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Dos nuevos Paret para la exposición de Bilbao

El pasado 9 de junio el museo bilbaíno inauguraba la exposición Luis Paret en Bilbao. Arte sacro y profano, una selección de obras que muestran la evolución del artista mientras residió en la ciudad vasca con motivo de su exilio. Ahora se suman dos préstamos excepcionales procedentes de la National Gallery de Londres y de una colección particular que enriquecen el guión expositivo.


El pasado viernes, el Museo de Bellas Artes de Bilbao anunció la incorporación a la exposición temporal que actualmente dedica a Luis Paret y Alcázar de dos nuevos préstamos excepcionales. La primera de ellas es la Vista del Arenal de Bilbao propiedad de la National Gallery de Londres, pintura que perteneció a las colecciones reales españolas. En efecto, la pintura fue enviada por Paret a Carlos IV siendo príncipe de Asturias hacia 1785. Figura por primera vez en las colecciones reales españolas hacia el año 1800 en el inventario de «Pinturas que no pertenecen a la Furriera» del Palacio Real de Madrid. Posteriormente sería trasladada por el monarca a la Real Casa del Labrador de Aranjuez, en cuyo inventario de 1808 figuraba como: «342 Tabla, vara y quatro dedos de largo, por tres quartas escasas de alto; la ría de Vilvao, con varios personajes, y en primer término marineros con muebles que desembarcan = Luis Paret… 400.”.

Fue sustraída de las colecciones reales españolas durante la Guerra de la Independencia, por lo que su retorno a nuestro país, aunque sea temporal, resulta de gran importancia. La exposición permite además confrontarlo con el cuadro del mismo asunto que el museo bilbaíno posee desde 1996 y que, como el anterior, perteneció también a las colecciones reales españolas.

En ambos cuadros, Paret demostró su capacidad en el manejo de los colores y en la cuidadosa captación lumínica, con especial atención a los efectos que genera la luz del atardecer. Se suma además el rigor topográfico con una representación fidedigna de El Arenal bilbaíno.

El segundo préstamo procede de una colección particular. Se trata del Retrato de las hijas del artista, María y Ludovica, un pequeño óleo pintado en 1783. Forma pareja con el de la esposa del pintor, María de las Nieves Micaela Fourdinier, actualmente en el Museo del Prado. Ambas fueron pintadas sobre la misma lámina de cobre y ahora se reúnen por primera vez desde que fueran pintadas, de ahí su aliciente en la exposición. En ambos retratos Paret se decantó por emplear un vano en trampantojo rodeado de flores al que añadió varias telas, todo ello para demostrar una vez más su virtuosismo técnico a la hora de representar las texturas y los brillos chispeantes de cada uno de los elementos.

Además de presentar la llegada de ambas pinturas, el museo anunció también la renovación de su compromiso con la Fundación Gondra Barandiarán con la firma de un nuevo convenio de colaboración suscrito por Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao y presidente de la Fundación Museo de Bellas Artes de Bilbao y Guillermo Barandiarán, presidente de la Fundación Gondra Barandiarán y vocal del Patronato del museo.

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