Las donaciones son para el verano
En la última semana se han hecho efectivas un par de donaciones para sendos museos públicos españoles. El Bellas Artes de Valencia ha recibido un retrato infantil de Federico Madrazo de manos de su Asociación de Amigos, mientras que el Museo de Sevilla ha celebrado la llegada de una docena de piezas regaladas por el historiador Enrique Carlos Martín con una exposición temporal.
Una donación histórica para Sevilla y un nuevo retrato para Valencia. En apenas 24 horas nos hemos enterado de un par de regalos que vienen a engrosar los fondos de dos museos públicos de nuestro país, gracias a la generosidad de sus dueños (por no hablar de las compras estatales más recientes, que siempre animan el fin de curso previo al parón estival).
El pasado miércoles, el Museo de Bellas Artes de Valencia presentó la última pintura de Federico de Madrazo en incorporarse a su colección permanente, sumándose así a las otras dos que ya tenía. Retrato de Mercedes de Sessé y Llano es un óleo adquirido por la Asociación de Amigos del Museo con el único objetivo de regalarlo, cubriendo así “una laguna en pintura del Romanticismo”, según destacó Pablo González Tornel.
Este cuadro representa a la hija del diplomático chileno José María de Sessé y Matilde de Llano a la edad de seis años. Fue realizado en 1858, apenas unos meses después de que el artista fuese nombrado pintor de cámara y profesor de Colorido y Composición en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La Asociación de Amigos del museo valenciano ha tenido que sufragar los 27.500 euros pagados al ya exdueño del lienzo para poder cederlo gratuitamente después.
Ese espíritu altruista también se ha dejado sentir en Sevilla, concretamente el martes, cuando la consejera de Cultura de Andalucía, Patricia del Pozo, inauguraba una muestra integrada por piezas recién llegadas al Museo Bellas Artes de Sevilla.
Una exposición con la que desea agradecer la “ejemplaridad y generosidad” del historiador Enrique Carlos Martín, que ha hecho una de las “donaciones de pinturas y esculturas más importantes de las últimas décadas realizadas a esta pinacoteca”, en palabras de la consejera.
Martín fue conservador del Museo de Huelva hasta su reciente jubilación. Lleva toda la vida dedicada al arte, labor profesional que enseguida compaginó con una pasión coleccionista que le llevó a atesorar decenas de obras de todas las épocas y escuelas.
Ahora ha querido compartir parte de esos tesoros con el público, al hacer una donación diferida –le permite disfrutar de su legado en vida por régimen de usufructo– de una docena de piezas de su propiedad.
Un regalo histórico que incluye tres pinturas de la escuela flamenca de los siglos XVI y XVII; entre ellas, una María Magdalena del llamado Maestro del Papagayo y otra escena religiosa de Gijsbert Jansz Sibilla. Los maestros italianos aparecen igualmente reflejados gracias a Virgen con el Niño y san Francisco de Asís de Pietro Novelli, autor siciliano que se estrena en los fondos del museo.
A estos nombres europeos se suman otras composiciones de la escuela sevillana como La Reina de los Cielos de Ignacio de Ries, una Inmaculada Concepción de Juan de Espinal o el San Juanito pintado ya en el siglo XIX por Manuel Rodríguez de Guzmán. También un par de tallas andaluzas: Busto de Dolorosa atribuido a José Montes de Oca y San Juanito de José Risueño.
De momento, estas 12 obras se agrupan bajo el título La belleza del conocimiento, en una muestra temporal integrada con óleos, tablas y esculturas de los siglos XVI al XIX, que podrá verse hasta el 11 de octubre. Después ya veremos de qué manera se ubican en la colección permanente del centro. Sol G. Moreno




