Pilar Benito: “En Patrimonio Nacional hay una alfombra valorada en más del doble que el ‘Carlos V a caballo’ de Tiziano”
Imparte clases, pronuncia conferencias y publica en revistas internacionales sobre textiles, los palacios reales de La Granja y Madrid, Las Reales Fábricas y las Colecciones Reales. Además de todo esto, Pilar Benito también ha tenido tiempo de comisariar la muestra Tejiendo la vida cortesana, con la que se despide de su cargo como jefa del Área de Conservación de Patrimonio Nacional. La especialista en textiles repasa algunos de los acontecimientos que han marcado su trayectoria y cuenta sus planes de jubilación.
*¿Cómo fueron sus comienzos profesionales?
*Eran los años 80 y yo iba para bibliotecaria, que era la tradición de mi familia. Mi abuelo fue director de la Biblioteca de la Real Academia de la Historia y mi madre era especialista en incunables. De hecho, hice un máster en biblioteconomía, en fondo antiguo de bibliotecas. Pero en 1986 colaboré en unas exposiciones sobre Felipe II que hubo en Patrimonio Nacionaol y ahí me di cuenta de que a mí lo que me gustaba era el mobiliario.
*De hecho, tengo entendido que comenzó en esa sección de las colecciones…
*Sí, empecé ahí y me gustaba muchísimo, pero llegó un momento en el que me dijeron que me iba a encargar de los tejidos y los bordados. Me eché las manos a la cabeza y pensé: “¿Cómo voy a hablar de esto? Si no tengo ni idea”. Al final ha sido la mayor suerte de mi carrera, porque he disfrutado muchísimo con el mundo textil. Enseguida me puse a estudiar sobre el tema por mi cuenta y más tarde también me especialicé en Lyon y Florencia. He procurado moverme mucho en el ámbito internacional.
*Después de tres décadas como conservadora, ¿cómo valora la evolución en la conservación de los textiles?
*Cuando yo comencé, no eran muy valorados. Es posible que alguien que no esté familiarizado con los tejidos no les tenga demasiado aprecio y piense que no tienen tanto valor como otras obras de arte. Esto es un error. Por ejemplo, Patrimonio Nacional conserva una alfombra que en la testamentaría de Carlos II estaba valorada en más del doble que el Retrato de Carlos V a caballo en Mühlberg de Tiziano. Esto nos da una idea del apego que se sentía por estas piezas en siglos pasados.
*Ahora se despide con la exposición Tejiendo la vida cortesana en la Galería de las Colecciones Reales…
*Creo que es un bonito broche para mi carrera. Es el colofón de muchísimos años de estudio, tanto de mis compañeras María Barrigón y Lourdes de Luis, como míos. Lo verdaderamente complicado ha sido elegir qué piezas dejábamos y cuáles quitábamos porque no cabían. Ha sido un proyecto muy bonito y muy divertido, porque a las tres nos entusiasman los tejidos y los bordados. Además, hemos tenido la suerte de contar con Francisco Bocanegra de arquitecto para la museología. Ha diseñado un proyecto basado en el número aureo precioso, con el que lucen muchísimo todas las obras.
*Llama la atención que no haya tapices…
*Ha sido una decisión consciente. Los tapices son una de las colecciones más importantes y más conocidas de Patrimonio. Nosotras queríamos fijarnos en otra igual de rica, pero muy desconocida. La mayoría de los objetos están siempre guardados en el almacén y no se ven habitualmente.
*¿Hay alguno que destaque especialmente?
*Hay una pieza que es importantísima de Juan López de Robredo, que era uno de los mejores bordadores de cámara de Europa a finales del siglo XVIII y principios del XIX que trabajó para Carlos IV. Es un dosel viajero con hilo de oro y plata sobre terciopelo cortado de seda color carmesí. Esa es posiblemente la obra más importante de toda la muestra y resume lo que hemos querido transmitir; es decir, cómo el tejido es la escenografía de la monarquía.
*Además de los monarcas, hay otros protagonistas en la muestra…
*Hemos querido hacer dos homenajes: primero, a la propia colección, poniéndola en valor y dando a conocer la riqueza de los tejidos y bordados; pero también hemos querido homenajear a los que desde tiempos de los Reyes Católicos, especialmente desde el reinado del emperador Carlos V, formaron el oficio de tapicería.
*¿Quiénes fueron?
*Fueron los responsables que cuidaron, guardaron, inventariaron, limpiaron y conservaron todas estas piezas para que llegaran en el mejor estado posible a nuestros días. Esa es la labor que tanto conservadores como restauradores hemos heredado. Nosotros cuidamos de las colecciones, las investigamos, las inventariamos, las damos a conocer, las restauramos y las guardamos de la mejor manera posible para las generaciones futuras. Esa es nuestra mayor responsabilidad.
