Caprile: “Los creadores que no paran de hablar de sí mismos son unos petardos”

Caprile: “Los creadores que no paran de hablar de sí mismos son unos petardos”

Modista, así es como le gusta que le identifiquen. Es una figura de referencia en el mundo de la alta costura, ha vestido a grandes figuras como la reina Letizia y ahora protagoniza una exposición, pero Lorenzo Caprile huye de egos. Prefiere hablar de pintores, de cómo dibujaban los vestidos y de toda la artesanía que hay detrás de una buena prenda.

Vista de sala de la exposición "Lorenzo Caprile". Fotografía: Guillermo Gumiel.

No es amigo de los elogios ni de la adulación, por eso le incomoda –o le aburre– hablar sobre la exposición que lleva su nombre y que todavía puede verse en la Sala Canal Isabel II. Se siente más a gusto conversando del trabajo de Sandra Antúnez, cuyo libro sobre la industria del vestido en Palacio Real acaba de presentar en la librería Gaudí, de cuáles son sus artistas favoritos a la hora de reproducir telas y bordados, o de lo bien que se lo pasa en Maestros de la costura. Aún así, comenzamos hablando de la muestra madrileña que hasta el 30 de marzo recoge más de cien piezas suyas de alta costura.

 

El modista en su taller.

*¿Qué me puede contar de la exposición titulada Lorenzo Caprile?     

*Pues poco, porque no he intervenido prácticamente en ella. Todo el mérito es de los comisarios Eloy [Martínez de la Pera] y José Luis [Massó Guirao], son amigos desde hace mucho tiempo y conocen muy bien mi carrera. Lo único que puedo decir es que estoy agradecido e impresionado.

*Su trayectoria siempre ha estado muy vinculada al arte, por eso hay varios retratos de Madrazo, Pantoja de la Cruz o Zurbarán.

*Los cuadros expuestos junto a las prendas son reflexiones que proponen los comisarios, pero es cierto que me encantan los museos. Me gusta la pintura, me apasiona leer y la historia. Por eso es lógico que haya referencias de ello en mi trabajo, como en cualquier otra disciplina digamos ‘creativa’, aunque a mí esa palabra no me gusta.

*Usted prefiere que le llamen “modista” antes que “diseñador”. ¿Por qué?

*No me gustan los creadores –ya sean artistas o diseñadores– que no paran de hablar de sí mismos: yo, mí, me, conmigo. Me parecen unos petardos. Por eso prefiero hablar de trabajos visuales que entran por los ojos, como la pintura o la retratística del Prado, que tiene una colección magnífica.

*¿Qué es lo primero que observa en un cuadro: su belleza o los detalles que visten al personaje?   

*Me fijo en el traje, por supuesto: pues mira qué idea, esto lo puedo adaptar así, aquello no lo había visto nunca, así no vestían en esa época… Dentro de los retratistas, hay verdaderos maestros.

*¿Cuáles son sus pintores favoritos? No puedo evitar pensar en Zurbarán y esas santas que parecen un desfile Barroco.

*Ahí hay mucho misticismo. Recuerdo hablar con mi maestra Carmen Bernis de esos trajes: no existieron jamás. No eran ni moda de la época ni nada. Lo que hizo Zurbarán fue fijarse en las estampas y todos esos libros ilustrados que ya empezaban a desarrollarse en Europa para vestir a sus mártires. De hecho, hay investigaciones muy interesantes donde realmente se ven las fuentes de las que bebió el artista para copiar, a su manera, esas prendas.

*Vale, tachamos a Zurbarán. Entonces, ¿qué artistas destacaría?

*Sobre todo a los Madrazo –José Federico y Raimundo–, Velázquez, por supuesto toda la escuela holandesa y la italiana con Giambattista Moroni, o los franceses François Boucher o Antoine Watteu. Luego están Ingres y Gerard David, además del hijo de Tiepolo y Paret.

*¿Y Goya?

*Es cierto que representa la moda goyesca, pero con ese estilo casi impresionista suyo, no define los detalles. Te obliga a interpretar.

Varios vestidos de Caprile junto a retrato de Agustín Esteve. Fotografía: Guillermo Gumiel.

*¿Hay algún vestido de la historia del arte que le haya seducido especialmente?

