El mundo de los sueños en el universo de El Bosco y Bruegel
La Fundación Barrié presenta hasta el 24 de enero El Bosco y Bruegel. Un viaje a mundos fantásticos, exposición dedicada a la obra de Jheronimus van Aken, o Hieronymus Bosch (c. 1450-1516), conocido como el Bosco, y Pieter Bruegel el Viejo (c. 1525- 1569), dos artistas que se encuentran en esta fascinante muestra dedicada a la imaginación y la fantasía. Comisariada por Peter van der Coelen, conservador de Grabados y Dibujos del Museo Boijmans Van Beuningen, ha sido posible gracias a la generosidad de este gran museo de Róterdam (Países Bajos), que se encuentra inmerso en un proceso de renovación para volver a abrir sus puertas en 2030.
La muestra El Bosco y Bruegel. Un viaje a mundos fantásticos reúne 85 grabados, aguafuertes y xilografías procedentes de la prestigiosa colección del Museo Boijmans Van Beuningen, uno de los más importantes de Róterdam y constituye una oportunidad única para acercar a diferentes públicos el imaginario visual que se dio en los siglos XV y XVI de dos maestros como El Bosco y Bruegel, artistas muy bien representados en el Museo Nacional del Prado. Además de estos dos maestros la colección del museo neerlandés tiene obras de Hubert van Eyck, Quentin Metsys, Lucas Cranach, Rubens, Van Dyck, Rembrandt, Van Gogh, Mondrian, de Chirico o Magritte, entre otros.
Pero no solo de ellos dos, (El Bosco y Bruegel), figuras seminales que fueron inspiradores para otros coetáneos suyos. Esos artistas menos conocidos poseían una gran fuerza narradora como Joannes y Lucas van Doetecum, Pieter van der Heyden, Cornelis Cort, entre otros, capaces de crear escenas cargadas de simbolismo, humor e ingenio. Asimismo ofrece a los aficionados a la obra sobre papel una visión de las técnicas y prácticas del grabado en el norte de Europa durante el siglo XVI, con Amberes como uno de sus principales centros de producción y difusión.
La figura de el Bosco es muy conocida en España gracias a las obras maestras que exhibe la colección permanente del Museo del Prado, El Jardín de las Delicias y La Adoración de los Reyes Magos, entre otras, pero no se podría calificar de un artista gráfico, que cultivara recurrentemente el grabado y el dibujo, aunque si fue capaz de plasmar singulares imágenes de monstruos y demonios que pronto llegaron al grabado. A los cincuenta años de su fallecimiento se verificó un renovado interés por su obra. Al encontrarse la mayoría de sus pinturas en colecciones privadas, los editores de Amberes lograron satisfacer la entusiasta demanda de imágenes bosquianas comercializando bajo el nombre de El Bosco estampas en las que se presentaban figuras y escenas que recordaban a su obra.
La imaginación de Pieter Bruegel igualó la de su predecesor y, en los primeros tiempos de su trayectoria, imitó el estilo y la temática del Bosco con tanta destreza que llegó a ser conocido como el segundo Bosco. Sin embargo, Bruegel era mucho más que eso. Así, acabó siendo un magnífico diseñador de estampas, que escogía sus temas de manera versátil e innovadora. Mano a mano con grabadores profesionales, creó paisajes que mostraban panoramas imponentes, representaciones alegóricas del dinero y el engaño y escenas de la vida cotidiana con campesinos bulliciosos, alegres patinadores y bufones cargados de socarronería.
La exposición reúne un amplio conjunto de grabados neerlandeses del siglo XVI que rompieron con las convenciones artísticas al centrar la atención en la gente corriente y lo absurdo del comportamiento humano. Con el grabado y el aguafuerte como soportes, estos ingeniosos diseños llegaron a un público más amplio del ámbito urbano, integrado por comerciantes, eruditos y artistas de los Países Bajos y otros lugares de más allá de sus fronteras. El Bosco y Bruegel, al crear un arte visual satírico, moralizante y accesible para todos, llegaron a ofrecer un primer prisma moderno a través del cual el público podía verse a sí mismo y a su mundo.
La Fundación Barrié continúa apoyando el acercamiento del arte desde diferentes ámbitos. En años anteriores organizó exposiciones dedicadas a los dibujos holandeses y flamencos del Victoria y Albert Museum de Londres y las fábulas y sueños de Marc Chagall, uno de los pintores y artistas gráficos más importantes del siglo XX.
En palabras de Peter van der Coelen, «el Museo Boijmans Van Beuningen es uno de los pocos del mundo en los que la obra del Bosco y de Bruegel —y de los surrealistas a los que sirvieron de inspiración más adelante— está tan bien representada. El Bosco y Bruegel. Un viaje a mundos fantásticos es la primera exposición dedicada íntegramente a los grabados inspirados en el Bosco y creados por Bruegel y sus contemporáneos, obras que ponen de manifiesto la imaginación y la innovación que definieron el arte neerlandés en los siglos XV y XVI. El Bosco y Bruegel inventaron imágenes inéditas y compartieron ideas que traspasaron con creces los límites de sus talleres, y nos invitan a ver el mundo de otra manera».
Aunque fueron creados hace quinientos años, los temas de la presente exposición resultan sorprendentemente contemporáneos. Estas íntimas estampas invitan a los aficionados al arte a acercarse y examinar hasta el último detalle, pues, en efecto, muchas de las imágenes ocultan escenas minúsculas, humorísticas e incluso perturbadoras que, gracias a la imaginación de los artistas, transforman la contemplación en un universo de sorpresas. Tales imágenes, rebosantes de campesinos y demonios, de locura y fe, convierten la vida diaria, los sueños y las pesadillas en reflejo de lo que significa la esencia del ser humano.




