Ansorena en diciembre, palabras mayores
La cita de los días 11 y 12 sobresale por la calidad y la cantidad de obras ofrecidas, de gran atractivo
(Si quiere ver los resultados de la licitación, pulse aquí)
Esta vez hay que ver primero con tranquilidad, sosiego y disfrute el catálogo, y la exposición después. Pues parece que Ansorena ha ido guardando en estos últimos meses algunos lotes para construir una licitación que cierre el año por la puerta grande.
La portada muestra una tabla con una Verónica de la Virgen (temple y oro/T, 37 x 29,5 cm; lote 400), del Maestro de la Corona de Aragón, ¿Gonçal Peris? (1380-1451) Como bien señala la catalogación de Víctor Marco, la referencia es clara: la misma Verónica de la Virgen bifaz de mano de Gonçal Peris (su trasera, en cambio, está atribuida a Pere Nicolau), una especie de icono con fondo de oro, pleno de sensibilidad y refinamiento -al decir de Amadeo Serra (ver)-, que custodia el Museo de Bellas Artes de Valencia (ver).
Con ligeras pero evidentes diferencias (tocado, estrellas, letras, etc.), la obra que presenta Ansorena remite, sin duda, al mismo modelo y habla, por tanto, de un círculo muy cercano o incluso del mismo taller. Y su composición se sitúa muy cerca también de la tabla de Santa Marta y san Clemente del mismo autor, fechada en 1412 y conservada en el museo de la catedral de Valencia (ver). Modelo, por cierto, repetido luego por sus alumnos, como el del Joan Reixach (ver). Y, dada su importancia y que estamos a finales de años, aún con las arcas con dinero por gastar, no me extrañaría que el Estado…
Los 100.000 euros pedidos no deberían asustar a los posibles compradores, pues apenas aparece obra suya en el mercado. Como de su mano solo ha salido a pujas Pietà, with the Instruments of the Passion (óleo y oro/T, 80 x 83,5 cm; ver), que se vendió en julio de 2013 en Christie’s Londres por 361,875 GBP (422.525 euros). Atribuida al pintor, Pietá (temple y oro/T, 48,1 x 34,6 cm), muy cercana a la tabla del Louvre (ver), había subido en junio de 2008 más aún desde la estimación de 80.000 a 120.000 euros hasta venderse por 504.500 euros en Christie’s París (luego en la galería Bernat, ver). Más recientemente, en diciembre de 2022, Segre adjudicó por los 30.000 euros de la salida su Virgen de la leche con san Bernardo y san Benito (temple y oro/T, 62,4 x 55,8 cm; ver), ligeramente por encima de los 28.000 de remate en diciembre pasado de la Der Heilige Bartholomäus heilt die Tochter des Königs Polymios (c.1430/40) (O/T, 51,5 x 51,5 cm), de un seguidor de Peris, en Leo Spik, Berlín.
Si avanzamos en el tiempo hacia el barroco, sobresale el gran lienzo de Juan de la Corte, que representa una importante victoria de los ejércitos españoles: la Batalla de Mülhberg (O/L, 148 x 220 cm; 401) del 24 de abril de 1547, en la que Carlos I de España y V de Alemania derrota a los protestantes que se habían unidos en la Liga Esmalcalda. Su salida, 48.000 euros. Ligeramente posterior, es interesante el Niño Jesús y san Juanito presentados por ángeles (O/L, 50 x 65 cm; 395), de Pedro Atanasio Bocanegra, pero por el que se piden ya 16.000 euros. Y de Juan de Valdés Leal, por 18.000 euros, La Virgen de la antigua abriendo las puertas de Sevilla a san Fernando (O/L, 45,5 x 35,5 cm; 394), presente en la muestra de 2023 Milicua-Barcelona. Tres generaciones (pág. 34-35), de Artur Ramón.
Del siglo XVIII, debemos mencionar los tres lienzos de Escuela virreinal con Vistas del canal de la Viga y ¿Ciudad de México? (O/L, 110 x 85 cm; 402). Se trata de un conjunto, que en su día debió ser más amplio, que recoge paisajes, gentes y costumbres como un día de fiesta en el Canal de la Viga -que salía de Chalco y llegaba hasta la ciudad de México-, con claras concomitancias con piezas similares conservadas en el museo de América de Madrid, el Soumaya de México (ver) o el de Historia Castrillo de Chapultepec (ver). Con buen tamaño y calidad, no es extraño que se pidan 90.000 euros por el conjunto. Ya que estamos en el Nuevo Mundo, vean también la Virgen de Guadalupe (O/L, 43,5 x 29 cm; 387), de Miguel Cabrera, por 8.000 euros.
