Una incógnita a la italiana se revela en Abalarte
A pesar de ofrecer importantes obras de maestros reconocidos, una pintura italiana sin atribución formal captó toda la atención en la venta de septiembre de Abalarte.
Una mirada altiva, cierta sensación distante, una posición distinguida y un atuendo sofisticado: así eligió su creador representar a María Magdalena (O/T, 84 x 60 cm, lote 72), siguiendo un primer estilo manierista florentino, aún deudor del Renacimiento clásico.
En el catálogo se la relaciona con el entorno de Michele Tosini, sugiriendo compararla con otra Magdalena de mano del maestro que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Houston o con la Lucrecia de la Galleria Borghese de Roma, esta última mucho más cercana a la pintura que ofrecía la sala madrileña. Otras obras de Tosini con las que se podría vincular son una Leda, también en la Borghese, o una Santa Catalina custodiada por el National Trust británico.
¿Se parece a la pintura de Tosini o podría tratarse de una de sus obras? He ahí la cuestión. Parece que al menos dos pujadores tuvieron la convicción de que es de su mano o, al menos, de que presenta una calidad excepcional. Sin duda, un bellísimo ejemplo del primer manierismo que nos mantendrá atentos hasta que, seguramente, nos reencontremos con él en el mercado internacional. Partía de 2.500 euros y alcanzó los 27.500 euros, convirtiéndose en el resultado más destacado en pintura de esta subasta.
Sin embargo, hubo algún otro caso interesante. Uno de ellos fue la pintura sevillana del siglo XVII que protagonizaba la portada del catálogo de esta venta: Santa Rosa de Lima (O/L, 53 x 39 cm, lote 50), obra atribuida a un «continuador» de Murillo, Juan Simón Gutiérrez, excepcionalmente atractiva, que subió de los 6.000 a los 7.000 euros.
El fabuloso bodegón de Mateo Cerezo del que hablamos en el artículo previo (ver) se remató en los 15.000 euros que se pedían por él, mi enhorabuena al comprador. Y de los dos bodegones de Blas de Ledesma que se ofrecían, se vendió Bodegón con melón, una bandeja de cerezas, un cuenco de cerámica con granadas, dos aves sobre una rama y una cortina (O/L, 85 x 136 cm, lote 90), con inscripción en el cuchillo «Blas L.», con salida y remate en 10.000 euros.
El otro remate destacado fue el de Ciociara tocando el acordeón (Acuarela, 24,5 x 17,8 cm, lote 35), de una de las figuras más relevantes de nuestro siglo XIX, Mariano Fortuny. Su discreto precio de salida de 1.500 euros se vio rebasado por varias pujas que acabaron en los 3.750 euros por los que se adjudicó; fue entonces cuando el Estado ejerció su derecho de tanteo, continuando la labor de recopilación y revalorización de la obra de uno de nuestros genios menos conocidos por el gran público. José Aniorte @newconnoisseur









