De Lavinia Fontana a un tondo de Giordano, las compras de los museos en TEFAF
La feria TEFAF ha hecho público el balance de las compras institucionales de sus dos citas celebradas en Maastricht y Nueva York. El listado reúne obras de distintas épocas y procedencias, desde pintura renacentista y barroca hasta creaciones modernas, escultura y artes decorativas.
Ahora que los boards y trustees de los museos internacionales han aprobado las adquisiciones internamente, se pueden contar todas las compras hechas durante las dos ediciones celebradas en Europa y Estados Unidos.
Una de las más destacadas es el lienzo de Lavinia Fontana que pudo verse el pasado mes de marzo en TEFAF Maastricht en Trinity Fine Art. Ya entonces acaparó muchas miradas en el stand de la galería londinense y ahora seguirá llamando la atención del público desde el Art Institute de Chicago, su nuevo dueño. La obra se convierte además en la primera pintura de la autora en integrarse en los fondos del museo de la Ciudad del Viento.
Se trata de una escena cargada de movimiento, donde aparece Cristo en primer plano, en actitud dinámica y amenazante, entre multitud de cuerpos en escorzos imposibles que recuerdan a los dibujos que Miguel Ángel. Cristo expulsando a los mercaderes del templo fue pintada por Lavinia Fontana en 1580, a los 28 años.
Hija del también pintor Prospero Fontana, Lavinia se formó en el taller paterno y comenzó a destacar en la Bolonia de finales del siglo XVI, donde reinaba un ambiente humanista que favoreció su carrera y nutrió su obra de potentes referencias, como se aprecia en aquí mencionada. Aunque ya era reconocida como retratista, este lienzo le permitió abordar un asunto religioso de gran complejidad, con una multitud de figuras y una narración de intenso dramatismo.
Este episodio de la expulsión de los mercaderes del templo adquirió además especial relevancia en el contexto de la Contrarreforma, cuando el arte religioso buscaba conmover al espectador y transmitir los relatos bíblicos. No se conoce quién encargó la pintura ni cuál fue su emplazamiento original, pero su complejidad es un reflejo de las aspiraciones de Fontana, más allá de los retratos de corte por los que más se la conoce hoy en día.
Sin salir de Estados Unidos, cabe también mencionar la compra del Meadows Museum de una tela de Mateo Cerezo gracias a la donación de Amigos del Museo. Aparición de la Virgen con el Niño a san Francisco de Asís fue ofrecida en Maastricht por la galería Caylus y en ella se muestra a la Virgen entre las ramas de un roble, mientras el Niño se inclina hacia el santo para ofrecerle una corona de rosas.
Viajando hasta Italia, pero sin abandonar las escenas del Nuevo Testamento que iniciábamos con Fontana, nos encontramos con otra adquisición relevante, Cristo y la samaritana, de Luca Giordano, pintada hacia 1685 en un soporte poco habitual: un tondo de mimbre. La pieza, presentada por Galerie Canesso, se incorporará a las Galerías Uffizi gracias a la asociación Amici degli Uffizi.
Uno de los puntos que hay que destacar en la lista anunciada de adquisiciones, más allá de los grandes nombres, es el volumen de obra realizada por mujeres artistas, porque no solo ha sido Fontana. En TEFAF Maastricht, el Van Gogh Museum incorporó L’homme est en mer (1887-1889), de Virginie Demont-Breton, escena de maternidad en la que una pescadora vela junto al fuego mientras su marido se encuentra faenando en el mar. La obra, vendida por Gallery 19C, tiene además una conexión directa con Van Gogh, que conoció una estampa de la composición y la reprodujo en 1889.
La misma artista se suma a las colecciones del Birmingham Museum of Art de Alabama, que adquirió Pescadora junto a Traute Rose, retrato de Lotte Laserstein; ambas procedentes de Colnaghi Elliott. También en Maastricht, el Saint Louis Art Museum compró Naturaleza muerta con naranjas, de Marie Bracquemond a PAVEC, galería que también encontró nuevo dueño para Maison et jardin, de Juliette Roche (ahora pertenece al Chrysler Museum of Art).
Por su parte, las vanguardias y la experimentación formal ocupan su lugar en el balance de resultados de TEFAF. El Museo de Boston adquirió Arc-en-ciel n.º 5 (1913-1914) de Robert Delaunay, una obra vinculada a sus investigaciones sobre el color y la construcción de la imagen mediante formas abstractas.
Mientras que el Stedelijk de Ámsterdam compró Robe simultanée de Sonia Delaunay-Terk, una pieza que traslada al ámbito textil la exploración cromática desarrollada por la artista y su marido, como se aprecia en la obra de este anteriormente citada, y adquirida por el museo bostoniano.
Entre las piezas de diseño y artes decorativas merece la pena hacer hincapié en la mesa de trabajo de François Linke adquirida por el Musée des Arts Décoratifs de París o una silla de Tom Dixon, procedente de Ketabi Bourdet. Además de una lámpara mural de Gerrit Rietveld que ya habrá llegado al Centraal Museum de Utrecht. Ahora solo queda esperar a que las instituciones incorporen todas estas compras recientes en sus salas, para poder contemplarlas de nuevo. Sofía Guardiola




