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¿Comprará el museo del Prado el boceto de Rosales en Segre?

Procedente del Museo Camón Aznar, Estudio de Bruto, para su aún incomprendido Muerte de Lucrecia, saldrá a pujas el 21 de septiembre por 5.000 euros


 

“Después de haber revolucionado la pintura de su tiempo con el cuadro Doña Isabel la Católica dictando su testamento (P4625), Rosales volvió a conmocionar desde sus cimientos el panorama artístico español al presentar a la Exposición Nacional de 1871 este nuevo lienzo histórico [Muerte de Lucrecia], que el malogrado pintor consideró siempre como su mejor obra, y con el que volvió a obtener una primera medalla, rodeada sin embargo de una gran polémica y feroces críticas, provocadas por su desconcertante modernidad, que llenaron de amargura los últimos años de vida del artista”.

De este modo tan solemne y tajante, comienza la ficha de Juan José Luna (ver) del cuadro que brilla con luz propia en la sala que el Museo del Prado (sala 61B) dedica al gran Eduardo Rosales (1836-1873).

Y, tras comentar la reinterpretación que hace el pintor madrileño del conocido suicidio romano que terminó cambiando la historia de la civilización, concluía: “La verdadera revolución que supuso esta pintura de Rosales en su momento reside muy fundamentalmente en la desconcertante modernidad de su técnica, en un alarde de absoluta libertad, con la que el artista lleva a sus últimos extremos la utilización realista de la materia pictórica, aplicada con una factura extremadamente amplia y directa, plasmada en vigorosos golpes de pincel”.

Pues bien, un boceto del vigoroso y vengativo personaje lateral, Bruto, (O/L, 48,5 x 29,5 cm; lote 197), procedente del Museo Camón Aznar, abre la temporada de la sala de la calle Segre, como de tapadillo, con una salida de 5.000 euros, que deberían subir unas cuantas pujas. Aunque a algunos pueda parecer pieza menor, no lo es en absoluto; nada de Rosales lo es, en realidad. Y en la nueva política expositiva del siglo XIX en el museo, donde comparten espacio original y boceto (véase entre otros, Juana la Loca, de Francisco Pradilla, en el Instagram del Prado, ver, o el mismo Testamento de Isabel la Católica, ver), parece que vendría como anillo al dedo para mostrar el estadio anterior a la obra definitiva, la premiada como mejor de ese año.

Recordemos que en marzo de 2017, el Estado compró en Ansorena por apenas 3.000 euros el boceto Interior palaciego (O/L, 40 x 31 cm), para su reconocido y afamado lienzo con la Presentación de don Juan de Austria al emperador Carlos V, en Yuste, 1869 (ver), del Museo del Prado, que se ofrecía por apenas 800 euros… Lo que muestra hasta qué punto está devaluado uno de los mejores autores españoles del siglo XIX, y hasta qué punto sus continuas falsificaciones han hecho mella en su cotización (ver).

Continuemos, y mencionemos aunque sea muy brevemente ya dos lienzos del valenciano José Vergara que se ofrecen por 7.000 euros: José arrojado al pozo por sus hermanos, y Noé y su familia camino del arca (pareja de O/L, 44 x 55,5 cm; 167). Obras inéditas que guardan relación con las pechinas de la Colegiata de Xátiva, actualmente en la colección Bancaja), cuentan con el visto bueno de la especialista Adela Espinós.

Del siglo XX, pienso que una obra destaca por encima del resto. Se trata del gran lienzo de la valenciana Soledad Sevilla titulado Insomnio de las brumas matinales, 2002/4 (O/L, 110 x 212 cm; lote 329). Expuesta en 2004 en la galería Artenueve de Murcia y procedente de colección particular, es un brillante friso de enredaderas sobre una pared, realizado a base de miles de pequeñas pinceladas que recogen los matices del color tras la niebla del amanecer; esa visión poética típica de la pintora, lejos ya de sus investigaciones matemáticas y de cálculos más propios de sus años anteriores. La salida, 18.000 euros.

Vean también algunas piezas de cierto tamaño: de Juan Navarro Baldeweg, Sin título, 1981 (O/L, 162 x 129 cm; 305), por 9.000 euros; de José Manuel Broto, Hiram V, 1994 (A/L, 150 x 150 cm; 319), por 8.000 euros; y de José María Sicilia, Sin título. Serie El Instante, 2012 (pigmentos sobre papel japonés, 100 x 100 cm; 323), por 9.000 euros. Menor ya, de Juan Genovés, no se pierdan su óleo sobre papel encolado a tabla, Geológico II, 1996 (37 x 40 cm; 316), por 6.000 euros. Y, para terminar, el Sin título, 1966 (O/L, 60 x 80 cm; 294), de Juan Barjola, con su temática habitual, por 5.900 euros, procedente de la galería Biosca.

En lo internacional, un Bodegón de peras, 1970 (O/L, 90 x 72 cm; 238), del filipino Federico Aguilar Alcuaz, por 4.700 euros. Y las obras de los cubanos, que ya vienen siendo habituales, Amelia Peláez (lote 267), Mario Carreño (269), Cundo Bermúdez (270), etc. Pero no pierdan de vista lo importante… Daniel Díaz @Invertirenarte

Eduardo Rosales, Estudio de Bruto para La muerte de Lucrecia, 1871. Salida: 5.000 euros. No vendido
Eduardo Rosales, Estudio de Bruto para La muerte de Lucrecia, 1871. Salida: 5.000 euros
Juan Genovés, Geológico II, 1996. Salida: 6.000 euros. Remate: 7.000 euros
Juan Genovés, Geológico II, 1996. Salida: 6.000 euros
José Vergara, José arrojado al pozo por sus hermanos, y Noé y su familia camino del arca. Salida: 7.000 euros. No vendido
José Vergara, José arrojado al pozo por sus hermanos, y Noé y su familia camino del arca. Salida: 7.000 euros
Federico Aguilar Alcuaz, Bodegón de peras, 1970. Salida: 4.700 euros. Remate: 8.000 euros
Federico Aguilar Alcuaz, Bodegón de peras, 1970. Salida: 4.700 euros
Soledad Sevilla, Insomnio de las brumas matinales, 2002/4. Salida: 18.000 euros. Remate: 32.000 euros
Soledad Sevilla, Insomnio de las brumas matinales, 2002/4. Salida: 18.000 euros
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