El Prado presenta la primera muestra fotográfica dedicada a sus fondos

El Prado presenta la primera muestra fotográfica dedicada a sus fondos

A través de una selección de 44 obras, El Prado multiplicado: la fotografía como memoria compartida recupera las imágenes históricas de su colección que han servido para recobrar su memoria visual desde el siglo XIX. La exposición solo es un botón de muestra de las más de 10.000 instantáneas que posee el museo; un conjunto en crecimiento que refleja el interés que el estudio de esta disciplina sigue suscitando en la sociedad.

Vista de la sala de Murillo José Lacoste (1872-¿?), fotógrafo, y Juana Roig (1877-1941), editora Papel a la gelatina. Firmada. 1902-1909 Procede del Archivo del Museo del Prado. HF-1233.

La exposición forma parte del programa Almacén abierto –dedicado a la presentación de las colecciones del XIX en la sala 60 del museo–, y en la que se exponen, desde 2009, obras en pequeño formato. Comisariada por Beatriz Sánchez Torija, conservadora de la Colección de Dibujos, Estampas y Fotografías, supone un necesario reconocimiento a la fotografía, una disciplina bastante olvidada en el ámbito del museo.

Las imágenes se han utilizado además en el Prado como base del discurso expositivo. La colección incluye copias a la albúmina, al carbón o a la gelatina, además de reproducciones fotomecánicas en formatos estandarizados como las cartes de visite, las tarjetas estereoscópicas, o las postales. Toda una lección de la evolución técnica y funcional de la fotografía aplicada al arte.

Presenta un recorrido visual por espacios emblemáticos del museo, como la Galería Central, junto a otros ámbitos monográficos como la sala de Murillo o la galería de escultura.

Unas imágenes con un alto valor documental e histórico, pues muestran aspectos hoy desaparecidos del Prado, como la disposición abigarrada de las obras, el mobiliario, los sistemas de calefacción o la presencia ocasional de visitantes y trabajadores en unas salas que, en los primeros tiempos de la fotografía, solían aparecer desiertas.

El proceso inmortalizado con la cámara de las piezas comenzó en la década de 1860. Compañías y fotógrafos de referencia como Juan Laurent, José Lacoste, Braun, Moreno, Anderson o Hanfstaengl desempeñaron un papel esencial en la difusión de la imagen del museo y de obras maestras como La rendición de Breda de Velázquez.

Algunas de estas imágenes fueron realizadas incluso antes de que las obras ingresaran en el Prado o con motivo de su participación en exposiciones nacionales, aportando así un valioso testimonio de su historia material y expositiva.

El Prado multiplicado: la fotografía como memoria compartida invita también a reflexionar sobre la fotografía no solo como vehículo de difusión, sino como patrimonio en sí mismo: una colección que documenta la historia del museo, transforma la forma de mirar sus obras y amplía, a lo largo del tiempo, el alcance cultural del Prado.

Vista de la Galería Central con el acceso al establecimiento para la venta de fotografías José Lacoste (1872-¿?), fotógrafo, y Juana Roig (1877-1941), editora Papel a la gelatina 1901-1909 Procede del Archivo del Museo del Prado. HF-1229.