El retrato inédito de Casas triunfa en Setdart y se vende por 238.000 euros
La pintura previa a La Sargantain recientemente descubierta se ofrecía por vez primera en el mercado nacional y desató la locura ayer en la casa online, donde escaló desde los 90.000 euros hasta los 190.000 de remate (más tasas).
El retrato inédito de Júlia Peraire ya había generado interés desde que se presentó el catálogo de Setdart hace unas semanas. Era una obra previa al icónico lienzo de La Sargantain de Ramón Casas conservado en el Liceu de Barcelona, pero con la modelo en una actitud más fresca y relajada. Más sensual, incluso.
La tela está firmada y fechada en 1910, aunque el perito Adriá Codina Ferrer había adelantado su ejecución hasta 1906, situando la escena como una composición previa a la más conocida.
Antes de la subasta celebrada ayer, ya había nueve interesados que habían ofrecido hasta 90.000 euros por el lote –número 26– en la plataforma online. Sin embargo, durante las pujas en directo esa cifra siguió subiendo progresivamente hasta alcanzar los 190.000 euros de remate (238.000 con el Premium).
En cuanto alcanzó los 100.000 euros, dos pujadores se quedaron solos en su lucha por hacerse con la pintura, en una disputada subasta que duró unos cuantos minutos y generó hasta 25 ofertas en total. Finalmente, el afortunado que salió triunfante fue un coleccionista particular de identidad desconocida.
“Esta es una de esas piezas que dan sentido especial a nuestro trabajo. No solo hemos sacado a la luz una obra excepcional de Ramón Casas, sino que su aparición permite entender de forma más profunda el proceso creativo del artista”, explica Marina Pelegrí, directora de Setdart.
Una trepidante guerra de pujas entre dos coleccionistas que se enzarzaron de manera visceral por la bailarina de Degas, multiplicó por seis el precio inicial de la escultura”
Pero este retrato inédito no fue el único lote que desató pasiones en la sesión de Pintura del Siglo XIX en la casa de subastas. Justo el lote anterior, La petite danseuse de 14 ans de Degas –lote 23– vivió una subida espectacular. Desde los 20.000 euros en los que empezó, hasta los 120.000 en los que se acabó rematando (150.000 euros sumadas las tasas). Un resultado increíble, muy lejos de la estimación prevista de unos 34.000 euros.
Una trepidante guerra de pujas entre dos coleccionistas que se enzarzaron de manera visceral por el mismo trofeo, multiplicó por seis el precio inicial de la escultura. A veces, con ofertas lanzadas en el último instante, a tan solo dos segundos del aviso de la casa para dar por adjudicado el lote. ¡De infarto!
La escultura, hecha en bronce mediante la técnica de la cera perdida, es una edición póstuma autorizada del autor postimpresionista, que creó la icónica bailarina en 1881 (y de la que se conservan varias versiones en museos internacionales, como el Clark Art Institute). De esta pieza se hicieron nueve reducciones con un tamaño de 70 cm y esta obra era una de ellas. Sol G. Moreno


