Casi 30.000 euros en Segre por el flamenco Retrato de niña
Fue lo más destacado de la cita del 12 de mayo junto a un tapado que resultó ser de Francken y algunos remates de contemporáneo
A lo largo de la exposición se va viendo, normalmente, qué piezas interesan verdaderamente al mercado, bien por su autor y calidad, bien por su precio de salida. En este caso, unos pocos coleccionistas se interesaron por el Retrato de niña (O/T, 104,5 x 69,5 cm; lote 34), de Escuela flamenca y fechado en 1620. La inscripción en la composición de “AETATIS SUAE. 2. 1620” daba la edad de la retratada y la fecha; el escudo heráldico de la parte superior derecha concretaría de quién podría tratarse, pero, desgraciadamente, no se pudo localizar. Su salida por 12.000 euros fue una invitación, que varios coleccionistas aprovecharon para pujar hasta su remate de martillo por los 24.000 euros definitivos.
Apenas cuatro lotes más tarde, se ofreció un cobre con Las tentaciones de san Antonio (O/cobre, 52,5 x 66,5 cm; 38), también como de Escuela flamenca del siglo XVII. Con una calidad superior a los habituales, dos coleccionistas pujaron sucesivamente desde la salida por 2.500 euros hasta su adjudicación por 12.000. Se trata de un tapado en toda regla que, para @Artifash, es un “Francken magnífico”. El lote siguiente, de la mano de Jan van Kessel, el viejo, una decorativa y colorida Orla de flores (fragmento), c. 1660 (O/L, 68,5 x 93,5 cm; 39), subió también de 5.000 a 8.000 euros.
Del siglo XIX sobresalieron dos lotes. El primero, una tercera edición de los Caprichos de Francisco de Goya, procedente de la colección Marichalar dado el ex-libris que ostentaba; ochenta estampas editadas por la Calcografía Nacional en 1868 (20,8 x 14,7 cm; 25), en su encuadernación original, se adjudicaron por 15.000 euros que se pedían. Y el segundo, un buen Retrato de Soledad Kuntz, 1859 (O/L, 99,5 x 79,5 cm; 58), de Luis de Madrazo, que dobló su salida, pasando de 3.000 a 6.000 euros.
Del mundo regionalista finisecular, en sentido amplio, sorprendió la luminosa Pareja de escenas en Madurai, Tamil Nadu, sur de la India (O/L, 56,5 x 46 cm cada uno; 111), del alemán John Gleich, que subió nada menos que de 6.000 a 15.000 euros. Del cántabro Agustín Riancho, su lienzo Recogiendo manzanas, 1885 (O/L, 38 x 34 cm; 122), con dibujo preparatorio de la obra, expuesta en 1973 en la antológica del Museo Español de Arte Contemporáneo, se adjudicó por más del doble de su salida, pasando de 4.000 a 9.000 euros.
Había gran expectación por los peces del canario Néstor, con amplia catalogación explicativa. Boceto para La pleamar (el amanecer), hacia 1911-12 (acuarela, 25 x 41,5 cm; 358), “pertenece al amplio corpus de bocetos de tema ictiológico para la serie de lienzos denominada Poema del mar o del Atlántico (1913-1923)”. Inscrito al dorso “Poema del mar. Pleamar IV. París”, y dedicado a Manuel Abril, crítico de arte además de dramaturgo, poeta y novelista, perfectamente situado en su producción por tanto, no tardaron en llover las pujas pasando de 900 a nada menos que 8.000 euros.
En la segunda mitad de siglo ya, que comentamos en nuestro artículo de previos por extenso (ver), del catalán Joaquín Torrents Lladó, su Árbol y agua (O/L, 101 x 101 cm; 465) se adjudicó por los 18.000 pedidos. Más interesados hubo por la tabla de Lucio Muñoz, Tarfil, 1986 (Tm/T, 170 x 200 cm; 461), que subió de 13.000 a 15.000 euros. Con Soledad Sevilla sucedió algo similar; su delicado Patio de Comares, 1985 (O/L, 130 x 100 cm; 426), con la retícula habitual en esos trabajos, como los de la serie de las Meninas, y procedente de la colección de Manolo Escobar, subió de 9.000 a 14.000 euros, dejando entrever también, como en el caso de Néstor, la evidente influencia de las recientes retrospectivas mutuas.
De Manuel Hernández Mompó, su papel Sin título, 1967 (pintura sobre papel encolado, 70 x 100 cm; 379), se adjudicó por los 11.000 pedidos, no así su mejor lienzo de 1959, Terraza en un café (O/L, 63,5 x 79,5 cm; 380), por el que se pedían unos a la postre excesivos 22.000 euros, transición a su singular abstracción. Una abstracción que ya llevaba practicando algunos años Luis Feito, de quien se ofrecía un interesante Sin título. Nº 393B, de 1965 (O/L, 55 x 46,5 cm; 381), adjudicado por los 9.500 euros pedidos.
Ligeramente posterior, 1975 en este caso y en vertiente figurativa, del Equipo Realidad, su Composición: voluntarios republicanos en Valencia en la primavera de 1937 (O/L, 140 x 140 cm; 395), subió de 7.000 a 10.000 euros. Con una figuración desfigurada ya casi, la Niña, 1965 (O/L, 92 x 84 cm; 378), de Juan Barjola, también bajó el martillo en los 8.000 euros de la salida. Lo mismo que la figuración tardía y más amable de Gente en la playa (O/L, 46 x 65 cm; 343), de Emilio Grau Sala, también por 8.000 euros.
En escultura, reconozco mi alegría cuando los coleccionistas pujaban por la pieza en hierro de Susana Solano; su Venecia, 1988 (62 x 39 x 31,5 cm; 423), procedente de la galería Guereta de Madrid, donde se expuso en 1990, duplicó su precio pasando de 5.000 a 10.000 euros. Por último, en la sección de gráfica, la litografía de David Hockney, Olympische Spiele München, 1970 (1972) (134/200, 106 x 69,7 cm; 641), editada para las Olimpiadas de Múnich, se remató por 8.500 euros. Daniel Díaz @Invertirenarte








