La libertad y afán de experimentación de Barceló en sus grabados

La libertad y afán de experimentación de Barceló en sus grabados

Artur Ramon Art exhibe hasta el 9 de octubre la exposición Miquel Barceló. Grabados de Barcelona. 2010-2026, comisariada por Enrique Juncosa, uno de los mayores expertos en la obra del artista mallorquín en las distintas disciplinas que ha abordado en las últimas décadas, ya sea pintura, escultura, dibujos y grabados. Precisamente en esta muestra dedicada a la obra gráfica de Miquel Barceló (Felanitx, Baleares, 1957), centrada en dos momentos creativos, entre 2010 y 2012, y por otro lado, 2024 y 2026, que están muy conectados aunque separados por más de veinte años.

Miquel Barceló. Sin título. 2013. Grabado, 80 x 120 cm.

La obra gráfica de Miquel Barceló, quizá sea la menos conocida de su trayectoria como artista pero no de menor importancia en la transversalidad porque en todas las disciplinas que ha abordado en las últimas cuatro décadas. En la muestra de Artur Ramon Art se incluyen alrededor de una treintena de grabados, de diferentes escalas, en los que sigue estando presente su pulsión por la experimentación, la calidad matérica y la libertad creativa que caracteriza a Barceló. En el grabado como en otros formatos Barceló reafirma nuevamente ese espacio de libertad y la interacción entre él y sus impresores.

La exposición, en gran medida, se centra especialmente en los grabados que Barceló ha realizado en el taller de Joan Roma y Takeshi Motomiya, dos de los grandes maestros impresores de Barcelona. El artista balear trabajó con ellos entre 2010 y 2012, momento en el que se conocieron, y donde Barceló valoró la pericia de ambos, y 12 años después ha retomado la colaboración con numerosos proyectos que están actualmente en marcha.

Conviene recordar que Joan Roma y Takeshi Motomiya, son dos impresores ampliamente reconocidos por su larga colaboración con Antoni Tàpies, así como con creadores como Perejaume, Barry Flanagan o Guillermo Pérez Villalta, aportándoles a dichas obras una sofisticación técnica excepcional, especialmente en el uso del color y las texturas.

El comisario de la muestra y gran especialista en la obra del pintor de Felanitx dijo que “Barceló mantiene siempre un afán experimentador y abierto incluso a los accidentes”. Y añadió que “en sus grabados combina técnicas y materiales con absoluta libertad, explorando todas las posibilidades físicas y poéticas de la estampa”.

En ese sentido el recorrido por las obras expuestas revela la extraordinaria riqueza técnica de la obra gráfica de Barceló. Y se observa cómo se ha inclinado por la experimentación con aguatinta, aguafuerte, xilografía, litografía, carborundo, serigrafía, collage y barnices, capaz de combinar recurrentemente varias técnicas en una misma pieza. Como ya ha hecho en sus pinturas y esculturas en estas piezas ha incorporado materiales orgánicos y minerales, como semillas, mica o fórmica, convirtiendo el grabado en un espacio de investigación matérica constante.

Miquel Barceló. Ânerie, 2012.2010 – 2011. Grabado. 50,5 x 50 cm. ©Andre Morin, 2012

El universo visual presente en los grabados es una continuación de los grandes temas reconocidos de Barceló: criaturas marinas, paisajes africanos, frutas, plantas, animales y figuras híbridas entre realidad e imaginación. Pero en estas creaciones vemos una selección de xilografías dedicadas a escritores admirados por el artista, como Dylan Thomas, Ezra Pound, Vladimir Nabokov o José Lezama Lima, e incluso un autorretrato. Como indica Juncosa, “La obra de Barceló dialoga constantemente con la historia del arte y la literatura”.

La exposición incluye también tres libros de artista recientes, dos de los cuales han sido producidos en el taller de Roma y Motomiya: Sobre la apariencia de las cosas y Dins de la panxa des bou, ambos de 2026.

Junto a la exhibición de una treintena de grabados de Miquel Barceló se pueden contemplar la muestra Jean Marie de Moral. Retratos de Miquel Barceló, una selección de fotografías que documentan, a lo largo de cuarenta años, momentos íntimos del proceso creativo del artista mallorquín.

Miquel Barceló. Sin título, 2012. Grabado (aguafuerte, aguatinta, punta seca y corró). 85 x 63 cm.
Miquel Barceló. Crevettes dans tous les états.2010 – 2011. Grabado. 50,5 x 50 cm. ©Andre Morin, 2012