Catar exhibirá su fondo de arte en el corazón de París

Catar exhibirá su fondo de arte en el corazón de París

Catar exhibirá su fondo de arte en el corazón de París

El emirato catarí alquila el Hôtel de la Marine para exponer su colección artística


Sigilo y prudencia –también sorpresa, todo hay que decirlo– son adjetivos que definen a la familia Al Thani en lo que se refiere a sus inversiones artísticas. Desde hace algo más de dos décadas está reuniendo una espectacular colección de obras de arte de lo más variado. Parte de ella está depositada en los cinco museos que han ido construyendo desde el año 2008. Ahora, dan el salto a Europa, nada menos que con el alquiler –y, por supuesto, la rehabilitación– de un edificio emblemático situado en el corazón de París, el Hôtel de la Marine. Para ello desembolsarán, por un periodo de veinte años, la astronómica cantidad de 20 millones de euros.

La elección del inmueble no ha sido baladí. Situado en la emblemática Plaza de la Concordia de la capital francesa, fue diseñado entre 1757 y 1774 por el arquitecto regio Ange-Jacques Gabriel por orden de Luis XV. Tuvo la función de «Guardamuebles real», una sección dentro de la casa del rey que tenía por función custodiar los muebles, tapices, bronces, armaduras y joyas de la corona. Parte de ella se exponía públicamente, a modo de museo, para el deleite de las clases adineradas. Casi tres siglos después, el edificio vuelve a recuperar por tanto y en buena medida, su función original.

Hôtel de la Marine de París. Construido por Jacques-Germain Soufflot según planos de Ange-Jacques Gabriel entre 1757-1774.

El interrogante está ahora en saber qué piezas de la colección de los Al Thani podrán verse en París. Posibilidades, muchas, teniendo en cuenta las compras que durante estas décadas han realizado por todo el mundo. Porque, como ya señalara Thierry Ehrmann, presidente y fundador de Artprice, «Catar no arriesga, elije lo mejor y está dispuesto a pagar lo que sea necesario». Para muestra un botón: en el año 2002 pagaron 9,57 millones de dólares por un huevo Fabergé en una subasta en Christie’s Nueva York. Un año después desembolsaron más de 900.000 dólares por un daguerrotipo de Girault de Prangey (1804-1892) del Templo de Júpiter en Atenas. El arte contemporáneo también ha sido objeto de su interés, como lo demuestran los 72,8 millones de dólares invertidos en White Center de Mark Rothko y los 19 millones del Lullaby Spring de Damien Hirst, ambos adquiridos en la casa de subastas Sotheby’s. Aún con todo y siendo Francia la cuna del impresionismo, seguro que las expectativas se centrarán en saber si podrán verse en París dos piezas excepcionales: los Jugadores de cartas de Cézanne, por los que llegaron a pagar en 2012 la astronómica cifra de 250 millones de dólares; y Nafea Faa Ipoipo de Gaugin, otra joya de la colección Al Thani que pasó a su poder en el año 2015 después de desembolsar 300 millones de dólares.

La noticia del desembarco en París de una sede de los museos nacionales cataríes es además, todo un símbolo de los nuevos tiempos que corren en el globalizado mundo del arte. Hasta la fecha, han sido los museos europeos y americanos –véase el neoyorquino Guggenheim, la sede del Hermitage en Amsterdam o, más recientemente, el Louvre con su sede en Abu Dabi (véase aquí)– los que han llevado sus colecciones fuera de sus fronteras. Ahora Catar abre una nueva etapa. Sólo queda saber la fecha de su apertura, qué obras estarán expuestas y, ahí está la llave, cuáles quedarán en el emirato, donde habrá que viajar para poder contemplarlas. Allí no deberán dejar de visitas las piezas, únicas, del fantástico Museo de Arte Islámico.

Paul Cézanne. Jugadores de cartas. 1890-1894. Óleo sobre lienzo, 97 x 130 cm. Adquirido en el año 2012.
Paul Gaugin. Nafea Faa Ipoipo? 1892. Óleo sobre lienzo, 101 x 77 cm. Adquirido en 2015.
Damien Hirst. Lullaby Spring. Adquirido en 2007.