Diez descubrimientos para no perderse en TEFAF 2026
La feria de Maastricht avanza algunas de las obras que inundarán los pasillos del MECC entre el 14 y el 19 de marzo, donde encontraremos un Jordaens redescubierto, el Monet menos reconocible, un bodegón de juventud de Gauguin, Dora Maar retratando a Picasso y una rareza solo apta para los más curiosos.
TEFAF Maastricht volverá a llenar de arte de primerísimo nivel la feria con centenares de obras para seducir al coleccionista más exigente. Esta vez serán 278 galerías de una veintena de países las que acudan con lo mejor de lo mejor para la feria de Maestros de Europa.
Nombres como Rembrandt, Monet, Odilon Redon o Gauguin destacarán en la 39º edición de la feria, que esta vez contará con la participación de ocho galerías españolas: Caylus, Colnaghi, Deborah Elvira, Artur Ramon, Mayoral, DELAMANO Old Masters, Bernat y Montagut.
Siglos de pintura, escultura y dibujo, decenas de disciplinas, diseño, joyas y un sinfín de obras millonarias dignas de los mejores museos y colecciones privadas del mundo que confluyen en un puñado de días para deleite de curiosos, amantes del arte y profesionales.
Estelas funerarias griegas, piezas egipcias como la estatuilla de Ptah-Sokar-Osiris, retratos de Matthäus Carl, cuadros inéditos de Jordaens o Giuseppe Bonito, dibujos de Bartolomeo Bandinelli, fotografías de Robert Mapplethorpe, jarrones de Sèvres, mapas diorama de Venecia firmados por Sohei Nishino…
La nómina es infinita e imposible de abarcar. Por eso, vamos a detenernos en una decena de piezas que nos han llamado la atención.
1.Jordaens y el cuadro redescubierto. Jacob Jordaens pintó hacia 1618 un Regreso del viaje a Egipto al que se le perdió la pista. Tenía 25 años y hacía solo dos que acababa de firmar su primer cuadro. Luego desarrollaría una de las carreras más prolíficas del barroco flamenco, pero a esta tabla se le perdería la pista. Hasta 2022, cuando se redescubrió y estudió en profundidad. Ahora se presenta en el mercado, buscando nuevo dueño en Pelgrims de Bigard.
2.Dos siglos oculto. La recolección de naranjas de Louis Gauffier es otra de las pinturas que ha permanecido alejada del foco público durante siglos. La escena es una metáfora de la mujer virtuosa que sabe gobernar la casa a la vez que cuidar de su familia, algo que el pintor francés representa mediante el sencillo acto de recoger naranjas rodeada de su familia. Un lienzo prácticamente inédito que colgará en el stand de Matthiesen.
3.Una tabla que busca a su pareja. Este panel sobre las Leyendas de los griegos y las amazonas: el rapto de Antíope por Teseo perteneció a un cassone atribuido a Domenico di Michelino. Fue publicado por primera vez en 1915, junto a su compañera que representa la Batalla de griegos y amazonas conservada en el Museo de Indianápolis. Seguro que Laroussilhe ya ha hablado con los responsables del centro estadounidense para tratar de venderle la pieza y completar así el conjunto.
4.Picasso según Dora Maar. Existen decenas de cuadros firmados por el malagueño que representan a la fotógrafa surrealista, que fue su musa y amante durante unos años. Sin embargo, lo que Boquet lleva a TEFAF es justo lo contrario: la modelo convertida en autora de un retrato de Picasso, cuya nariz se advierte de manera indiscutible en ese rostro de perfil pintado al pastel. Maar lo realizó en 1936, cuando regresa temporalmente al dibujo y la pintura antes de rendirse por completo a la cámara.
5.Impresionismo en femenino. Niña con perro de Berthe Morisot recuerda hasta qué punto la presencia femenina en el movimiento impresionista fue relevante, y no solo por las escenas de jardín de las modelos. La artista pintó esta escena en 1892, año decisivo para ella porque fue cuando se organizó su primera exposición individual y cuando falleció su marido (Manet). Una pintura de exquisita procedencia que podrá verse en M.S. Rau.
6.El Monet menos reconocible. De una de las mujeres impresionistas al rey indiscutible del movimiento: Monet. Gallery 19C ofrece un raro paisaje del artista que nada tiene que ver con sus típicos almiares o nenúfares. Hecho durante sus años formativos siendo aún adolescente, esta composición pintada sobre tabla muestra un lóbrego paisaje con fábricas al fondo tratadas con gran realismo.
7.Gauguin antes de Gauguin. El bodegón de Ramos de flores y cerámica sobre una cómoda firmado por Gauguin que lleva Larkin Erdmann sorprende porque apenas se adivina el estilo del artista, normalmente más exótico, humano y colorido. Perteneciente a su periodo inicial (1880), este lienzo posee una pista sobre su autoría: una cerámica creada por el propio artista.
8.Cuando Rembrandt frunció el ceño. Kunsthandlung Helmut H. Rumbler presenta un Autorretrato grabado de Rembrandt, pero no uno cualquiera. Es uno de los cuatro hechos en aguafuerte que hizo el artista en 1630, cuando recurrió a su propio rostro para experimentar con las emociones. Por eso aparece con el ceño fruncido, como enfadado con el espectador. Es una impresión temprana donde el neerlandés profundiza en la expresión dramática y juega con los contrastes de luces y sombras.
9.La rareza de la feria. Es el único retrato en cera monogramado que se conoce de Matthäus Carl, orfebre, medallista y modelador de cera del siglo XVI. Representa a un miembro del Consejo Municipal de Núremberg y está rodeado de varios atributos alusivos al memento mori: la calavera, el reloj de arena y las flores. Una singularidad única en la feria que podrá verse en Kunstkammer Georg Laue.
10.Entre la figuración y la ensoñación. Poesía y simbolismo confluyen en este papel de Odilon Redon, el artista para quien su producción era una “pequeña puerta” hacia el misterio. Mujer de perfil es un personaje que emerge como un pistilo de esa flor apenas sugerida en la composición. Podremos verla en Perrin. Sol G. Moreno







