Shanghai Art Week da un respiro al mercado contemporáneo

Shanghai Art Week da un respiro al mercado contemporáneo

Las dos ferias que se celebraron la semana pasada en la ciudad china, Art021 y West Bund Art & Design Fair, han dado esperanzas de normalidad a un sector que solo ha sufrido retrasos y cancelaciones en los últimos meses. La capacidad de las autoridades para detectar contagios de COVID-19 ha sido clave para que pudiesen celebrarse estas citas en su formato presencial.


En el año del salto (forzoso) a lo digital, Shanghái se ha desmarcado del resto del mundo y ha acogido dos ferias presenciales simultáneas: Art021 y West Bund Art & Design Fair, durante su Semana del Arte. A pesar de las restricciones en los viajes internacionales –que van desde un menor número de vuelos, a PCR obligatorias o 14 días de cuarentena– los organizadores han conseguido no mermar excesivamente el número de visitantes y participantes.

Leo Xu, el director del espacio de David Zwirner en Hong Kong ha explicado a The Art Newspaper cómo ha sido el viaje de cuatro de sus empleados. «Se requiere una cuarentena de 14 días, tanto a la ida como a la vuelta. Por lo tanto hemos tenido que planear nuestras agendas de octubre y noviembre con antelación para poder asegurarnos el poder estar en la feria». Aún así, afirma que ha merecido la pena ya que la galería, que lleva cinco años participando en ferias de Shanghái, ha reportado su mejor resultado.

Junto a las dos principales ferias han tenido lugar más de un centenar de eventos culturales. Instituciones como el Long Museum, el centro cultural Prada Rongzhai o el Yuz Museum han hecho coincidir exposiciones dedicadas al artista Liu Wei o al al fotógrafo Hu Chongxian.

Interior de la feria ART021 en la edición de 2019.
Exterior de la sede de ART021.

Lo que más tranquilidad ha proporcionado a todos los participantes y asistentes ha sido la cifra de contagios en la ciudad china, que no ha reportado nada más que un positivo durante la semana pasada. En el momento en el que se dio a conocer, las autoridades actuaron con presteza para aislarlo y contener así un posible brote. La rapidez en la respuesta ha sido una de las características de la política china frente a la pandemia.

Esta experiencia ha dado un respiro a las galerías que han participado en alguna de las dos ferias, y podría servir como inspiración para el resto de citas similares a lo largo del mundo. Pues un evento multitudinario en la época de la COVID-19 es posible, siempre y cuando se coordine con unas administraciones que tienen bajo control la pandemia. Un escenario que parece aún muy lejano para Occidente que, con la segunda ola, ha vuelto a los confinamientos y los cierres de actividades culturales.