Calder, Kusama y Lalanne en TEFAF hacen la competencia a Rothko en Nueva York
La feria abre sus puertas en el Park Avenue Armory con una selección de piezas millonarias firmadas por autores como Hockney, Braque, De Chirico o Leonora Carrington, en una edición donde destaca la maqueta de Jerusalem Stabile hecha por Alexander Calder y un imponente Canard de casi dos metros de François-Xavier Lalanne.
Oficialmente la feria no abre al público hasta mañana, pero hoy los más afortunados ya van a tener ocasión de conocer las obras maestras con las que este año TEFAF Nueva York quiere seducir a los coleccionistas. Nombres de primer nivel como Warhol, Braque, De Chirico, Leonora Carrington o De Kooning están presentes en esta edición de la feria, que en 2026 reúne a 88 galerías de una quincena de países entre el 15 y 19 de mayo.
Pintura, diseño, joyería y antigüedades se dan cita entre los pasillos del Park Avenue Armory, en una semana en la que los compradores más potentes del mundo están presentes en la Gran Manzana. No solo por la feria, que atrae a lo mejor de los profesionales y coleccionistas del sector, sino por las grandes subastas de mayo, esta vez enfocadas en un único autor: Rothko.
En unas horas sabremos si su Brown and Blacks in Reds rompe la barrera de los 100 millones de dólares en Sotheby’s; pero de momento, los VIP ya se están paseando por TEFAF, la feria europea de referencia que desembarcó en Estados Unidos hace justo diez años para ampliar su influencia hacia la meca del mercado del arte actual: Nueva York.
Entre las piezas más destacadas, además del icónico Mao de Andy Warhol mencionado en nuestro artículo previo, cabe mencionar una maqueta de Alexander Calder titulada Jerusalem Stabile (Intermediate Maquete), cuya obra final pertenece a The Jerusalem Foundation. Se trata de un trabajo a escala de uno, donde al autor norteamericano explora el movimiento y el equilibrio, gracias a esas formas tan típicamente suyas, por supuesto pintadas de rojo.
Le sigue en la Galería Paul Coulon una escultura del tándem formado por François-Xavier Lalanne y su mujer Claude, que se ha revalorizado mucho en los últimos años (el pasado diciembre, de hecho, superaron su propio récord al adjudicarse un Bar Hipopótamo suyo por 31,4 millones de dólares).
Lo que ahora se ofrece en la feria neoyorquina es un pato de dimensiones imponentes cuya elegancia y fuerza visual seguro que seduce a más de uno. Eso sí, tendrá que tener un amplio salón, porque el animal de bronce mide casi metro y medio de alto por dos de ancho.
En Eykyn MacLean se ofrece de George Braque L’Estaque, una rara composición fauvista donde se aprecian ya algunos de los rasgos que le ayudarán a fundar el movimiento cubista junto a Picasso.
La feria incluye obras de otros grandes maestros europeos, como Giorgio de Chirico –su Piazza d’Italia con piedistallo vuoto en Tornabuoni Art contiene esa atmósfera metafísica que tanta fama le dió–, Willem de Kooning –interesante ese Figures in a Ladscape #2 en Pace di Donna Schrader Galleries– o la surrealista Leonora Carrington (El gato condensa su universo simbólico en Leon Tovar). Pero no descuida la presencia de autores vivos que son sinónimo de éxito; y ahí está Yayoi Kusama para demostrarlo en Van de Weghe.
Aunque la gran novedad se la tenemos que agradecer a un octogenario David Hockney, que sigue trabajando a sus 88 años. Aquí presenta Dancers with Audience and Orchestra, una de sus pinturas más esperadas. Se trata de un acrílico reciente donde el británico muestra su fascinación por el teatro, la música y la danza. Sol G. Moreno




