Alta gastronomía con sabor a Tàpies, Vasconcelos y Secundino

Alta gastronomía con sabor a Tàpies, Vasconcelos y Secundino 

 El chef Mario Sanvodal, de Coque, y el curator Juan Alfaro se alían para presentar una experiencia inmersiva que aúna arte contemporáneo con alta cocina. Eat with Art ofrece la degustación de 15 bocados inspirados en 15 piezas expuestas en el restaurante de creadores como Antoni Tàpies, Joana Vasconcelos, Secundino Hernández o Daniel Canogar.   

Juan Alfaro (izquierda) y Mario Sandoval frente a la pintura del australiano Jordy Kerwick.

Cuando Yves Klein montó su performance en 1958 en la galería Iris Clert quiso que el arte entrase, literalmente, en el cuerpo de los espectadores. Por eso, los 3.500 asistentes que acudieron a ver su singular propuesta de El vacío –20 metros cuadrados de nada, excepto una vitrina sin objetos y unas cortinas que daban acceso al espacio– ofreció una bebida con su típico color patentado que combinaba ginebra, Cointreu y azul de metileno.

Un brebaje que provocó que todos acabaran orinando azul aquella noche del 28 de abril, para deleite del artista. Fue su mejor regalo de cumpleaños de cambio de década, cuando cumplía justo 30. No llegaría a vivir mucho más, fallecería en 1962, pero su manera subversiva de entender el arte y ese tono azul chillón se quedarían clavados para siempre en la historia del arte.

Aquella ocurrente idea de utilizar el cuerpo como continente de arte, además de como pincel, ha sido el punto de partida del proyecto Eat with Art, que presenta el restaurante con dos estrellas Michelin Coque en colaboración con Juan Alfaro Studio. “Yo quería rememorar la acción de Klein, aunando gastronomía y arte”, comenta el propio Alfaro.

Para desarrollar esta propuesta quién mejor que Mario Sanvodal, un chef tan apasionado de las artes plásticas, que lleva tatuados los brazos con un par de escenas del Guernica de Picasso. Fue fácil convencerle de que tradujese al lenguaje de la alta cocina una decena de obras prestadas temporalmente al restaurante para formar parte de la experiencia (por cierto, están a la venta).

De modo que Eat with Art permite contemplar la quincena de piezas colgadas de las salas de Coque mientras se degustan los bocados concebidos para acompañarlas, convirtiendo cada plato en una extensión física y emocional de las mismas. Por ejemplo, los colores llamativos de Synestesia, del videoartista Daniel Canogar son los mismos que aparecen en el guisante lágrima. Lo mismo que la intensidad matérica de Tàpies se ha convertido, gracias a la mano experta de Sandoval, en un chipirón con texturas, tinta y puntilla.

La obra presente en Coque de Joana Vasconcelos junto a su bocado: rabo de toro.

¿A qué sabe Magma 7 de Donna Huanca? A chisquilla, que además hace un guiño a Klein con esos tonos azul intenso de sus huevas, “único pigmento natural en la naturaleza de ese color comestible”.

¿Y quién hubiese imaginado que la pintura de Secundino Hernández pudiese traducirse en un garbanzo pedroxiliano? Solo una mente creativa como Sandoval podía hacerlo emerger de una piel de queso, pesto y yuba, igual que los colores emergen de las escenas del artista madrileño, que utiliza máquinas de presión para revelar esas capas inferiores.

El momento cumbre llega con el toro bravo, un plato cocinado para probar frente a Atila de Joana Vasconcelos, una de sus típicas cabezas taurinas envuelta en ganchillo. La autora portuguesa ha brindado al chef la ocasión perfecta para homenajear a su propia familia, cuya andadura hostelera comenzó con el abuelo, que abrió su taberna con un toro que mató Dominguín.

Magma 7 de la artista estadounidense Donna Huanca.
El plato con concebido por Mario Sandoval para degustar frente a "Synestesia" de Daniel Canogar.

Aunque, para ser justos, el bocado estrella es el cochinillo inspirado en la obra de Jordy Kerwick, un joven artista autodidacta de Melbourne que ya se ha hecho un hueco en el mercado mundial. Porque todo el mundo sabe que el plato estrella de Coque es este y aquí no podía faltar.

Pero más allá del menú degustación, el proyecto plantea una reflexión sobre la forma en que percibimos el arte y el acto de comer. De ahí el recorrido sensorial que aúna alta gastronomía con artes plásticas, en un encuentro donde sabor, texturas, emoción y memoria caminan de la mano.

Secundino Hernández presenta su obra junto al comisario Juan Alfaro y un asistente a la experiencia "Eat with Art".