El Getty compra el ‘Retrato del conde-duque’ de Velázquez
El museo californiano ha adquirido la pintura inédita del maestro español cuyo descubrimiento publicó ARS Magazine. Se trata de la primera obra de Velázquez que se suma a los fondos de la institución. Su precio aún no se ha revelado.
Lo que el Getty quiere, el Getty lo consigue. El museo de Occidente con el mayor presupuesto para adquisiciones ha cumplido uno de sus principales propósitos en el terreno del arte español: poseer un Velázquez.
La dificultad radicaba en lo escasa de la producción del maestro y el reducido número de esas piezas que continúan en manos privadas. Por eso no debe extrañar la noticia que ayer comunicó el Museo J. Paul Getty: la adquisición del Retrato del conde-duque de Olivares con armadura (1626) descubierto por Salvador Salort-Pons, director del Detroit Institute of Arts y especialista en Velázquez, y publicado en ARS Magazine (lea aquí la investigación).
Según ha declarado Timothy Potts, director de la institución: «Velázquez fue uno de los más grandes pintores de la Europa de la Edad Moderna y uno de los representantes más destacados de la larga y rica tradición del retrato de Estado. Esta obra constituye una incorporación histórica a la colección del Getty, aún más extraordinaria por la historia de la propia pintura, que no se conoció en toda su dimensión hasta hace poco».
El museo ha comunicado que la provenance de esta obra se puede rastrear hasta Italia, a la colección Coppellotti en la localidad de Asti, al sur de Turín, donde permaneció durante el siglo XX y el XXI hasta que se hizo con él un coleccionista particular en 2025, quien ahora lo ha vendido a la institución americana.
Con esta compra, el Getty se convierte en el único museo de la costa oeste de Estados Unidos en poseer una pieza del maestro. Y también cementa una estrategia de compras orientada a la pintura española.
Actualmente –y tras la adición del Velázquez– el museo custodia un total de 13 pinturas y dos esculturas de artistas patrios (además de casi 150 manuscritos y 35 dibujos). Están representados Murillo –La visión de san Francisco de Paula, comprado en 2003–, Sorolla –Pepilla y su hija, Patio de las danzas, El pie herido, Esquina del jardín del Alcázar de Sevilla y El Salón de los Embajadores, todos ellos parte del legado de J. Paul Getty tras su muerte en 1976–, Goya –Suerte de varas y Retrato de la marquesa de Santiago–, Ribera –Euclides, comprado en 2001–, Vicente López –San Sebastián atendido por santa Irene, donado en 2000–, Valdés Leal –La exaltación de la Cruz, donado en 2006–, Luisa Roldán –San Ginés de la Jara, comprado en 1985–, Miró –Personnage, donado en 2005– y Luis de Morales. Esta fue la última en incorporarse a sus fondos, tal y como contamos el año pasado, cuando adquirió un Cristo con la Cruz a cuestas a la galería Daniel Katz.
Como se puede observar por las fechas, la mayoría de estas obras han sido fruto de compras realizadas en los últimos 26 años. Un esfuerzo que ve ahora su culminación –simbólica– con Velázquez.
Dado que se ha confirmado su presencia en la futura exposición Velázquez & Olivares: Los primeros años en la Corte del Detroit Institute of Arts, comisariada por Salort-Pons, que se inaugurará el 24 de enero, es muy probable que esa sea la primera ocasión para el público de contemplar esta nueva obra maestra.

