Irma Álvarez-Laviada: “Más que enseñar a mirar, me interesa generar pequeñas desviaciones en la mirada”

Irma Álvarez-Laviada: “Más que enseñar a mirar, me interesa generar pequeñas desviaciones en la mirada”

Dentro y fuera del marco es el título de la exposición que la artista acaba de clausurar en el Museo Thyssen-Bornemisza y que está al nivel de otras muestras previas celebradas en el mismo espacio, como la reciente de Picasso y Klee. TEXTO: Jorge Latorre Izquierdo

Irma Álvarez-Laviada.

Irma Álvarez-Laviada (Gijón, 1978) posee una mirada sutil y profunda que invita al espectador a mirar la colección permanente del museo con ojos nuevos. Su exposición Dentro y fuera del marco se ha extendido por las salas del Thyssen-Bornemisza, permitiendo un encuentro entre los fondos permanentes y una treintena de trabajos de la última década de la autora contemporánea.

Por ejemplo, El estanque en el bosque de Degas de la colección de la baronesa, podría pasar desapercibido entre los deslumbrantes paisajes que lo rodean, hasta que esa sencilla pieza realizada con lijas verdes de Álvarez-Laviada nos enseña que puede contemplarse como se mira un buen Rothko.

Algo similar ocurre con La Anunciación de Bellini, que contemplamos con la actitud de silencio y pureza a la que invita el tema; gracias a la instalación de mármol, rotunda y bella, que le acompaña. Se produce entonces una especie de alumbramiento, ese que nos recuerda que todo arte es contemporáneo, como proclama la propia artista, con la que compartimos recorrido días antes de la clausura de su muestra.

*¿Podría contarnos algo sobre esa experiencia suya que nos enseña a mirar?

*Más que enseñar a mirar, me interesa generar pequeñas desviaciones en la mirada e incitar al espectador a focalizarla sobre piezas que pueden pasar desapercibidas, como ese cuadro de Degas que mencionas. También sobre aquellas obras que están muy connotadas como Suprematismo de Kikolái Suetin y o el expresionista Mark Tobey y su Ritmos de la tierra.

*¿Por qué el título de la muestra, Dentro y fuera del marco?

*Creo que, de algún modo y en líneas generales, la exposición propone justamente eso: un desplazamiento sutil que nos haga tomar conciencia de cómo construimos el sentido cuando miramos. Al introducir piezas que dialogan con la colección permanente del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, intento activar relaciones inesperadas, casi silenciosas, que no imponen una lectura, sino que la sugieren.

*¿Y de qué manera lo hace?

*Lo que más me atrae es esa experiencia en la que algo aparentemente secundario, un material humilde o un gesto mínimo, puede alterar la percepción de lo que tenemos delante, mostrando que las obras no están cerradas en sí mismas, sino que dependen de nuestra disposición a mirarlas.

La obra hecha con lija verde de Irma Álvarez-Laviada y "El estanque en el bosque" de Edgar Degas.

*Me ha sorprendido cómo hace del PDM para embalaje y otros materiales auxiliares un motivo fundamental para la contemplación artística, sublimando lo más humilde. Especialmente la sala de Kurt Schwitters. ¿Por qué eligió esta instalación?

*La elección de Schwitters responde a una afinidad personal con su manera de entender el arte como un proceso de ensamblaje y resignificación de lo cotidiano. En concreto, esa pieza se encuentra a medio camino entre la pintura y la escultura, que es algo que se pone de manifiesto también en mi trabajo.

"La Anunciación" de Giovanni Bellini y, delante, la pieza de mármol de la artista asturiana.

*De hecho, el encuentro entre ambas obras invita a pensar en lo residual…

*Eso es. Entiendo que la práctica del alemán nos ayuda a reflexionar sobre los materiales poco nobles como portadores de valor estético. En concreto, la instalación que he creado para colocar junto a sus assemblages no es tanto una cita directa de Schwitters como un gesto de reconocimiento a esa forma de pensar y construir, entendiendo el cuadro como un campo de juego. En la sala, el espacio es un material más de trabajo y permite evidenciar, de algún modo, esa posibilidad de construcción y reconstrucción mental a partir de la obra.

*Desde luego, la experiencia a la que invita su obra requiere de la presencia en un museo. En cierto modo, ha conseguido rizar el rizo y hacer un arte con aura, que necesita ser expuesto. ¿Cómo se articula esta exposición en su trayectoria?

*Para mí supone un momento especialmente significativo, porque representa una oportunidad para mostrar mi trabajo en un contexto institucional de gran relevancia, con una colección que forma parte del imaginario artístico colectivo.

*¡El Museo Thyssen, nada menos!

*Participar en este museo, además de un reconocimiento, implica también una responsabilidad: la de generar nuevas lecturas y tensionar lo establecido para proponer formas contemporáneas de entender la pintura que, en mi caso, implica también la resignificación de materiales de procedencia industrial; muchas veces relacionados con los propios museos y galerías.

*Creo que la comisaria [Rocío de la Villa] le ha ayudado mucho en este proyecto.

*Bueno, ella fue quien eligió el título de la muestra, que conecta de forma muy natural con mi investigación sobre la expansión del cuadro, la relación entre soporte, espacio y percepción, así como la manera en que la pintura puede desbordar sus propios márgenes.

*Trabaja por series, ¿no es así?

*Efectivamente. Pero, aunque tengo distintas series, siempre existe una coherencia interna basada en la evolución y la deriva de las ideas. Digamos que cada proyecto no se cierra en sí mismo, sino que se desplaza y se reconfigura en el siguiente. Esa oportunidad me permite ver mi trabajo desde una perspectiva más global, al reunir obras de distintos años y diferentes series.

*¿Qué siente, entonces, al ver sus obras junto a las de Degas, Bellini o Suetin?

*Me parece una ocasión muy valiosa para analizar mi propia práctica y observar su evolución y deriva a lo largo del tiempo; también para enfocar el trabajo que quiero desarrollar a partir de ahora. [Jorge Latorre Izquierdo es catedrático de Historia del Arte en la Universidad Rey Juan Carlos]

Vista de sala de "Dentro y fuera del marco".