El arte que se gestó durante la Movida madrileña, más allá de la figuración

El arte que se gestó durante la Movida madrileña, más allá de la figuración

La galería Guillermo de Osma inaugura la primera de dos muestras sucesivas que contarán con casi un centenar de obras y abordarán todas las creaciones pictóricas o fotográficas que se desarrollaron en la capital a finales de los 70, coincidiendo con el movimiento cultural y musical más famoso de la ciudad.

"El Estilita y el vaso de pandora". Guillermo Pérez Villalta. 1981.

Guillermo de Osma parece haber asumido el papel de mostrarle al público de la capital que algunos de los movimientos más importantes del siglo XX no pasaron de largo por nuestro país, sino que tuvieron también su representación en Madrid. Prueba de ello son dos de sus últimas exposiciones, dedicadas a la Nueva Figuración o al arte pop.

En su nueva propuesta, sin embargo, no aborda ningún movimiento concreto, sino un periodo de tiempo: el que va desde el final de la Transición hasta la década de los años 80 (o lo que es lo mismo, la Movida madrileña).

Por eso ha preparado un recorrido amplio y heterogéneo de piezas que reflejan cómo reaccionó el panorama cultural al cambio socio-político que se produjo en la ciudad tras la muerte de Franco y la llegada de la democracia.

Sin título. Patricia Gadea. 1987.

Una época de vibrante y rompedora en la que la música, el cine y las artes plásticas se unieron bajo una generación de artistas jóvenes, ansiosos por reflejar el espíritu de un nuevo periodo que, como todos, tuvo sus luces y sus sombras. Para abordar la cuestión, la galería realizará dos exposiciones seguidas que contarán con casi cien obras en total. La primera de ellas ya está abierta y podrá verse hasta el próximo 10 de abril. La segunda tomará el testigo a partir del 20 de ese mismo mes y se mantendrá hasta el 19 de junio. Ambas han sido comisariadas por Mariano Navarro.

"Madrid". Ouka Leele- 1984.

Algunos de los artistas aquí presentes ya participaron en las exposiciones anteriormente citadas de la galería, puesto que no se entiende este periodo sin abordar, por ejemplo, el surgimiento del arte pop. Pero también se rescatan otros nombres, en su mayoría pintores, con poca presencia en el circuito expositivo, como Juan Antonio Aguirre o Alfonso Albacete, a menudo relegados a un lugar discreto en la historia del arte español de finales del siglo XX.

A ellos se suman varias mujeres artistas que ahora cobran un protagonismo especial –María Luisa Sanz, Ana García Pan o Belén Franco, entre ellas–, ademas de creadores de renombre como Miguel Ángel Campano, Ceesepe o Dis Berlín (este último perteneciente al final de la década).

La muestra busca ofrecer una imagen amplia y completa de aquellos años y, a pesar de centrarse en la pintura figurativa, cuenta también con piezas muy cercanas a la abstracción. Igualmente, podemos ver variedad de géneros y corrientes, desde las más intelectuales a las más disruptivas. Sin embargo, subyacen algunos hilos conductores, quizá poco evidentes en un primer vistazo, como la inspiración en el mundo de los sueños, la mitología, la poesía y lo metafórico.

Así, mientras las obras de Guillermo Peréz Villalta nos traen ecos de Dalí, otras como las de El Hortelano abordan lo que podrían ser también realidades oníricas, pero con colores más pop y un ojo puesto en la abstracción.

No se podía acabar este recorrido por la Movida sin un capítulo dedicado a la fotografía, tanto por su importancia artística como por su peso documental. Aquí encontramos autores ineludibles como Alberto García-Alix, Javier Campano u Ouka Leele, cuyas lentes capturaron todos los cambios que sufría ese Madrid que acababa de librarse de 40 años de dictadura.

Guillermo de Osma también ha editado un catálogo en el que han participado algunos de los artistas expuestos, como Pablo Sycet. Además, se incluye una entrevista inédita con una de las mayores representantes de la Movida –si no la mayor–: Alaska, realizada por Rafa Cervera. Sofía Guardiola