¿Comprará el Estado la serie de pinturas del mexicano José Joaquín Magón en Fernando Durán?

Diecisiete cobres sobre la vida de la Virgen, con sus marcos originales, salen a pujas en la cita de los días 3 y 4 de noviembre, en tres lotes por un valor de 125.000 euros


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Pocas veces sale a la venta una serie tan interesante de cuadros como ésta, de autor mexicano, en Fernando Durán. En algunas ocasiones, aparece en el mercado una serie de Castas, más o menos amplia, con el interés digamos científico de mostrar los frutos que producían los mestizajes que se daban en el avance durante la colonización, una especie de orgullo silencioso y gráfico por las mezclas que se producían entre los españoles colonizadores y las distintas razas de los indígenas conquistados, y posteriormente los frutos de esas mezclas. A día de hoy esto puede sonar a políticamente muy incorrecto, pero fue una realidad –con sus luces y sus sombras, obviamente- de la que, por cierto, muchos otros colonizadores posteriores no pueden estar orgullosos en absoluto.

Fruto maduro en el tiempo de esas mezclas profundas fue también el uso del arte para la explicación y propagación de los dogmas católicos. Y la serie de diecisiete pinturas al óleo sobre cobre, firmadas todas ellas, sobre la vida de la Virgen, de 48 x 35 cm unos y de 45 x 36 cm otros, con sus respectivos marcos originales a base de madera vista con remates en plata en ángulos y centro y una venera en la parte superior central, es un ejemplo magnífico de ello. En este caso, su autor es José Joaquín Magón, activo en la segunda mitad del siglo XVIII, un poco conocido pintor nacido en la localidad de Puebla de los Ángeles, en México, y del que el Museo Nacional de Antropología posee una serie de dieciséis lienzos de Castas (ver), traída a España por el Cardenal Lorenzana, arzobispo de México cuando fue nombrado cardenal de Toledo. Por cierto, parte de todo este ambiente puede verse bastante bien documentado en la exposición actual de Tornaviaje, en el Museo del Prado (ver).

La venta de estas obras se estructurará en tres lotes. El primero (603) formado por cinco: Inmaculada Concepción, Natividad de la Virgen, su Presentación en el templo, Desposorios con san José y Anunciación, saldrá a pujas por 35.000 euros, a razón de unos 8.500 euros cada uno (comisiones e impuestos ya incluidos; remate por 7.000 euros cada uno). El segundo (604), por seis: Adoración de los pastores, Adoración de los Reyes, Purificación de la Virgen, Circuncisión del Niño, Huida a Egipto y, fuera de orden, Coronación de la Virgen, por 45.000 euros (a unos 9.150 euros cada uno; remate por 7.500 euros). Y el tercero (605), por otros seis, con la Vuelta de Egipto, Sagrada parentela, Jesús entre los doctores, Pentecostés, Dormición de la Virgen y Asunción, por 45.000 euros (los mismos 9.150 euros cada uno).

En este sentido, conviene recordar que su Virgen Inmaculada (O/L, 125 x 103 cm) se vendió en septiembre de 2019 en Louis Morton, en México, por 23.300 euros (500.000 pesos mexicanos; ver). Y que Christie’s Nueva York adjudicó en mayo de 2016 una Divina Pastora (O/L, 99,7 x 79,4 cm; ver), por 47,500 USD; otra Divina Pastora (O/L, 44 x 32,3 cm; ver), de calidad inferior, se adjudicó en la misma sala en mayo de 2018 por 16,000 USD (13.635 euros).

Y, dada la importancia del conjunto, que ejemplifica perfectamente toda una concepción del mundo, de su excelente estado de conservación original, y del complemento que supondría para las colecciones de nuestro patrimonio, parecería bien lógico que el Estado intentase hacerse con la serie completa, por un precio final mínimo, si no hubiera pujas adicionales, de 152.500 euros, comisiones e impuestos ya incluidos… Veremos qué sucede finalmente.

