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Un acercamiento distinto a las imágenes de la Semana Santa vallisoletana

La institución ha organizado la muestra Grotescos y verdugos. Soldados y sayones en la escultura procesional del Museo. Con ella se muestran al público algunas de las tallas secundarias que habitualmente forman (o formaron) parte de los conjuntos procesionales de la Semana Santa vallisoletana. Sayones y soldados de Gregorio Fernández, Antonio de Ribera o Juan de Ávila son los protagonistas de esta pequeña muestra que podrá visitarse hasta el próximo 16 de mayo.


Si algo positivo ha traído la pandemia en la vida habitual de los museos, ha sido la necesidad de reinventarse. Y en unas fechas tan señaladas en nuestras tradiciones como la Semana Santa, la imposibilidad de celebrar las estaciones de penitencia ha sido un revulsivo para el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, que ha decidido mostrar al público algunas de las imágenes procesionales que forman parte de sus fondos.

Con el título Grotescos y verdugos. Soldados y sayones en la escultura procesional del Museo, se han reunido una decena de imágenes de madera policromada en la Sala Temática B (Pasos Procesionales) a las que se suma la Piedad de Gregorio Fernández, expuesta en la Sala 14. Estas ingresaron en el museo tras la Desamortización y son menos conocidas a diferencia de los conjuntos principales que siempre se destacan en los estudios sobre la escultura barroca castellana. Las tres primeras formaron parte de tres pasos procesionales de la Cofradía de la Vera Cruz: Un Sayón azotador de Gregorio Fernández de hacia 1619 que formó parte del Paso Flagelación; el Sayón bizco del Paso Coronación (hacia 1620); y un Soldado con lanza de Andrés de Solanes de hacia 1628-1630 del Paso Prendimiento y Oración en el Huerto.

Completan la exposición otros dos sayones de Antonio de Ribera de hacia 1650 que formaron parte del Paso Azotamiento de la Cofradía de a Pasión; y otros dos de Juan de Ávila de 1678 para la Cofradía de Jesús Nazareno dentro del Paso Preparativos para la Crucifixión. Por último, pueden verse unos Soldados de Alonso de Rozas del Paso Sepulcro realizado para la Cofradía de las Angustias entre 1674-1679.

Mientras las tallas principales de los conjuntos volvían a sus altares tras procesionar (y por ende seguían expuestas ante los fieles y/o curiosos), estas imágenes secundarias se guardaban hasta el año siguiente y apenas podían contemplarse. Precisamente por ello, los artistas podían recrearse en su confección para dotar de «emociones» a los semblantes y actitudes de estos personajes, deformando o exagerando sus rostros y movimientos cuando era necesario. Este es precisamente el aliciente de la exposición, la posibilidad del espectador de acercarse a ellas y captar desde cerca cada uno de sus detalles.

El museo ha organizado además una serie de actividades complementarias con el lema «Pasiones de Primavera» que pueden consultarse en su página web. De ellas cabe destacar dos por lo que supone de novedoso. La primera es el taller de ópera La tragedia de ser diferente: Benjamin Britten y su ópera Peter Grimes. Dirigido por el musicólogo Luis Gago, tendrá lugar en la capilla del Colegio de San Gregorio. En este mismo espacio se desarrollará la segunda actividad, Val del Omar por Niño de Elche, en la que el cantautor flamenco pondrá el foco sobre «Auto Sacramental Invisible».

Grotescos verdugos. Sayones y soldados de la escultura procesional del Museo podrá visitarse hasta el 16 de mayo en la sede del museo, el Colegio de San Gregorio y Casa del Sol de Valladolid.

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