En Mercado

Una Madonna ¿de Rafael? recién aparecida se adjudica por 1,65 millones de euros

Virgen y el Niño salía como obra del círculo del artista con una estimación de entre 300.000-400.000 euros; sin embargo, las advertencias del historiador y experto en Renacimiento Claudio Strinati sobre la total o parcial mano del maestro hicieron que escalase el pasado martes en Dorotheum por encima del millón y medio de euros.


Era el lote más esperado en la tarde del pasado martes en Viena. Su aparición en el mercado tras años oculto, el modesto precio del que partía y la posibilidad de que se tratase de un original perdido de Rafael, convirtieron el momento de salida del lote 21 en un acontecimiento. Tras unos minutos de pujas, Virgen y el Niño–56,5 x 41,5 cm– terminó adjudicándose, entre aplausos, a un teléfono por cuatro veces su valor inicial: 1.657.190 euros.

No era para menos. La pintura recién aparecida, procedente de una colección ducal y realizada por una persona «cercana a Rafael», venía avalada por el historiador Claudio Strinati, quien había sugerido que podría tratarse de una de las obras mencionadas por Vasari en sus Vite.

«[Rafael] trabó amistad con jóvenes pintores, entre los cuales estaban Ridolfo Ghirlandaio y Aristotile San Gallo, y en Florencia fue muy agasajado, especialmente por Taddeo Taddei, que siempre quiso tenerlo en su casa y sentarlo a su mesa (…) Rafael, que era la gentileza misma, para no quedarse atrás en cortesía, le hizo dos cuadros que tienen algo del primer estilo de Perugino y algo del que luego adoptó al desarrollarse, y que es mucho mejor».

La catalogación correcta, según el ex soprintendente per il Polo museale romano durante casi 20 años, correspondería a los tres pintores. Además, data la composición hacia 1504, fecha en la que el autor de Urbino debió de llegar a Florencia y trabar esas nuevas amistades. Otros estudiosos, en cambio, proponen una fecha anterior a 1500, pues sugieren que podría tratarse del prototipo perdido de una serie de obras similares.

¿Hasta dónde llega la mano del maestro en esta tabla? Difícil saberlo. Quizá por eso, la casa de subastas Dorotheum mantuvo una actitud conservadora, al dejar la atribución como «círculo de Rafael» (Associate of Rafael). También mantuvo un precio moderado, al estimarlo en 400.000 euros. La tabla vienesa, procedente de la Colección Adèle d’Affry, duquesa de Castiglione Colonna, ha pasado de generación en generación en la misma familia hasta sus actuales propietarios.

Lo cierto es que esta Virgen y el Niño se asemeja mucho a las pinturas iniciales del pintor de Urbino, concretamente a la Madonna de Northbrook (1505) conservada en el Worcester Art Museum (Massachusetss). Especialmente en las poses, tanto del Niño como de su Madre. Es importante mencionar que la catalogación de esta última también ha despertado muchas dudas: aunque entró en las colecciones americanas atribuido al maestro, posteriormente se desechó de su corpus oficial, aunque sin un consenso definitivo.

No se puede negar, no obstante, la confianza en el dibujo y el refinamiento de la técnica. Los estudios técnicos han revelado, asimismo, pocos cambios con respecto al dibujo subyacente; apenas un par de pequeñas correcciones, como la cabeza del Niño, que agranda en la composición final, o la nariz de su Madre, que ahora es más pequeña. El paisaje, en cambio, parece que se ha pintado directamente, ya que hay dibujo subyacente en esa zona.

Durante la jornada de Old Masters de Dorotheum, también encontraron comprador las dos obras que se ofrecían de Van DyckRetrato de mujer –58 x 45 cm–atribuido por Susan Barnes al pintor, se remató en 466.900 euros; mientras que una cabeza de San Andrés –63,5 x 47,6 cm– lo hizo por 257.182 euros (contaba igualmente con el respaldo de Barnes, quien situó la tabla en el periodo inicial del artista).

Otros dos artistas italianos obtuvieron buenos resultados. Un Capricho paisajístico –49,5 x 80,5 cm– de Bellotto duplicó su estimación inicial y se adjudicó por 369.300 euros. Giacomo Ceruti, por su parte, consiguió un discreto remate de 377.535 euros por su Soldados jugando a las cartas –196 x 143 cm–, dentro de las estimaciones más bajas. Además, se vendió Cristo y la mujer samaritana en el pozo –182 x 123 cm–, de Lavinia Fontana, por 65.050 euros. No interesa tanto el remate como su presencia en el mercado, ahora que la hemos descubierto en el Museo del Prado.

Sin embargo, cuando se produjo la venta más importante fue al día siguiente (23 de octubre). El miércoles, durante la sesión de Pintura del Siglo XIX, Osman Hamdi Bey (1842-1910) reclamó su título de fundador de la pintura moderna turca al conseguir que su Dama turca de Constantinopla se rematase por 1,77 millones de euros, cifra con la que supera incluso a la alcanzada por la Madonna de Rafael. Era una de las piezas más caras de la jornada, con una estimación de entre 1,5 y 1,8 millones de euros. Sol G. Moreno

 

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