Arena, incienso, conchas y cabello en Venecia: La restitución según los artistas indígenas
Ocean Space, la sede de TBA21–Academy en Venecia, acoge Tide of Returns, una exposición comisariada por Khadija von Zinnenburg Carroll en la que se presentan dos instalaciones que reflexionan sobre la repatriación de obras expoliadas desde perspectivas indígenas.
El pasado viernes, la iglesia de San Lorenzo de Venecia se llenó de humo de incienso. Las paredes desnudas, los mármoles del altar y los vanos termales debieron reconocer el olor de esa sustancia asociada a lo sagrado, al igual que lo hicimos el centenar de personas que nos encontrábamos allí. Una asociación familiar en una semana en la que son de esperar ritos en muchos templos europeos.
Su origen, sin embargo, era inesperado. El fuego santo no lo avivaba un clérigo varón y con sotana, sino dos artistas australianas –anindilyakwa para ser exactos–, Danjibana Noeleen Lalara y Maicie Lalara, envueltas en mantas para soportar el frío y humedad venecianos, tan ajenos a su Carpentaria natal.
Mientras las ascuas se consumían, ellas rodeaban una gran duna de arena –traída en parte de su tierra– poblada por muñecas artesanales hechas de concha y tejidos tradicionales (incluidas tres restituidas por el Museo de Manchester en 2023). Al fondo, un vídeo mostraba su proceso de creación con la voz de Noeleen en off narrando la importancia de estas piezas en su comunidad.
Se trataba de la instalación From My Mother’s Country [Del país de mi madre], un título más que apropiado para una creación que se para a examinar el impacto del saqueo colonial y las actuales políticas de restitución.
Creada por Repatriates Collective, que agrupa a artistas procedentes de Oceanía, África y América que trabajan en proyectos relacionados con la repatriación de obras, es una de las dos piezas encargadas para Ocean Space por TBA21–Academy –el brazo investigador de la fundación creada por Francesca Thyssen-Bornemisza– para la exposición Tide of Returns, que estará abierta hasta el 11 de octubre de 2026, coincidiendo con la 61º edición de la Bienal de Venecia.
La otra mitad es Weaving Connections, una instalación de Verena Melgarejo Weinandt –artista germano-boliviana–, donde tejidos azules y negros se entrelazan simbolizando el agua como medio de conexión entre civilizaciones y el cabello como representación de la inconformidad de las culturas no europeas con las exigencias racistas del Viejo Continente y de los sacrificios a los que se ven obligados los migrantes para integrarse en sus nuevos hogares.
Varios vídeos también muestran a tres mujeres en la performance del trenzado semisumergidas en la rivera de un río. En una esquina, un gran ovillo de “pelo” se escapa de la iglesia por una pequeña abertura y se conecta directamente con el agua del canal.
Aunque procedentes de diferentes geografías y realizadas con materiales diversos, ambas instalaciones interrogan los mismos conceptos: la conexión con la herencia cultural en lugares remotos y el dilema que se presenta con los esfuerzos de las restituciones.
La comisaria de la exposición, Khadija von Zinnenburg Carroll, ha sabido dar voz a los agentes verdaderamente protagonistas en las devoluciones de obras saqueadas: representantes de los pueblos privados de su patrimonio.
Una decisión fundamental debido a la tendencia que tenemos los europeos a ponernos en el centro de los asuntos, incluso cuando se trata de criticar nuestras acciones pasadas. En esos casos, a veces nos es apabullantemente fácil poner el acento en lo bien intencionados y deconstruidos que podemos llegar a ser. Un virtue signaling imperdonable, más aún en un contexto político mundial que ya no apuesta por un entendimiento entre civilizaciones, sino en una vuelta al gobierno de la fuerza.
Un punto de vista que se mencionó en la presentación sin que hubiese espacio para la ambigüedad cuando los intervinientes hablaron de la expansión imperialista y el genocidio como características fundamentales del tiempo que vivimos.
En este sentido, fueron especialmente importantes las palabras de Markus Reyman, codirector de TBA21, cuando contó cómo comenzó esta línea de trabajo sobre la repatriación: «Fue durante un viaje a las Islas Solomon. El director del Museo Nacional iba a dar una conferencia en Berlín sobre las devoluciones que estaban a punto de recibir y para las que no estaban preparados».
Como debería ser evidente, examinar estas cuestiones sin tener en cuenta a sus protagonistas cae en la misma tendencia paternalista desarrollada junto con los nacionalismos –y el racismo– en el siglo XIX.
De manera coincidente, TBA21–Academy también presentó su proyecto más reciente Nature Speaks. Listening for Rights of Nature in Venice and Europe. Este Policy Lab está comisariado por Pietro Consolandi y Amalia Rossi y coproducido por el Centro NICHE de Humanidades Ambientales de la Universidad Ca’Foscari de Venecia.
Ocean Space revalida de esta manera su función como agente de cambio político y social, además de artístico. De hecho, el director de TBA21–Academy, Eduardo Castillo, señaló la ventaja de unir en un mismo proyecto a activistas, especialistas y artistas, que permite moverse con más facilidad por un territorio intermedio en el que la visibilidad de la causa se conjuga con llevar hasta sus últimas consecuencias una denuncia concreta.
De esta manera, Nature Speaks busca impulsar el reconocimiento de la Laguna de Venecia como entidad jurídica con derechos propios, siguiendo el ejemplo rompedor del Mar Menor en España. Además, la iglesia de San Lorenzo se abre como lugar de encuentro y de trabajo para las asociaciones implicadas.
Todo esto, en la antesala de una de las Bienales más polémicas. La 61º edición estará marcada por las guerras de Ucrania e Irán –aunque esta última acabe con la presagiada retirada estadounidense a finales de este mes– y las tensiones entre la dirección del evento –encabezada por Pietrangelo Buttafuoco, designado por Giorgia Meloni– y la Comisión Europea, que ha amenazado con la retirada de los fondos comunitarios si se permite el regreso de Rusia como participante. Héctor San José.






