La quietud sonora de Hammershøi, primera retrospectiva en España
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza abre sus puertas mañana 17 de febrero y hasta el 31 de mayo de la primera gran retrospectiva en España dedicada a Vilhelm Hammershøi (1864-1916). A través de noventa óleos y dibujos del artista y de algunos de sus contemporáneos e inspiradores como Whistler, Fernand Khnopff, Menzel, Vallotton, Fantin Latour y otros pintores anteriores como Pieter de Hooch, ofrece una visión ajustada de este pintor, bastante desconocido en España, que creó poco más de 400 piezas en sus 51 años de vida. Considerado uno de los artistas daneses más destacados de finales del siglo XIX y principios del XX, tras la irrupción y consolidación de los movimientos de vanguardia cayó progresivamente en el olvido.
La muestra ha sido organizada por el Museo Thyssen-Bornemisza en colaboración con la Kunsthaus de Zürich, donde se expondrá desde el 3 de julio al 25 de octubre. Clara Marcellán, conservadora de Pintura Moderna del museo madrileño ha comisariado la retrospectiva y realizado la selección de las obras, junto a los conservadores del museo de Zürich.
En la presentación, Guillermo Solana, director artístico del Thyssen, mencionó que este artista danés, poco conocido en nuestro país, participó activamente en la vida artística de su tiempo, tanto en su país como en Europa. Su temprana muerte en 1916 y el fin de la Primera Guerra Mundial le condenó al olvido hasta que en la década de los 80 y años posteriores comenzó a recuperarse su figura como un pintor de culto. Y añadió que definir a Hammershøi es difícil porque parece realista pero desprende irrealidad con una visión intimista, capaz de representar interiores desnudos que transmiten inquietud al espectador.
Clara Marcellán fue desgranando la estructura, ciertamente musical, que vertebra el recorrido por las salas del museo: desde la obertura hasta llegar a los años finales, pasando por los retratos y figuras, su dedicación casi permanente a su esposa Ida, su delicadeza para plasmar los interiores y los paisajes rítmicos, tanto de la naturaleza como las vistas urbanas de París, Londres o Copenhague. Esta exposición en el Museo Thyssen permite acercarse a una trayectoria plástica de gran interés, ya que solo se pudo ver su talento en España por una muestra organizada por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona en 2007, pero sin el sentido integral de esta.
Hammershøi por sus afinidades plásticas estuvo muy vinculado con los pintores holandeses del siglo XVII como Pieter de Hooch y otros que supieron afinar un estilo muy definido en la pintura de interiores, algo que elevó categoría máxima Vermeer de Delft. Otros pintores del siglo XIX y principios del XX también tuvieron correspondencia e interacción con el pintor danés, fue el caso de Whistler, Menzel, Rusiñol y otros de los que encontramos varios ejemplos en el recorrido de la exposición.
Sus composiciones desprenden una cierta ambigüedad, lo que abre numerosas interpretaciones y quizás el subtítulo elegido para la exposición “el ojo que escucha” revele las conexiones entre su pintura, el silencio, la aparente quietud que transmite, y el interés del artista por la música, un eje que recurre sus más de dos décadas como pintor, unido a esa presencia femenina, sobre todo de su mujer Isa, en esas recreaciones de interiores con carácter intimista que impregna muchas de sus obras o esos autorretratos tan originales con determinadas perspectivas en sus últimos años.
La primera parte, Obertura, ilustra sobre la paleta y motivos que caracterizaron su periplo plástico que tuvo una sólida formación académica en las Escuelas de Estudios Libres de la capital danesa, cultivando tanto el género del paisaje como su particular enfoque sobre las figuras. Y van apareciendo el Retrato de Ida Ilsted, futura mujer del artista (1890) y Tarde en el salón. La madre y la mujer del artista, pintado un año después, con esos personajes ensimismados con una paleta cromática austera, en la que alterna colores blancos, grises, marrones y negros. Hay una intención simbolista que conecta con una estética cercana a Whistler.
