Tres compras del Estado en La Suite y buenos resultados para el Cartier
La pieza de la maison parisina encontró comprador en la licitación del pasado 1 de octubre y el Estado ejerció su derecho de tanteo con el plato atribuido a Pierre Reymond, un álbum fotográfico del conflicto filipino-estadounidense y un libro de tarjetas de visita compuesto por figuras históricas.
La licitación de La Suite del pasado 1 de octubre se cerró con la venta del 70% de los lotes –en total, se ofrecieron 69– y tres compras del Estado.
Tras la venta de un par de relojes de mesa tipo pórtico que se remataron por 700 euros, el primero (lote 1), y 600 euros el segundo (lote 2), el maravilloso estuche de Cartier en oro amarillo de 18K –que ya presentamos en la previa de esta subasta (ver)– entró en escena y se vendió en 31.112 euros (comisión e impuestos incluidos).
Le siguió un broche atribuido a Giuseppe Girometti (lote 6), quien realizó un total de diez camafeos hacia 1838 que ocupan un lugar destacado entre las obras maestras de la glíptica neoclásica. El camafeo en ágata del Papa Pío VII ofertado, que sigue el modelo de Antonio Canova, se remató en 3.800 euros.
Los lotes no volvieron a alcanzar las cinco cifras hasta la aparición de un conjunto de instrumentos de cuerda, vendidos por separado y fabricados por tres de los lutieres más importantes de nuestro país. La guitarra clásica en palosanto de río construida por Ignacio Fleta (lote 19) se remató en 15.000 euros, la guitarra flamenca en madera de ciprés de Santos Hernández (lote 20) detuvo el mazo en los 14.000 euros y el violín de Francisco España (lote 21) se adjudicó por 2.800 euros.
Llegado el ecuador de la subasta, se adjudicó el plato en grisalla esmaltada atribuido a Pierre Reymond (lote 32) por 3.900 euros. En este punto el Estado ejerció su derecho de tanteo para engrosar nuestras colecciones públicas. De hecho, la compra hace pensar en la colección de Reymond que atesora el Museo Lázaro Galdiano, especialmente sus alegorías del mes de diciembre y de junio, que se completarían con esta representación del mes de agosto.
El plato en cerámica Istoriato con la presentación de David y Goliat (lote 31), atribuido a Sforza di Marcantonio y del que ya hablamos en la previa, también encontró comprador en la licitación del pasado jueves. Se adjudicó por 6.250 euros.
El Estado volvió a comprar, ejerciendo el derecho de tanteo tras la venta de un álbum con 26 fotografías de la guerra filipino-estadounidense (lote 42), que constituye una rareza. Con salida y remate en 2.500 euros. El lote incluye 29 postales fotográficas del conflicto, que ocurrió entre el 4 de febrero de 1899 y el 4 de julio de 1902.
Y, sin pausa, adquirió también un libro con 208 tarjetas de visita del siglo XIX (lote 43), rematado en 3.300 euros. Gracias a un listado manuscrito de la época con la identificación de cada personaje fotografiado, podemos conocer que la colección se compone de reyes, reinas, príncipes, condes, duques, músicos y más personalidades de todo el mundo, entre las que sobresalen a Isabel II, Giuseppe Garibaldi, Alejandro Dumas y Charles Ferdinand. Además, todas las tarjetas están realizadas por los fotógrafos más destacados de la época, como Juan Laurent, Pedro Martínez Hebert, Antonio Claudet, Eugeni y André Disdéri, o Alexandre Ken, entre otros.
A estas alturas de la subasta, dio la sorpresa un plano de la Casa del Ermitaño en el Parque de El Capricho de la Alameda de Osuna (lote 40). Con salida de 350 euros, este plano elaborado con las técnicas de gouache y tinta sobre papel verjurado fue protagonista de varias pujas hasta que un afortunado comprador lo consiguió por 2.400 euros. Una cifra merecida para el diseño de Ángel María Tadey, un reputado decorador y tramoyista italiano.
Otras ventas destacadas de la sesión fueron la custodia en plata de un taller virreinal novohispano (lote 23), rematado en 4.750 euros; así como una Virgen Dolorosa de Miguel Cabrera (lote 46), considerado el máximo exponente de la pintura virreinal novohispana del siglo XVIII, que se vendió por 4.250 euros. También encontró comprador una escultura de escuela virreinal (lote 47) que representa un magnífico ejemplo de la imaginería quiteña. Se adjudicó por 700 euros.
Hacia el final de la sesión se sometieron al mazo un baúl de transporte de Louis Vuitton (lote 65), con salida en 1.000 euros y remate en 3.800 euros; y un biombo formado por cuatro paneles en cordobán repujado, dorado y policromado (lote 68). Aunque no alcanzó los 881.000 euros del biombo vietnamita que comentamos a raíz de otra subasta en La Suite a mediados de este mismo año, se vendió mucho más modestamente por 1.300 euros. Nerea Méndez Pérez











