El oro y el universo, sabiduría indígena colombiana en el MARQ
Enmarcado en su programa de exposiciones dedicadas a las grandes civilizaciones nuevamente la Fundación MARQ presentará a partir del 29 de junio en Alicante, El oro y el universo. Saberes indígenas de Colombia, que reunirá casí tres centenares de objetos, 157 de oro, prestados por el Museo del Oro de Colombia, que revelan el alma de un pueblo. La gran exposición internacional, patrocinada en Alicante por las fundaciones ASISA y la Caixa, viajará tras su clausura en mayo de 2027 al Museo Centro Gaiás de la Fundación Cidade de Cultura, en Santiago de Compostela; y más tarde al Museo Mamuz, en Mistelbach (Austria).
Este ambicioso proyecto expositivo internacional e itinerante se presentó en Casa de América de Madrid, con la presencia del embajador de Colombia en España, Eduardo Ávila; del presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez; y del director xeral de Cultura de la Xunta de Galicia, entre otras personalidades. Por streaming pudieron intervenir desde Colombia el director del Museo del Oro del Banco de la República de Colombia, Alberto Escovar; y Marcela García Sierra, museóloga, antropóloga y comisaria de la exposición. También en Madrid estuvieron presentes el otro comisario, Marcos Martiñón-Torres, catedrático de Ciencias de la Arqueología de la Universidad de Cambridge, junto a Manuel Olcina, director del MARQ, Ana Isabel Vázquez, directora gerente de la Fundación Cidade de Cultura de Santiago de Compostela; y José Alberto Cortés, director gerente de la Fundación MARQ.
El oro y el universo. Saberes indígenas de Colombia, que permanecerá abierta durante más de 10 meses, de finales de junio de 2026 a mayo de 2027, es una oportunidad única para miles de visitantes porque en ella se desvelarán muchos de los enigmas de las comunidades indígenas de Colombia. Rituales, utensilios, danzas, ofrendas, conexiones con el universo e intercambios con el mundo de los espíritus tejerán un relato expositivo en el que los objetos de oro conformarán el punto central de esta propuesta única. Se trata del mayor préstamo procedente del Museo del Oro de Bogotá a un museo español en años, con piezas que se presentan por primeva vez en nuestro país.
Toni Pérez, presidente de la Diputación de Alicante, subrayó que será una de las muestras más impactantes y singulares de las muchas que ha acogido el MARQ en tanto que desvela la riqueza material y espiritual de los pueblos indígenas del pasado y del presente de Colombia a través de las colecciones del Museo del Oro de Bogotá. Y añadió que «nos acercará a una realidad lejana a la nuestra, pero sumamente interesante porque nos invita a reflexionar sobre nuestra propia manera de entender y habitar el mundo”.
El embajador de Colombia en España, Eduardo Ávila, mostró su orgullo por hacer posible la puesta en valor del patrimonio precolombino con los procesos de retorno y restitución cultural. “Queremos que nuestra cultura ancestral siga presente en la vida contemporánea, acercándose a ciudadanos, jóvenes y niños para que puedan conocer, valorar y aprender la extraordinaria riqueza cultural que nos define”.
Por su parte, Marcos Martiñón-Torres, uno de los comisarios, dijo que «Hoy empezamos a tener respuestas gracias a la ciencia, la antropología y la arqueología para acercarnos a los sistemas de conocimientos que las sociedades indígenas siguen sustentando hoy en día” y que los visitantes de este conjunto de piezas «desbordará nuestros sentidos con colores, formas, lenguajes sonoros, plantas o animales traídos de un sinfín de territorios de Colombia, el país con el mayor índice de biodiversidad del mundo”.
La comisaria Marcela García indicó que se trata de un “proyecto muy especial e importante para el Museo del Oro de Bogotá, porque recoge trabajos de investigación y de exposiciones temporales. Esta muestra se presenta desde una nueva mirada, ya que no son solo objetos, sino presencias y seres que tienen su sentido en la actualidad”.

Esta gran exposición no hubiera sido posible sin la conjunción de ilusión y trabajo de varias instituciones españolas e internacionales como la Fundación MARQ, la Diputación de Alicante, el Museo del Oro del Banco de la República de Colombia, la Universidad de Cambridge, el Museo Centro Gaiáis y el Museo Mamuz austríaco. Solo esa visión compartida ha logrado que esta muestra pueda ser visitada por decenas de miles de personas en tres sedes y dos países, por la generosidad del Museo del Oro de Colombia. Los aficionados al arte van a poder disfrutar de creaciones arqueológicas pero también actuales, que se caracterizan por una gran maestría técnica en su ejecución, en diferentes materiales, no solo de oro, sino también de cerámica y piedra.
Como suele hacer el MARQ de Alicante en sus exposiciones se cuidará especialmente la disposición de los objetos en ambientes que evocan el universo del mundo indígena, a partir de la arquitectura, la música, los sonidos y olores basados en investigaciones recientes. Especialmente se ha puesto el énfasis en lo sonoro con melodías grabadas con flautas y ocarinas de entre 600 y 1.000 años de antigüedad, en diálogo con la naturaleza.
El hilo conductor será la concepción indígena de un universo compartido por seres humanos y no humanos. Lo que se exhibirá en Alicante no son adornos o joyas, sino presencias vivas con capacidad de actuar en un mundo en el que no hay reyes ni tesoros. El mensaje es que el oro no se acumula, ni confiere riqueza, el oro se regala, se comparte, se devuelve y une a las personas en lugar de separarlas.
La exposición estará articulada en siete unidades entrelazadas que se estructurarán en tres grandes bloques temáticos, enmarcados en un ambiente museográfico, estético y sonoro propio. Y los objetos se dispondrán en las tres salas temporales del MARQ.
En la primera, Todos somos universo, se evocará una casa o maloca colombiana que, a su vez, es reflejo del universo, un espacio sagrado. En ella se exhibirán recipientes de cerámica que son al tiempo casa y cuerpo humano, así como numerosas aves, plantas, mamíferos, reptiles, peces o insectos de orfebrería, cerámica y piedra.
En Transformaciones se sumergerá a los visitantes en los cientos de miles de kilómetros de canales prehispánicos de las llanuras del Caribe, una obra colosal de ingeniería hidráulica solo visible desde el aire y realizada mediante la cooperación de vecinos, que sigue funcionando en la actualidad.
Y finalmente, en la tercera sala, dedicada a Cuidar el mundo, se introducirá la ofrenda como elemento clave de las relaciones entre seres y universo. Buscando el bien común, las comunidades indígenas ofrecen oro, piedras preciosas y otras materias en lugares sagrados. El conjunto de este espacio contará una de las mayores ofrendas muiscas conocidas, con más de 30 figuras de oro. Esta acción evoca el mito de El Dorado, pero propone al visitante contemplarlo con otros ojos. Y conviene recordar que no hay que confundir valor y precio, que parafrasea casi literalmente una frase de Antonio. Machado en Proverbios y cantares.