En la segunda sala hay una amplia representación de los retratos y figuras, quizás junto con los interiores, el género que mejor define su pintura. Hay una aproximación a su mundo cotidiano y a su interés por la música y por solistas a los que conoció y que posaron para él. Esa ‘partitura’ está muy presente en sus composiciones como observamos en El violonchelista, Retrato de Henry Bramsen al que dota de aura y sobriedad, en esa mirada introscpectiva hacia el intérprete. Al pintor le gusta usar tonos neutros y elimina algunos elementos para que sus personajes puedan quedar suspendidos en el tiempo en esa metáfora por la vigencia de la música, visible en Tres mujeres jóvenes (1895), que representa a Ida y sus cuñadas, unidas por Anna, la hermana del artista, que está leyendo un libro.
El mundo de Isa Ilsted, su mujer y musa de muchas de sus obras, ocupa un lugar destacado en sus obras. A veces la representa de modo anónimo, otras la erige en protagonista con tendencia a la idealización, siempre discreta, ya sea junto a una mesa de costura, tomando una infusión, leyendo una carta (sutil referencia a Vermeer) o en un interior de espaldas junto al piano. O esos dos retratos dobles del propio pintor con su mujer de frente, hacia 1892, o ese otro con su mujer y él de espaldas que hizo seis años después. Hay en este segundo un cierto hieratismo compositivo y un intento de experimentación.
En el siguiente espacio, Interiores. Conversaciones silenciosas, cuelgan varias obras que representan por un lado, espacios domésticos vacíos y otros con personajes. Fue uno de los temas más recurrentes para Hammershøi. El matrimonio disponía de varias casas, una de ellas estaba en la calle Strandgade, en Copenhague. En ese piso pintó más de 60 cuadros, y entre ellos sobresalen mujeres, a veces de espaldas, casi siempre realizando tareas domésticas. Le atrajo representar esos mismos espacios sin presencia humana, sugiriendo la belleza que se desprende de contemplar cómo en una secuencia los objetos (muebles y puertas) que quiso.
Llaman la atención esa serie de estudios que hace en torno a cómo los rayos del sol penetran a diferentes horas por las ventanas a diferentes horas y capta la evolución en infinitas variaciones de luz como en Motas de polvo bailando en los rayos de sol. Strandgade 30 (1900). En esta obra enfrenta al que contempla su obra al representar una puerta cerrada y una ventana que no permite ver a el exterior. La luz que entra a través de ella se proyecta en el suelo y las motas de polvo parecen cobrar vida.
Otro género que cultivó Hammershøi fueron los espacios urbanos y el entorno rural, siempre desnudos, sin presencia humana, tanto cuando plasma edificios históricos de Copenhague como cuando viaja a Londres y capta los exteriores del Museo Británico o una calle de Londres, con aire neblinoso, que enlaza con un óleo del pintor simbolista Fernand Khnopff, En Brujas. Un pórtico (1904). Como en muchos de sus interiores hay en esas panorámicas un cierto halo de quietud, más sorprendente en la vida de la ciudad deshabitada. Hay otra serie de vistas de escenas con granjas y paisajes veraniegos cenca de la ciudad, desprendiendo la misma soledad con las que representaba la ciudad como se ve en Lluvia con sol, lago Gentofte (1903) y en Primavera temprana (1909). .
En sus años finales, Hammershøi retomó el estudio del desnudo en gran formato como el que hizo en 1909-1910 o ese otro de mujer aseándose cuatro años más tarde. Son pinturas depuradas, más luminosa la primera y oscura la segunda que revelan su delicadeza para captar la intimidad de la mujer. Y por último esos dos autorretratos. El primero doble, en 1911, con él mirando de frente y su mujer de espaldas casi apoyada sobre una puerta; y el segundo de ese mismo año, donde Hammershøi con el pincel en mano gira levemente su cabeza hacia la izquierda para establecer contacto visual con el espectador, con un fondo neutro en una parte y la hoja de la puerta abierta que refleja una ventana por la que entra la luz en la estancia.