*Tuve un momento, cuando tenía cinco o seis años, en que estuve obsesionado por Las meninas y el guardainfante que llevaba Margarita. Hace poco estuve haciendo limpia en casa y encontré un montón de acuarelas que hice en su momento. Antes ese cuadro de Velázquez estaba en medio de un cuartito muy pequeño y tenía un espejo detrás, de modo que tú te situabas entre el lienzo y el espejo. Era como si estuvieses dentro de la escena. ¡Esa museografía era alucinante!

ANTES LAS MENINAS ESTABAN EN UN PEQUEÑO CUARTITO CON UN ESPEJO DETRÁS. ¡ERA ALUCINANTE!»

Vestido de noche de S.M. la Reina Doña Letizia para la cena de gala en honor a S.M. Carlos III de Inglaterra 2011. Cuerpo de guipur y falda de organza atrezada por María Calderón. Colección particular. Fotografía:Jon Cazenave.

*Cuénteme sus inicios en Estados Unidos e Italia.

*Primero estudié en Nueva York y luego me fui a Florencia. Recuerdo que mis primeras prácticas profesionales fueron en un grupo textil del Lago de Como que era un monstruo de la seda estampada. Ahí fue donde empecé a conocer los entresijos de esta industria endemoniada.

*En Nueva York conoció a Basquiat. ¿Cómo fue ese encuentro?

*En ese momento no calibré quién era, porque estamos hablando de mediados de los años ochenta. Yo era un chico muy solitario que solía dar paseos los domingos. En uno de ellos, entré en una tienda de discos viejos y me lo encontré. Creo que fuimos dos frikis que se reconocieron al instante. Recuerdo que una vez visité su estudio y me regaló una obra suya en una de esas fiestas en las que invitaba a medio barrio, porque era muy desprendido. Todavía la tengo por casa.

*¿Qué más cosas tiene? Sé que es coleccionista.

*Pues mira, justo el año pasado lo vendí casi todo en Durán. Así que me he quedado solo con las obras que quiero mantener por una cuestión de amistad.

BASQUIAT Y YO FUIMOS DOS FRIKIS QUE SE RECONOCIERON AL INSTANTE. UNA VEZ VISITÉ SU ESTUDIO Y ME REGALÓ UNA OBRA SUYA»

*He leído que se inició en el mundo de la moda a través del dibujo…

*Sí, empecé garabateando figurines. Luego comprendí que uno puede dibujar muy bien, pero lo más importante es saber coser. Ahora la inteligencia artificial es capaz de proponerte 3.000 ideas, pero después hay que llevarlas a la práctica. ¿Cuál es el patrón? ¿Y la tela? ¿Tiene cremallera? ¿Cómo se quita el vestido la señorita si le entran ganas de un pipí en la alfombra roja? Creo que el dibujo en nuestra profesión está completamente sobrevalorado, los dos grandes genios del siglo XX y yo diría de la historia de la moda, que son Balenciaga y Chanel, no sabían dibujar.

*¿Cómo ve la moda actual?

*Pues creo que hay una gran diferencia entre lo que es la moda oficial y lo que se pone la gente de la calle; como en muchos otros aspectos de la vida, la distancia es inmensa.

*¿Y qué es lo que a usted le gusta más?

*Beber del pasado, lo que se está haciendo ahora realmente no me interesa mucho. Y luego tengo que decir que veo mucha soberbia, porque a poco que hayas estudiado la profesión, ves ideas adaptadas, reinterpretadas o vueltas del revés.

*¿Cuál es su experiencia en la séptima temporada de Maestros de la costura? Esta vez son celebrities, no sé cómo van de soberbia…

*Pues la experiencia ha sido muy buena. Debo confesar que me he llevado una grata sorpresa, porque al principio era un poco reacio, pero veo que se han esforzado muchísimo. Evidentemente, están los más chapuceros y los más competitivos, pero en general todos han trabajado muy bien. Sol G. Moreno

Vestido de noche lucido por Marta Díaz para la 76ª edición del Festival de Cannes 2023. Raso de seda natural y algodón, con cola en volantes de organza, tules, organdí y tarlatanas. Colección Lorenzo Caprile. Fotografía: Jon Cazenave.