El joyero del icono del cine Claudia Cardinale, a subasta
Christie’s ofrecerá una veintena de joyas pertenecientes a la leyenda indiscutible del cine italiano, en una subasta online en París que se celebrará del 19 al 26 de junio. Entre las piezas más destacadas de la colección se encuentra un extraordinario reloj de pulsera «Serpenti» de Bvlgari, una de las marcas más apreciadas por la actriz.
El último vals en brazos de Lancaster en El gatopardo, su apariencia etérea en Ocho y medio mientras Mastroianni la contempla fascinado por encima de sus gafas de sol, o la elegante princesa de Lugash en La pantera rosa son algunas de las imágenes que Claudia Cardinale –fallecida el pasado septiembre a los 87 años–, ha dejado en la historia del cine.
Estas tres grandes películas se entrenaron en el mismo año, 1963. De hecho, que tuviera un papel protagónico en todas a la vez refleja el impacto de la actriz entre los años sesenta y setenta.
Cardinale dejó su impronta en la filmografía de nombres tan notables como Federico Fellini o Luchino Visconti, actuando en más de 150 películas. Pero parece que también dejó una significativa colección de joyas que ahora podrán ser adquiridas por sus fans.
Christie’s pondrá a la venta alrededor de 20 piezas suyas en una subasta online de joyería en París, entre los días 19 y 26 de junio. Esta sesión se producirá unas semanas después de la 79ª edición del Festival de Cine de Cannes que está teniendo lugar estos días y con quien Cardinale guarda una estrecha relación.
La diva italiana se convirtió en la imagen oficial del 70º aniversario del certamen francés, pero fue una presencia habitual durante décadas, desde que en 1961 pisó por primera vez su alfombra roja para el estreno de La chica con la maleta, de Valerio Zurlini, nominada a la Palma de Oro como mejor película ese mismo año.
Apasionada de la moda y coleccionista exigente, la intérprete exhibió con elegancia buena parte de sus joyas en todas las alfombras rojas a las que asistió, desde los Oscar en Los Ángeles, hasta la Berlinale o el Festival de Venecia. Recordemos aquella emblemática fotografía que muestra a Cardinale junto a Gina Lollobrigida, luciendo piezas de Bvlgari, en una fiesta que dio la familia Cicogna para los invitados del 28º Festival de Venecia.
Precisamente esta casa italiana era una de sus marcas favoritas. Por eso no extraña que la pieza estrella de la subasta sea un reloj «Serpenti» de la maison. Elaborado en esmalte y zafiro, con movimiento manual y esfera firmada por Vacheron Constantin Genève, se ofrece por una horquilla de precio estimado entre los 150.000 y 250.000 euros.
También se venden tres anillos suyos de la actriz muy característicos del estilo de Bvlgari, particularmente apreciados por su poseedora: uno engastado con un rubí –valorado en 100.000 euros–, un segundo con una esmeralda conocido como Trombino –80.000 euros– y un tercero engastado con un zafiro (80.000 euros).
Junto con Bvlgari, Cardinale fue una gran admiradora de los icónicos diseños de Buccellati, conocidos por la delicada orfebrería en oro blanco y amarillo con motivos florales. Cabe destacar que las tradiciones técnicas, a menudo enraizadas en el Renacimiento, y las fuentes de inspiración, le valieron a la maison milanesa el título de Príncipe de los Orfebres de Venecia con motivo de su centenario.
La subasta incluye un broche de rosa de oro y coral, otro compuesto por tres flores engastadas con diamantes y perlas, y un conjunto completo de Buccellati con un precio estimado entre 15.000 y 25.000 euros. El apartado de broches se completa con un ejemplar en forma de mariposa fabricado en esmalte, rubíes, zafiros y diamantes, valorado en 30.000 euros.
Si bien Buccellati fue el primer joyero italiano en establecerse en la Place Vendôme en 1979, no fue el único en gozar del aprecio de Cardinale. Van Cleef & Arpels conquistó a la actriz después de que en 1963 diseñara una icónica joya para la cabeza que ella exhibiría en La pantera rosa.
El catálogo de la venta incluye una polvera de oro firmada por Van Cleef –15.000-25.000 euros–, así como otras piezas procedentes de la Place Vendôme, entre ellas varios relojes de Cartier, como el modelo Tank de oro (10.000 euros). Esta licitación también servirá para honrar el trabajo de la intérprete italiana con la Fundación Claudia Cardinale. Pues una parte de los ingresos se donará a un programa dedicado a apoyar jóvenes artistas en las artes visuales. Nerea Méndez Pérez








