El yacimiento arqueológico se incorpora a la visita del Carmen Thyssen Málaga
Ayer se presentó en el Museo Carmen Thyssen Málaga la apertura del yacimiento arqueológico que está en el sótano del museo malagueño y que a partir de hoy forma parte de la visita de la entidad malagueña. Los restos, que ocupan casi 700 m2 permitirán que el público pueda conocer un amplio complejo suburbano, residencial y productivo de la Malaca romana desde el siglo I y que se ha documentado tuvo una ocupación ininterrumpida en esta zona de la ciudad hasta comienzos del siglo VII, ya dentro de la etapa bizantina.
En el acto de presentación estuvieron presentes, entre otras personalidades, la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el conservador general de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Guillermo Cervera; la concejala de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Málaga, Mariana Pineda; la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, Carmen Casero; la directora artística y el gerente del Museo Carmen Thyssen Málaga, Lourdes Moreno y Javier Ferrer.
El yacimiento abre sus puertas desde hoy tras un arduo trabajo que se remonta a 2005 cuando, bajo la dirección del servicio de Conservación y Arqueología de la Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga y su arqueóloga Carmen Peral, la empresa Arqueosur, con la participación de los arqueólogos Pedro Sánchez Bandera y Alberto Cumpián, que iniciaron las campañas de excavación a cielo abierto en el solar que luego ocuparía el edificio de la Colección permanente y exposiciones del Museo, colindante al Palacio de Villalón.
Durante trece años se llevaron a cabo numerosas intervenciones por parte de equipos multidisciplinares consistentes en desvelar los vestigios más importantes del yacimiento. El principal problema para la conservación de los restos ha sido el abundante nivel freático, que en episodios de lluvia podía llegar a anegar los restos. Ha contado con colaboración de una consultora como Whitearth que realizó diversos estudios de medición y corrección hidrológica y a partir de éstos, Yamur arquitectos, especializados en patrimonio, diseñaron y dirigieron diversas actuaciones como la excavación de pozos y zanjas de drenaje. Y en la conservación del patrimonio arqueológico con la especialización de Chapitel, que consolidó los restos, mientras los técnicos del CSIC monitorizaron las condiciones ambientales del sótano a fin de detectar cualquier alteración ambiental.
El proyecto ha requerido de una inversión total de más de 2 millones de euros: 1,747 por parte de la Gerencia Municipal de Urbanismo, y 286.873 de la Fundación Palacio de Villalón. Todo ello ha hecho posible esta recuperación de la arqueología urbana malagueña, fundamental para el estudio de la Malaca romana y el papel de la ciudad como enclave comercial de primer orden y uno de los puertos más relevantes del litoral sur hispano.
Lourdes Moreno, directora artística del Museo Carmen Thyssen Málaga, dijo que “la apertura del yacimiento del Museo llega gracias al esfuerzo de un equipo multidisciplinar con el que hemos buscado dotar a este espacio tan singular de las mejores condiciones y contenidos para completar la variada oferta artística, histórica y cultural que proponemos a nuestros visitantes. Con este nuevo espacio, el público podrá realizar un extraordinario y extenso viaje en el tiempo, saltando desde la antigüedad romana hasta los siglos XIX y XX de la Colección permanente, y desde el lejano pasado de la ciudad de Málaga, hasta el presente, pasando por el propio edificio del Palacio de Villalón, del siglo XVI. Sin duda, el valor patrimonial del yacimiento nos enriquece y amplia las perspectivas y alcance del Museo Carmen Thyssen Málaga”.
Por su parte, Aurora Zafra, jefa del servicio de Conservación y Arqueología de la Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, señaló que “este espacio arqueológico ha planteado muchos retos por los condicionantes de inundabilidad y permeabilidad del yacimiento, agravados por su situación en un entorno protegido a más de cuatro metros de profundidad. Pero gracias a nuestros profesionales hemos logrado estabilizarlo hidrológicamente y adecuarlo arquitectónicamente, para que hoy se pueda disfrutar de su visita dentro del Museo Carmen Thyssen Málaga”.
El yacimiento es un complejo que ronda los 700 metros cuadrados y que alberga una serie de estancias que formaron parte de un complejo residencial e industrial pesquero, al noroeste de la urbe. De esta manera, se pueden contemplar varias estancias en torno al patio de una domus (casa), una factoría de salazones y conservas y una tienda o pescadería para venta a pie de calle.
Este primer conjunto se abandona de forma paulatina entre el siglo III y el siglo IV pero, en la segunda mitad de dicho siglo, parece que esta zona de la ciudad vive una segunda época de pujanza, rehabilitando y dignificando las construcciones existentes, y permaneciendo hasta la etapa bizantina, en que definitivamente es abandonado y arruinado, llegándose a instalar una necrópolis en la zona.
Destacan, por su monumentalidad, los restos de una fuente de finales del siglo I que perteneció a la propia domus, en cuyo patio interior se ha localizado, y que se ha nombrado ahora como “Ninfeo de los peces”. Esta fuente contiene unas singulares pinturas murales que representan peces de colores sobre fondo negro; las únicas de este tipo encontradas hasta el momento en la provincia de Málaga. Su función fue tanto la de un complejo hidráulico para el abastecimiento de aguas en la zona residencial y, a la vez, un símbolo de poder social del propietario, a juzgar por su morfología y suntuosidad. La fuente estuvo en uso hasta mediados del siglo V.
En resumen, el yacimiento incluye en su recorrido como hitos más relevantes: la fachada y entrada de la domus (siglo I); la factoría de salazones (siglo I); las estancias de la casa (siglo III); el ninfeo de los peces (siglo I; en uso hasta el siglo V); los restos de la trama urbana y de la tienda de venta a pie de calle; la nueva factoría de salazones (siglo IV); y la nueva domus (segunda mitad del siglo IV).
Como colofón de la visita están expuestas en varias vitrinas un conjunto de piezas cedidas en depósito por el Museo de Málaga, y localizadas durante las excavaciones en este yacimiento. Se trata de testimonios de la vida cotidiana en este lugar: fragmentos-de bronce de una escultura vestida con una toga, cerámicas, materiales constructivos y decorativos, piezas de uso doméstico y personal (como agujas para el pelo), monedas, entre otros objetos.
Las visitas al enclave, por razones de conservación del complejo arqueológico, se desarrollarán en grupos de 20 personas como máximo cada media hora, siendo imprescindible reservar un horario de los disponibles en el momento de adquirir la entrada al Museo (online o en la propia taquilla). El yacimiento arqueológico es accesible físicamente, contando con ascensor y rampas. Y el recorrido está pensado con un afán didáctico con audioguías y videos de apoyo. Asimismo existe un espacio de interpretación previo al yacimiento propiamente dicho, que cuenta con un audiovisual que introduce al visitante en la historia de esta zona de la antigua Málaga romana.