De nuestro país, sobresalen los dos cobres de José Camarón, que se ofrecen por 18.000 euros: Noé y su familia conducen los animales al arca y José sacado del pozo para ser vendido por sus hermanos a unos comerciantes madianitas (pareja de O/cobre, 45 x 56 cm; 397). Obras tempranas, quizá se puedan relacionar con las 46 pinturas que realizó para la Cartuja de Vall de Crist en Castellón, hacia 1750/60. Y de Vicente López, un interesante San Fernando, c. 1797 (O/L, 51 x 37 cm; 396), que se ofrece por 15.000 euros, a cierta distancia de las 7,000 a 10,000 GBP pedidas en septiembre de 2015 en Christie’s Londres (ver), aunque se ofreció titulado como Saint Ferdinand III of Castile. Lamentablemente, hace apenas unos días, por cierto, Christie’s París tampoco encontró comprador para su buen San Fernando rey (O/L, 209 x 119 cm; ver), con estimación de 30.000 a 50.000 euros.
De 1898 es el Retrato de una niña (O/L, 66 x 54,5 cm; 465), de Raimundo de Madrazo; con su habitual buen hacer simplificado y muy atento a las telas, saldrá a pujas por 12.000 euros, aprovechando el rebufo de su muestra en la Mapfre. Apenas tres años más tarde, Darío de Regoyos pintaba Effet de lune o Torres góticas, 1901 (O/L, 29 x 35 cm; 467), un trabajo mucho más moderno, con clara mirada a Monet y los impresionistas. Portada de su libro España negra en su edición de 1963, y con presencia en siete exposiciones, los 18.000 euros de su salida me parecen un precio atractivo. Más que los 22.000 pedidos por El muelle de Fuenterrabía o Marea baja en el puerto de Fuenterrabía (O/L, 45 x 55 cm; 468), del año siguiente, 1902, probablemente por ser ligeramente más grande.
Como no podía faltar, de Joaquín Sorolla sale a pujas, con certificado de Blanca, el Retrato de Tomás Rodríguez y Rodríguez, 1914 (O/L/táblex, posterior, 102,5 x 80,5 cm; 471), por el que se piden 50.000 euros. Con muy buen tamaño y su habitual dominio de los tonos negros en contraste con los blancos del cuello de la camisa, pañuelo y puños, fue un encargo del fundador de las tapicerías Rodríguez hermanos. Menores, pero interesantes, son el Suplicio chino, 1915/7 (O/T, 32 x 24 cm; 472), de José Gutiérrez Solana, y el Segoviano (O/L, 58 x 36 cm; 473), de Ignacio Zuloaga; interesantes por la relación calidad-precio, 24.000 y 12.000 euros, respectivamente, aunque la temática y el tono de las obras sean un tanto oscuros, todo sea dicho.
De 1924 es Le pecheur (O/L, 33 x 24 cm; 972), un sencillo estudio de Juan Gris. No estamos ante uno de sus buscados trabajos cubistas, donde consiguió una voz propia altamente cualificada, sino un trabajo un tanto menor. Pintado entre agosto y diciembre de ese año, y presente en tres muestras en 1950 y 1954, ha pasado por diversas manos hasta que ahora se ofrece por 80.000 euros, a cierta distancia de las 60,000 GBP (67.561 euros) pedidas en la estimación más baja en junio de 2019 en Christie’s Londres (ver). De ese mismo 1924, L’homme à la cigarette (O/L, 40,6 x 33 cm; ver) se vendió en Christie’s Londres en marzo de 2024 por 138,600 GBP (162.772 euros), muy cerca de los 203,200 USD (175.514 euros) pagados hace apenas unos días en Christie’s Nueva York por su atractivo Femme drapée, 1926 (O/L, 73,3 x 60,3 cm; ver).
Artista cubista también, de la santanderina María Blanchard sale a pujas Joven, 1926/7 (48 x 40 cm; 971), un pastel sobre cartón presente en cinco muestras y en diez publicaciones. Su salida, 30.000 euros, ahuyentará a los oportunistas y atraerá a sus verdaderos coleccionistas. En ese mundo vanguardista, no se pierdan ni el gran lienzo de Toreros y manolas (O/L, 130 x 162 cm; 974), de Francisco Iturrino, por 40.000 euros, ni los dos atractivos bodegones de Rafael Zabaleta: Nocturno del quinqué o La ventana, 1956 (O/L, 81 x 65 cm; 977), por 50.000 euros, o el más suave Interior con mar al fondo, 1957 (O/L, 82,5 x 65 cm; 978). Importante test para ambos autores.
Por último, no se olviden del luminoso lienzo de Esteban Vicente, Sin título, 1986 (O/L, 81 x 101 cm; 1109), procedente de las galerías Guillermo de Osma y El cisne, de Madrid, y expuesto en la de Elvira González en 2020, por 45.000 euros. Y para los más modernos, Dislocated painting III Orange, 2001 (O/L rasgado, 53 x 61 x 6 cm; 1112), de Ángela de la Cruz, por 19.000 euros. Me parece que la extensión de la reseña, a pesar de haber dejado fuera unas cuantas piezas previamente seleccionadas, habla a las claras del interés de la cita. Veremos cómo responde el coleccionismo en esas fechas, que suele ser de premios y regalos. Daniel Díaz @Invertirenarte








