Lienzos de libertad: Alcolea, Pérez Villalta y Barceló

Lienzos de libertad: Alcolea, Pérez Villalta y Barceló

La joven figuración española de los años 80 se cuela en las salas del Museo Carmen Thyssen Málaga hasta el 14 de septiembre. A partir de un relato coral –una treintena de obras de más de 20 artistas–, Pintura liberada cuenta la nueva modernidad multicolor, hedonista y apolítica que se desarrolló durante la Transición con autores como Carlos Alcolea, Miquel Barceló, Patricia Gadea o Guillermo Pérez Villalta.

Érase una vez un ecléctico grupo de jóvenes pintores que, seducidos por el colorismo del pop y la abstracción geométrica, dieron carpetazo al informalismo. Entre ellos, resonaban nombres como Luis Gordillo, Eduardo Arroyo o los esquizos de la figuración madrileña: Carlos Franco, Manolo Quejido, Chema Cobo o Herminio Molero. Estos –y otros muchos más– son los protagonistas de Pintura liberada, la exposición que el Museo Carmen Thyssen Málaga acoge hasta el 14 de septiembre.

A lo largo de los años 80, tanto en el ámbito nacional como en el internacional las tendencias que defendieron la figuración coparon el mercado artístico. Fue el momento en el que se dijo adiós al existencialismo y la crítica política para recibir con los brazos abiertos las propuestas de la Nueva Figuración Madrileña, la Transvanguardia en Italia y los Neue Wilden en Alemania.

En el panorama español casi todos los artistas compartían el entorno común de La Movida, aunque el centro malagueño ha barrido hacia dentro para potenciar la presencia de los andaluces Joaquín de Molina, Alfonso Fraile, Pepe Espaliú o Alfonso Albacete, entre otros. También cabe mencionar las pinturas de Menchu Lamas, Juan Navarro Baldeweg o Miquel Barceló, que amplían este mosaico heterogéneo.

Guillermo Pérez Villalta. 'Escena. Personajes a la salida de un concierto de rock' (1979). Acrílico sobre lienzo. 181 x 241 cm. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. ©Guillermo Pérez Villalta, VEGAP, Málaga, 2025.
Miquel Barceló. 'Mapa de carne' (1982). Pigmentos y látex sobre lienzo. 195 x 345 cm. Colección de Arte Contemporáneo Fundación “la Caixa”. ©Miquel Barceló, VEGAP, Málaga, 2025.

Del artista mallorquín, por ejemplo, podemos ver Mapa de carne (1982), una orgía de formas y colores pintada cuando apenas tenía 25 años y comenzaba a coquetear con la proyección internacional.

Entre los seres zooformos que componen el cuadro, destaca la figura moteada del centro que está enfundada en negro. Toda la composición se estructura en torno a ella y llama la atención que sea la única enmascarada, dada la cantidad de ojos distribuidos por el lienzo.

El nombre de la pintura también es representativo, pues la palabra «carne» tiene un doble significado derivado del latín que alude a la parte comestible y a la parte corporal que se opone al espíritu (e invita a la lascivia). De ahí su relación con otras palabras como carnicería o carnaval que, de alguna forma, están presentes en esas pinceladas coloridas, violentas y frenéticas.

De este colorista llegamos a otro más exaltado e irónico: Alcolea, un maestro en la composición de espacios ilusionistas. Ejemplo de ello es Los borrachos (1979-1980), perteneciente a una primera etapa de carácter narrativo en la que son frecuentes las piscinas y las bañistas, un guiño a su principal referencia, David Hockney.

El pintor gallego insiste en estos temas y en sus variaciones, como vemos en el díptico Borrachos 2 (1979-1980), una obra muy similar a la anterior donde resuena el mito de Narciso. En cualquiera de las dos piezas, más allá de las figuras, es el agua el que toma protagonismo. Como dice el propio Alcolea, nos tienta como «ilusión amniótica de un mundo primitivo inconsciente».

Pese a la cantidad de propuestas que se han planteado hasta la fecha sobre la confrontación entre abstracción y figuración, parece que los relatos que surgen de ella son inagotables.

En el caso de Pintura liberada, son las disonancias entre las distintas tendencias figurativas coetáneas –cada una con su visión personal del placer de pintar– las que cartografían los símbolos de la nueva modernidad nacional, que nace a finales de los años setenta y principios de los ochenta. Nerea Méndez Pérez

Carlos Alcolea. 'Los borrachos' (1978-1979). Acrílico sobre lienzo. 200 x 200 cm. Colección Museo Helga de Alvear, Cáceres. ©Carlos Alcolea, VEGAP, Málaga, 2025.