El ‘Año Gaudí’ pretende descubrir la interacción entre ciencia y arte

El ‘Año Gaudí’ pretende descubrir la interacción entre ciencia y arte

La pasada semana se presentó en Barcelona El Año Gaudí, que conmemora el centenario de la muerte del arquitecto y artista Antoni Gaudí i Cornet (Reus, 1852- Barcelona, 1926) cuyo legado está muy unido a la Ciudad Condal, pero no solo porque también dejó huella de su genio creador en Comillas, Palma de Mallorca, Astorga y León. Sus proyectos integrales, tanto en sus edificios como en los objetos que diseñó, reflejan su capacidad para aplicar al arte sus conocimientos científicos.

Fachada de la Casa Batlló. Fotografía: Cortesía del Año Gaudí.

Con el lema, El orden invisible, este año dedicado a Antoni Gaudí, en el que se alternarán exposiciones presenciales y virtuales, estudios académicos y diferentes tipos de actividades con el objetivo de ofrecer una mirada nueva e ir descubriendo aspectos inéditos de un genio universal capaz de erigir 14 proyectos en Cataluña y otros cuatro en otros espacios de la geografía española: el capricho de Comillas en Cantabria; la catedral de Palma de mallorca en Baleares; el Palacio Episcopal de Astorga: y la Casa Botines en León, espacio que acogerá desde el viernes 6 de febrero y hasta el 13 de septiembre la exposición Gaudí y el Trencadis, que centra su atención en la técnica innovadora que utilizó el artista catalán Gaudí al reutilizar materiales de desecho en muchas de sus mejores obras.

Una efemérides como esta cuenta con el apoyo institucional y económico de la Generalitat de Cataluña, que dedicará 6,5 millones de euros para conmemorar el centenario, que a su vez ha sido declarado como Acontecimiento de Especial Interés Público (AEIP) por el Ministerio de Cultura, que otorga beneficios fiscales a las empresas privadas que decidan colaborar en este aniversario. La Universidad Politécnica de Cataluña es la entidad gestora y Galdric Santana Roma, director de la Cátedra Gaudí de la UPC es el comisario oficial designado por la Generalitat y la AEIP.

El director de la Cátedra Gaudí y Comisario del Año Gaudí subrayó que “100 años después, seguimos sin conocer profundamente a Gaudí; es necesario hacer todas las aportaciones posibles”. Y añadió que tienen la voluntad de “hacer actos que no sean efímeros, que todo lo se aporte quede como un legado para futuras intervenciones y conmemoraciones”. Y en ese sentido conviene mencionar el Congreso Académico que se celebrará del 22 al 25 de octubre en la Pedrera y que atraerá a investigadores nacionales e internacionales.

Uno de los principales objetivos es profundizar en la dimensión científica del arquitecto nacido en Reus, ya que siempre se ha destacado desde la historia del arte y la arquitectura pero no se ha explicado demasiado cómo fue capaz de aplicar su elevado conocimiento de las ciencias aplicadas al arte. Precisamente esa interrelación será clave para comprender mejor el alcance de sus mejores edificios y también conocer su obra menos conocida o proyectada pero sin acabar.

En ese sentido, Mediapro Xperiences está produciendo Código Gaudí, la experiencia inédita, una exposiciones inmersiva que fusiona arte y tecnología, comisariada por Galdric Santana, con la intención de descubrir al visitante el universo creativo y la faceta desconocida de Gaudí, al recrear con gafas 3D de realidad aumentada una obra no construida como la fuente monumental para la Plaza de Cataluña de Barcelona, aunque combinará realidad virtual y mixta, gracias a las nuevas tecnologías.

Colegio de las Teresianas. Fotografía: Cortesía del Año Gaudí.

Otro de los alicientes es la ruta El Gaudí desconocido, que va a permitir visitar desde la primavera un itinerario que incluirá los Pabellones Güell, el Colegio de las Teresianas y la Torre Bellesguard, mucho menos conocidos que La Sagrada Familia, la Pedrera, el Palau Güell y las casas Vicens y Calvet, entre otros espacios emblemáticos de Gaudí en Barcelona.

