herederos vendieron el cuadro. En marzo reapareció en el stand de M. S. Rau en TEFAF y ahora ha sido adquirido por un coleccionista –8,7 millones– que lo va a traer de vuelta a nuestro país.

Esta es la historia de un viaje de ida y vuelta a España de un cuadro de Renoir muy especial. Primero, porque retrata a la futura mujer del artista, Aline Charigot, cuando empezó a posar para el pintor a principios de la década de 1880. Y segundo, porque perteneció a la duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart quien, entre tanto Tiziano, Goya y Velázquez, siempre prefirió al autor impresionista.

El retrato fue pintado en 1884 por Pierre-Auguste Renoir y representa a una joven de perfil con un sombrero de cerezas. No es otra que Aline Charigot, una modista de la que el pintor quedó prendado cuatro años antes. La tomó como modelo en más de una ocasión y mantuvo con ella una relación musa/artista hasta que en 1890 se casaron.

Algo de esa complicidad, cariño y ternura se aprecia ya en este óleo, realizado con esa pincelada suelta pero segura de la etapa de madurez del autor.

Dicho romance encontró su continuidad en el siglo siguiente, cuando Cayetana de Alba inició su particular idilio con el cuadro. Lo descubrió en la galería Marlborough de Londres en 1973 y no lo dudó ni un segundo: se lo llevó para colgarlo de las dependencias privadas del Palacio de Liria. Convivió con él y disfrutó de él durante 40 años, hasta que murió en 2014 y aquella obra favorita pasó a ser un bien más para repartir entre sus herederos.

Tuvimos que despedirnos del cuadro, que dejó de colgar de Liria –no era propiedad de la Fundación Casa de Alba, sino de la propia duquesa– para cruzar el charco y hacer las Américas, porque el coleccionista estadounidense que lo compró lo cedió temporalmente al Meadows Museum.

Pierre-Auguste Renoir. Le chapeau aux cerises. Hacia 1884. Óleo sobre lienzo. Imagen cortesía de M.S. Rau.

De modo que Le chapeau aux cerises [El sombrero de cerezas] salió de nuestro país en 2015-2016 –con el beneplácito de Cultura, porque la pintura tiene años de 100 años–, cuando los hijos y el viudo de la duquesa de Alba decidieron canjear el Renoir por unos buenos millones. Ya entonces se especuló con la posibilidad de que fuera inexportable y que contase con un permiso de exportación temporal para llevarlo a Estados Unidos. Pero la memoria, como la mentira, tiene las patas cortas y enseguida se olvidó el caso. Al retrato de Renoir se le perdió la pista y nadie más volvió a hablar de ello.

Cayetana de Alba portando la 'Tiara rusa'.

Hasta que reapareció hace unos meses en el mercado internacional de la mano de M. S. Rau y se reconstruyó el puzle. El galerista de Nueva Orleans adquirió el retrato en 2020 y lo vendió a un particular, hasta que en 2025 volvió de nuevo a sus manos.

El pasado marzo decidió acercarlo a Europa y ofrecerlo en el mejor escaparate del continente, TEFAF Maastricht. Allí llamó la atención de la prensa y los coleccionistas españoles, que volvieron a recuperar la historia de este cuadro: su procedencia aristocrática española y el cuento de amor que había tras él.

¿Por qué ha cambiado tantas veces de dueño en tan poco tiempo? ¿Y cuáles son las razones de que haya vuelto a cruzar el charco? Difícil saberlo. Pero ayer nos enteramos de que la obra regresa a nuestro país, porque un coleccionista –imaginamos que español– lo ha comprado por 8,7 millones de euros a M. S. Rau para devolverlo a suelo español.

“El cliente estaba muy interesado en que una pieza así volviera a España por su relevancia cultural histórica”, explica Bill Rau a Isabel Ferrer. Lo que no dice es si ese misterioso comprador piensa prestar la obra para que se exponga en algún museo ni si piensa blindarla para que no se vuelva a escapar. Sol G. Moreno