ARCO renace con fuerza (y con ventas)

ARCO renace con fuerza (y con ventas)

ARCO renace con fuerza (y con ventas)

La feria regresa a los pabellones 7 y 9 de Ifema acompañada de 185 de sus galerías más fieles con la idea de celebrar un aniversario 40+1 que promete y mucho. De momento, el primer día ya se vendieron piezas de Basquiat, Plensa y Olga de Amaral por valor de seis cifras, en una jornada donde Genovés tuvo “un éxito rotundo” en Marlborough. Esta parece la edición de la opulencia frente a la del esfuerzo del año pasado.



El entusiasmo ayer en ARCO era generalizado. Tras apenas unas horas de apertura de la feria, todos los participantes a los que preguntamos presumían de haber vendido más de una pieza. Algunos no tenían tiempo ni de añadir los ansiados puntos rojos sobre las cartelas, tal era el ajetreo entre galeristas y futuros compradores.

Todos acuden con energías renovadas a la feria, que ha conseguido renacer con fuerza en este 2022 y ahora extiende sus alas con orgullo como un ave fénix. Calidad, variedad y buenas piezas inundan los stands de los pabellones 7 y 9 de Ifema, que concentra todo tipo de disciplinas, géneros e intereses entre las 185 galerías participantes (frente a las 130 del año pasado y las 209 de 2020).

 Ya tocaba celebrar sin miedos, sin excusas y sin restricciones entre países; con determinación y ambición.

Y es que tras la descafeinada edición del año pasado –donde se hizo un esfuerzo por recordar las cuatro décadas de la feria española más longeva de arte contemporáneo– ya tocaba celebrar. Sin miedos, sin excusas y sin restricciones entre países; con determinación y ambición. Por eso, sus organizadores han decidido apostar por una singular versión 40+1 que mira sin complejos las cifras de visitantes y de ventas de 2019, cuando se obtuvieron los mejores resultados de la década.

Juan Muñoz en Elvira González. Fotografía: SGM.

Ese optimismo exultante y contagioso es el que se respiraba ayer en los pasillos de la feria. Decenas de grupos de coleccionistas ocupaban los stands y preguntaban ansiosos por autores, obras y precios, como si el dinero les quemase en el bolsillo. ¡Qué sensación tan diferente a la del año pasado! Si entonces hablábamos de esfuerzo, de incertidumbre, de reto por activar el mercado, ahora bien podríamos aludir a términos mucho más optimistas como confianza, deseo e incluso opulencia. Porque eso es lo que uno siente cuando pasea por los pasillos de la feria: riqueza de formas, disciplinas y técnicas; abundancia de propuestas modernas e interesantes; plenitud del arte contemporáneo, al fin y al cabo.

Una cosa que se mantiene con respecto al año pasado son los amplios pasillos. De modo que la visita resulta más agradable, tranquila y espaciosa. La idea de apostar por un único artista, que tan bien funcionó en 2021, se ha mantenido solo en parte (quizá por las ganas de los galeristas de mostrar esa variedad a la que aludimos). THADDEUS ROPAK, por ejemplo, dedica su espacio a Marta Jungwirth, pintora vienesa que para esta ocasión ha seleccionado una serie de lienzos inspirados en la Maja desnuda de Goya. También WALDEN GALLERY se centra en un único creador, Marta Palau, cuyos tejidos colgados cuidadosamente sobre las paredes teñidas de azul le han valido el premio al mejor stand de la feria.

Jaume Plensa en galería Lelong. Fotografía: SGM.

Entre las ventas destacadas, LELONG y sus artistas de primera fila con los que siempre acude a la feria. Varios compradores adquirieron sendas piezas de Jaume Plensa –una de sus cabezas por 400.000 euros– y una mesa de Jean-Michel Basquiat (por la que una fundación pagó 550.000 euros). Por seis cifras también encontró comprador uno de los clásicos trabajos en fibra y pan de oro de Olga de Amaral, que RICHARD SALTOUN ofrecía por 320.000 euros.

Las galerías españolas también celebran sus buenos resultados durante las primeras horas de ARCO. MARLBOROUGH confesaba que este año “se había vendido mucho el primer día y a primera hora. De Juan Genovés, que es un artista que siempre gusta, esta vez se han vendido todas sus obras. Ha sido un éxito rotundo”. Junto a él, importantes beneficios gracias a un par de esculturas de David Rodríguez Caballero, alguna cosa de Pedro Almodóvar y un tríptico de Soledad Sevilla de 1979. Este último adquirido por una institución madrileña, ¿quizá el CA2M?

Entre los puntos rojos de HELGA DE ALVEAR, una pieza de la española afincada en Londres Ángela de la Cruz titulada Loo S (brilliant pink). Autora que por cierto está presente en varias galerías patrias y extranjeras, algo que se agradece y que confirma su proyección internacional.

Desde MAX ESTRELLA también se felicitaban por unos primeros resultados que invitaban al optimismo. “Hemos vendido varias obras, la mayoría de ellas dentro de la horquilla más alta de precios”, un rango en el que sigue triunfando el trabajo del mexicano Rafael Lozano Hemmer (por encima de los 50.000 euros).

Mientras que la obra Study of a room de Gori Mora, adjudicada por 5.600 euros en PELAIRES, “podría haberse vendido 30 veces, porque no han parado de preguntar por ella”. En esta galería mallorquina también encontraron comprador los trabajos de Ana Laura Aláez y Alain Urrutia.

Otro artista vasco, Remigio Mendiburu, centra parte del espacio que ocupa JOSÉ DE LA MANO. Puede que su obra se haya revalorizado a raíz de la exposición monográfica que le dedicó el Museo de Bellas Artes de Bilbao, o quizá solo ha sido una ocasión excepcional de sacar del estudio del artista parte de sus esculturas, actualmente en manos de su familia. El caso es que la Fundación Maria Cristina Masaveu Peterson  no ha desaprovechado la oportunidad y ha adquirido “una de las piezas más importantes” del stand.

La pieza de Remigio Mendiburu adquirida por la Fundación Masaveu a José de la Mano.
Stand de Walden Gallery. Fotografía: SGM.
Bodegón de Vic Muniz en Elba Benítez.

Esta fundación acude siempre a la feria el primer día con un buen presupuesto, por eso sus pegatinas verdes son ya un clásico. Gracias a eso nos enteramos de que ha adquirido también un boceto de cartel de La Barraca de Benjamín Palencia a GUILLERMO DE OSMA, un bodegón de Vic Muniz en ELBA BENÍTEZ y una pintura de Edgar Plans.

Por su parte, MARC DOMÈNECH había cerrado tratos con varios compradores por el Rivera, el Clavé y varios Michaux que tiene expuestos. “El público sabe que ARCO es una feria importante y que tienen que tomar decisiones en el momento”. Quizá esta sea la palabra clave de la presente edición, porque sin duda, ahora, sí que es el momento. Sol G. Moreno