Los Pabellones de la Finca Güell son un recinto propiedad de la Universidad de Barcelona. Constituyen el primer trabajo de envergadura que Gaudí realizó para su gran mecenas, Eusebi Güell. El conjunto está formado por tres elementos: la puerta de carruajes, la casa del portero y las caballerizas. Tras la restauración de la casa del portero, gracias a la Universidad de Barcelona y con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, actualmente se está trabajando en la rehabilitación de la puerta del dragón, en la que participan tanto World Monuments Fund (WMF) como el consistorio barcelonés.

Otro hito en esa ruta será la visita al Colegio de las Teresianas, un espacio encargado a Gaudí por Enric d’Ossó, con una doble funcionalidad: convento y escuela. El proyecto, que representa el camino espiritual descrito por Santa Teresa,  es una arquitectura mística, de una radicalidad formal extrema y de una extraordinaria densidad conceptual.

La Torre Bellesguard es una obra profundamente marcada por la historia, cuyos jardines conservan los restos de su palacio medieval. Gaudí no se limitó a edificar una nueva residencia, sino que realizó una intervención consciente en el patrimonio, restaurando, preservando e integrando los vestigios medievales dentro de una arquitectura moderna que dialoga con el pasado.

Torre Bellesguard. Forma parte de la Ruta 'Gaudí desconocido'. Fotografía: Cortesía del Año Gaudí.
Pabellones Güell. Forma parte de la ruta 'Dalí Desconocido'. Foografía: Cortesía del Año Gaudí.

Por último, y además de todos los edificios emblemáticos que erigió y proyectó Gaudí en Cataluña y en otros rincones de España, se presentó el programa en torno a la Casa Batlló Contemporary, que hizo que ayer y anteayer se hiciera un Mapping el 30 de enero y el 1 de febrero creado por United Visual Artists, así como la puesta en marcha de una sala de exposiciones dedicada al arte contemporáneo en la segunda planta, que es una invitación para que artistas multidisciplinares puedan reinterpretar el legado radical de Gaudí, sin olvidar el estudio botánico del monumento o la producción de una obra de teatro musical inspirada en la infancia del arquitecto de Reus.

Mapping Casa Batlló. Fotografía: Cortesía Año Gaudí.

Gaudí y el Trencadis en la Casa Botines de León

Esta exposición, producida por World Monuments Fund y el Museo Casa Botines Gaudí, con el apoyo de American Express y la colaboración del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias “González Martí”, presentará a partir del viernes 6 de febrero más de 60 piezas, 34 originales y 29 réplicas, que ilustran la evolución del trencadís en la obra de Gaudí. La muestra está comisariada por Mireia Freixa y Marta Saliné.

El mosaico de trencadís es una de las imágenes que mejor identifican la arquitectura de Antoni Gaudí.  En Cataluña y Valencia, desde la Edad Media, los muros se recubrían con azulejos de colores, un recurso de gran belleza y funcionalidad higiénica. En los años del modernismo, la arquitectura, gracias al uso adecuado de la ornamentación, representa la síntesis de todas las artes, creando una rica combinación de formas, volúmenes, texturas y también de colores.

Gaudí experimentó con todo tipo de materiales, en especial la cerámica, sustituyendo la visión regular de la tradicional tesela del mosaico por el fragmento resultado de un corte irregular. La rompe (“trenca” en catalán), de ahí la denominación de trencadís. A su alrededor, surgen un grupo numeroso de artesanos, industriales y albañiles –entre los que destacó el arquitecto Josep M. Jujol (1879-1949). Con todos ellos Gaudí compartió la riqueza creativa y la afición por el reciclaje de materiales.

Exposición 'Gaudí y el Trecandis'. Pere Vives. Triangle. Fotografía: Cortesía de Casa Botines de León.
Vista del montaje de 'Gaudí y el Trencadis'. Fotografía: Cortesía de Casa Botines de León.