Abalarte asombra con piezas inéditas de grandes maestros
Obras no vistas antes en el mercado de Fernando Llanos, Juan Sánchez Cotán y Luis de Morales brillan en la cita de septiembre junto a las de otros grandes nombres nacionales.
Dos obras de Juan Sánchez Cotán, Adoración de los pastores y Adoración de los Reyes Magos (O/T, 63 x 115 cm cada una, lotes 113 y 114), se ofrecen en la vuelta de Abalarte tras el receso veraniego.
Según informa la sala, el primero en hablar de estas dos importantes pinturas fue Acisclo Antonio Palomino en su Museo pictórico y escala óptica, donde indica que, junto con seis lienzos, conformaban el retablo del capítulo de los monjes de la Real Cartuja de Granada.
Desde entonces, seguir su trazabilidad nos lleva a la colección del conde de Adanero y luego, al menos, a otra colección privada, habiendo permanecido ajenas al mercado del arte hasta ahora.
Señalaba muy acertadamente Diego Angulo que siguen un modelo muy cercano a la pintura de los Bassano, destacando la labor del modelado de los rostros y la riqueza de los tejidos. Más allá de los análisis, ponerse frente a ellas es un placer sensorial que deberíamos poder seguir disfrutando en el futuro; esperemos que el Estado esté atento a este deseo y nos complazca con su adquisición.
El precio de salida, 175.000 euros por cada una, hará que no todos los que las quisiéramos podamos pujar por ellas. En conjunto saldrán por 429.000 euros con comisiones e impuestos incluidos.
Otro sobresalto emocional nos espera a solo unos pasos en la exposición de la sala madrileña: Fernando (o Hernando) Llanos da muestra de su saber hacer y sigue impactando quinientos años después de su muerte. San Pedro y San Francisco (O/T, 127 x 84 cm, lote 1052) es una tabla pintada hacia 1514 en el más puro estilo de «los Hernandos».
Como ya sabrán, estos dos discípulos españoles de Leonardo da Vinci trajeron el estilo de su insigne maestro a nuestras tierras, destacando especialmente su trabajo en el prodigioso retablo de la Catedral de Valencia.
De los dos, Fernando Llanos debió de ser el menos prolífico -o al menos conocemos un número significativamente menor de sus obras-, por lo que esta tabla, también inédita en el mercado, sería una importante adición al corpus de obra del misterioso maestro renacentista. El precio de salida de 70.000 euros parece bastante razonable si atendemos a lo expuesto.
Nos espera aún otro descubrimiento, esta vez de un autor con muchas más obras conocidas y que ya casi es un habitual de las grandes subastas nacionales: Luis de Morales. José Gómez Frechina atribuye al pintor pacense este Cristo con la cruz a cuestas (O/L, 89 x 75 cm, lote 75), que responde a un modelo bien conocido de Morales inspirado en la obra cimera de Sebastiano del Piombo conservada en el Prado.
La tabla más conocida de esta iconografía de manos del Divino se encuentra en el Colegio del Patriarca de Valencia, con la que se encuentran evidentes similitudes en el lienzo presentado por Abalarte. El precio de salida es de 40.000 euros, muy lejos del casi millón de euros que se pagó en Alemania por otro ejemplo del mismo modelo, como contamos en su día.
Dejando atrás el territorio ignoto, veremos ahora más someramente algunas obras también excepcionales pero que ya han sido, al menos, publicadas.
Este es el caso del lienzo de Antonio Ponce Bodegón de dulces, frutos secos, cerámica y vidrios (O/L, 108 x 168 cm, lote 30), que William B. Jordan publicó en Juan van der Hamen y León y la corte de Madrid todavía con una imagen en blanco y negro, pues se consideraba en paradero desconocido. Con 110.000 euros como precio de salida, veremos si convence. Sea como fuere, es una pintura excepcional.
Siguiendo en el fecundo mundo del bodegón español del siglo XVII, encontramos otro nombre solvente: el de Mateo Cerezo. Un Bodegón de cocina con cerámica, pescados y erizo (O/L, 83 x 63 cm, lote 112), con precio de salida en 15.000 euros, espera paciente a que nos recreemos en su buena factura, especialmente en la calidad de la luz reflejada en las pieles del pescado.
De las dos obras atribuidas a Pedro de Camprobín que encontramos en la sala de Juan Bravo, destacaremos el Frutero con manzanas, peras y ciruelas sobre una repisa en un fondo de paisaje con balaustrada y cortinaje (O/L, 46 x 61 cm, lote 1026), con la habitual belleza formal y elegancia que se suelen encontrar en la obra de este gran maestro del bodegón sevillano.
Nos despediremos con tres obras italianas de cierto relieve. La primera, un monumental cuadro -podríamos decir casi geoestratégico- de autoría desconocida y datado en el siglo XVII, sabemos con seguridad que posteriormente a cierta fecha… Perspectiva topográfica de la derrota francesa cerca de Piacenza el 15 de agosto de 1636 (O/L, 182 x 274 cm, lote 1071).
Nos remite casi de forma inconsciente a las fabulosas panorámicas de Peter Snayers que encontramos en el Museo del Prado y que formaron parte de la colección de la reina Isabel de Farnesio; sin tener la extremada calidad de aquellas, este lienzo tiene también un gran afán por la precisión. Su precio de salida es de 15.000 euros.
Otra obra de manos italianas es la que podría ser el boceto original del cuadro de altar del transepto derecho de la catedral de Siena y que, por lógica, debemos al autor de este, Mattia Preti, maestro de la pintura napolitana del siglo XVII. La predicación de San Bernardino de Siena (O/L, 87 x 57,5 cm, lote 1116) saldrá por un precio de 15.000 euros.
Por último encontramos la que probablemente sea la mejor de las tres pinturas que conforman este grupo: Dios Padre con ángeles, San Jerónimo, San Lorenzo y el papa San Sixto II (O/L, 252 x 181 cm, lote 1122), del boloñés Lucio Massari, con salida en 50.000 euros. Enorme cuadro de altar que, adivinen… ¡también es una obra inédita que se daba por perdida! José Aniorte @newconnoisseur