*¿Aparecen en la documentación de la época esos guardianes del textil?
*Sí. Hay muchísima documentación en el Archivo General de Palacio. Incluso pensamos poner la lista, pero es imposible. Han sido tantísimos tapiceros a lo largo de los siglos… En los textos del catálogo figuran algunos importantes o los que participaron en la elaboración de alguna de las obras que están expuestas.
*En tiempos de los Habsburgo y los Borbones coleccionar textiles estaba a la orden del día, pero ¿este tipo de coleccionismo continúa hoy en día?
*Sí, de hecho cuando salen cosas a subasta normalmente se venden. Ahora está súper de moda, valga la redundancia, coleccionar moda.
*¿Qué valor tiene para usted la colección que ha ayudado a conservar?
*Lo bueno que tiene es que no está hecha sujeta a las limitaciones de lo que sale al mercado, sino que es un conjunto creado por la corona. Es decir, ¿se necesitaba un dosel de viaje? Entonces Carlos IV le decía a Juan López de Robredo que se lo bordara. ¿Hacía falta vestir un cuarto? Pues Carlos III hace el encargo para su dormitorio en el Palacio de Aranjuez de una colgadura amarilla de mohair bordada de flores y con una pantalla de chimenea historiada. O, también, Juan José de Austria se trae de Sicilia unas colgaduras de cama bordadas de coral. Esta es una colección creada por las necesidades y los gustos particulares pero, sobre todo, para ser utilizada. Y esa es la principal diferencia con la que puede acumular un coleccionista que compra hoy en las subastas.
*¿Qué papel tienen las donaciones, adquisiciones o hallazgos en el crecimiento de la colección?
*El conjunto puede crecer por medio de la compra con piezas que han pertenecido a los monarcas o que tienen una relación con las que ya tenemos inventariadas. También crece con su valoración. Por ejemplo, Mario Mateos publicó un estudio en Ars Magazine sobre unas figuras que ya estaban inventariadas, pero que no se sabía que eran de Valadier. Él las recuperó en el sentido de darles esa autoría verdadera y fehaciente. Con algunos tejidos ha pasado lo mismo. Sabíamos que en el almacén teníamos unas telas amarillas preciosas, pero no conocíamos su manufactura. A raíz de las investigaciones para la exposición supimos que eran de la Real Fábrica de Sedas de Talavera de la Reina.
*¿Qué le sigue sorprendiendo de su trabajo?
*Una de las cosas que todavía me apabulla es la riqueza de los ornamentos litúrgicos del Monasterio de El Escorial. La colección de telas medievales del Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas también es excepcional, es la mejor colección de tejidos hispanomusulmanes que hay en el mundo. Muchas veces, incluso, me sigo maravillando con cosas que estoy muy habituada a ver. En cuanto me detengo un poco a pensar, sigo disfrutando de esa belleza como el primer día o más, porque ahora puedo apreciar cosas que a lo mejor entonces me pasaron desapercibidas.
*¿Qué otros momentos de su trayectoria le vienen a la memoria?
*He tenido la suerte de que, al ser conservadora del Palacio Real de Madrid, he podido asistir a todo tipo de eventos y participar en acontecimientos históricos de enorme magnitud, como la Conferencia de Paz de Oriente Medio o la boda de los actuales reyes. Para esta última estuvimos trabajando desde el mes en que se supo que se iban a casar. Montamos el comedor y decoramos La Almudena y el Convento de Nuestra Señora de Atocha. Estos acontecimientos los recuerdo con un cariño especial y dándome cuenta de que sido una afortunada. El Palacio Real también se lo he ensañado a gente tan dispar como Tom Cruise o el papa.
*Definitivamente, su trabajo le ha traído muchas alegrías, pero seguro que también le ha generado frustraciones…
*No deja de ser un trabajo y ya lo decían en la Biblia: “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Hay cosas que quieres hacer y ves que es imposible, que te das de bruces, porque no hay dinero o no entiendes mucho el proyecto que tienes. Desde luego, nunca pensé que mi carrera profesional me fuera a llenar tanto y le estaré eternamente agradecida a Patrimonio Nacional por las oportunidades de estudio, de trabajo y de conocimiento que me ha ofrecido.
*¿Deja algo pendiente?
*Dejó muchísimo, pero tiene que venir otro, ¿no? Antes o después tenía que irme, pero creo que la exposición es un bonito cierre y yo sigo teniendo proyectos abiertos de investigación. No voy a parar. Tengo varios artículos escritos y estoy pendiente de un libro. Además, en estos últimos años, al haber sido la jefa de de conservación, he hecho mucha labor de gestión que me ha impedido dedicarme todo lo que hubiera querido a la investigación. Todo eso que me he dejado a medias lo pienso retomar ahora. Nerea Méndez Pérez





