Juan Moro dialoga con Goya en su pueblo natal

Juan Moro dialoga con Goya en su pueblo natal

La sala Ignacio Zuloaga en Fuendetodos exhibe Caprichos de Mannekind, una serie integrada por 80 estampas fotográficas con la que Juan Moro reedita los Caprichos de Goya. Podrá visitarse hasta septiembre.

Imagen de la exposición Caprichos de Mannekind. Sala Ignacio Zuloaga.

El artista cántabro recurre a la emblemática serie de grabados como materia prima conceptual del proyecto. A través de ellos Goya denunció la ignorancia y las creencias irracionales arraigadas en la España del siglo XVIII desde una mirada mordaz, lúcida e ilustrada.

La presente muestra reinterpreta ese lenguaje crítico para trasladarlo al contexto contemporáneo y ofrecer una perspectiva actualizada.

Juan Martínez Moro (Santander, 1960) es artista, ensayista y catedrático de Dibujo. Figura destacada de la gráfica contemporánea española, cuenta con una trayectoria de más de treinta años, reconocida con el Premio Nacional de Grabado en el año 2000. 

Durante la presentación de la exposición, el autor señaló que se trata de una muestra «coherente» y con un «especial significado» para él, con la que pretende actualizar humildemente el ejercicio crítico de Goya,  que considera el más importante ejemplo de crítica social de todos los tiempos.

Aunque inspirado por el espíritu crítico y ese carácter cuestionador del ideario goyesco, Caprichos de Mannekind no puede reducirse a una simple sátira dirigida a hábitos, costumbres y usos sociales. La serie trasciende esa intención y despliega una narrativa visual de mayor hondura y radicalidad, que invita a meditar acerca de la noción de persona.

Creer, obrar, sufrir o consumir son algunas de las veinte categorías que articulan el discurso, dentro de las cuales se ordenan las ochenta estampas, concebidas como una reflexión abierta sobre las posibilidades, tensiones y contradicciones inherentes a la condición humana.

Juan Moro, Caprichos de Mannekind. 60, Lo veneran.

El protagonista de las imágenes es Mannekind, traducible como “especie humana”, una figura inspirada en los maniquíes de posados empleados por los artistas desde el Renacimiento. 

El autor lo rescata del desuso para implementarlo aquí como un arquetipo que funciona como reflejo del cuerpo. Aparece como intérprete contemporáneo de muy diversos rasgos de carácter y hábitos de la especie de la que es prototipo.

La muestra plantea además una aproximación infrecuente en el panorama actual. Frente a discursos enmarcados en diferencias de género, origen o condición social, propone centrar la atención en aquello que define a los individuos como especie, explorando la condición humana desde una perspectiva común y atendiendo a sus fundamentos más esenciales.

El hecho de que esta vez la serie se exhiba en Fuendetodos, casa natal de Goya, establece una singular dimensión simbólica, refuerza la pertinencia de la iniciativa y subraya la vigencia del legado de un artista que continúa generando relecturas e inspirando creaciones artísticas dos siglos después. 

“Fuendetodos celebra todos los días del año el nacimiento de Goya y por eso estamos siempre trabajando en esa línea”, remarca Ricardo Centellas, gerente del Consorcio Goya-Fuendetodos.

De este modo, tanto el espacio elegido como el trasfondo de la exposición muestran cómo abordar una obra clásica sin necesidad de regresar a un pasado ajeno, sino comprender que la historia del arte puede iluminar nuestro tiempo a través de perspectivas contemporáneas que reavivan su significado. Pedro Luis Costa