Interesante es la pareja de lienzo del francés Jean-Baptiste Pillement, Escena de naufragio y Escena con río escarpado (O/L, 46 x 68 cm; 752), que se ofrece por apenas 15.000 euros, muy lejos de los 3.750.000 pesetas (27.654 euros) y de los 4.250.000 pesetas (31.328 euros), en que se adjudicaron en esta misma sala allá por diciembre de 1992… Y el Bodegón de flores junto a bajorrelieve (O/L, 42,5 x 57,5 cm; 777), del valenciano Benito Espinós, por 15.000 euros. Recodemos en este sentido que Alcalá adjudicó en junio pasado su Florero de rosas, lirios, anémonas… (O/T, 29 x 28,5 cm; ver), por los 15.000 euros pedidos.

Saltamos a la pintura finisecular, el paso del siglo XIX al XX, de la concepción más tradicional a la modernidad. Desde luego es muy atractivo el cartón de tamaño medio (40 x 32,5 cm) del mallorquín Hermenegildo Anglada-Camarasa, con una de sus temáticas favoritas una vez vuelto a su tierra tras la aventura parisina. Se trata de Los elefantes de Pollensa (Fontbona y Miralles, nº Da4, pág. 981), una visión al natural de las peñas de isla con ese parecido, pintada con una técnica muy suelta ya. Se piden 20.000 euros para el comienzo de las pujas.

Más atractivo por lo representativo del autor me parece el carboncillo con lápices de colores Máscaras de los cencerros (43 x 37 cm; 54), del madrileño José Gutiérrez Solana. Con sello de su presencia en la muestra del Círculo de Bellas Artes con número 3ª/62, muestra a la perfección ese mundo un tanto ambiguo del entorno del Entierro de la sardina, antes del Miércoles de ceniza, tradicional en el mundo rural, y que parece que ahora hemos sustituido de alguna manera por el Halloween de ascendencia anglosajona… Su salida, 24.000 euros.

Ya en el universo abstracto, merece parece que la pena detenerse en dos esculturas. La primera, una pieza única en acero cromado de nada menos que 260 x 71 cm, de Eusebio Sempere: Columna, 1974 (87), por 68.000 euros. Pieza verdaderamente especial (publicada en 1976 y en 1977), queda lejos de los habituales parámetros a los que estamos acostumbrados en las obras de Sempere. Sin ir más lejos, en junio de 2020, Ansorena adjudicó tres piezas suyas, Rejas de distintos tamaños anteriores a 1970 y procedentes de la galería Biosca de Madrid, por 6.000, 8.500 y 7.000 euros, y sobre una de ellas ejerció su derecho el Estado y la compró (ver)…

Y un alabastro único, poco habitual también, de Elena Asins: Albiko Trihukarri, 2005 (33 x 30 x 30 cm; 78), por 10.000 euros. Hay muchos lotes más que otra persona señalaría sin duda, de Tàpies (73; 27.000 euros), Kippenberger (91; 19.000 euros), Uslé (95, 14.000 euros) o Sicilia (102; 18.000 euros), entre otros, pero estos parecen más atípicos e interesantes. Daniel Díaz @Invertirenarte

José Joaquín Magón, Inmaculada Concepción (1 de 5). Salida: 35.000 euros
Hermenegildo Anglada-Camarasa, Los elefantes de Pollensa. Salida: 20.000 euros
Elena Asins, Albiko Trihukarri, 2005. Salida: 10.000 euros
Jean-Baptiste Pillement, Escena con río escarpado (pareja con Escena de naufragio). Salida: 15.000 euros
José Gutiérrez Solana, Máscaras de los cencerros. Salida: 24.000 euros
Benito Espinós, Bodegón de flores junto a bajorrelieve. Salida: 15.000 euros
Eusebio Sempere, Columna, 1974. Salida: 68.000 euros