Rubens, Palomino, Equipo Crónica y la Magdalena, apuestas del MuBAV para 2026
El Museo de Bellas Artes de València ha anunciado el calendario expositivo del próximo año, que viene marcado por cuatro propuestas que abarcarán un amplio arco cronológico que va desde el último cuarto del siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XX. La institución comenzará el año con un viaje a través de la pintura valenciana contemporánea, seguida de una monográfica de Antonio Palomino. La parte central de 2026 la ocupará una muestra que analiza el entorno de Rubens y se cerrará con una exploración de la figura de María Magdalena.
Antes de pasar página en el calendario, el Bellas Artes de València ha dado a conocer su hoja de ruta expositiva para el año que viene. “En 2026 la vanguardia contemporánea convivirá con obras maestras de Artemisia Gentileschi, Pedro de Mena o José de Ribera”, ha asegurado el director del museo, Pablo González Tornel.
A esa nómina de artistas hay que sumar a Rubens, el cabeza de cartel de las cuatro propuestas que ha presentado el MuBAV. Comisariada por Ana Diéguez-Rodríguez, Rubens. El florecimiento de un genio (del 2 de julio al 4 de octubre) no será tanto un proyecto sobre el pintor y su obra, como una contextualización del ambiente que lo rodeaba y que le permitió llegar a ser quien fue.
De ahí que una primera parte de la muestra se centre en el entorno que vivió y respiró en Amberes durante el último cuarto del siglo XVI. Esto incluye el contexto cultural y cortesano, los círculos de humanistas y la imprenta más importante de Europa, así como las tendencias pictóricas que imperaban en la ciudad.
Pasando por su estancia en Italia hasta la vuelta a Flandes, con el posterior fallecimiento del archiduque Alberto de Austria, se repasarán las circunstancias y actores que se cruzaron en su camino. La exposición también hará un recorrido por los autores de su misma generación asentados en Amberes y Bruselas.
Una de las piezas centrales será la Virgen de Cumberland, heredada por la pinacoteca valenciana tras el fallecimiento, en 2021, del coleccionista alemán Hans Rudolf Gerstenmaier. En un artículo sobre esta pintura escrito en 2012, la experta Magdala García Sánchez explicaba que los rasgos del Niño coinciden con los de Alberto, hijo de Rubens, retratado en otros dibujos que conserva la Albertina de Viena y el Museo de Bellas Artes de Budapest.
Otro nombre propio que marcará la agenda del centro en el próximo curso será el de Antonio Palomino, con ocasión del tercer centenario de la publicación del segundo volumen de su tratado Museo pictórico y escala óptica (1715-1724). Esta será la primera exposición monográfica dedicada a su obra en el museo de la ciudad del Turia y lo hace en toda su complejidad.
Comisariada por José Riello Velasco, Antonio Palomino y el otoño del Barroco (del 18 de junio al 20 de septiembre) combinará pinturas, dibujos y estampas, producción literaria y teoría pictórica a través de seis secciones.
En ellas se explorará su vinculación con la Monarquía hispánica, así como su concepción de la pintura como arte teológico, la ingente producción de pintura mural –particularmente la que hizo en la ciudad de Valencia–, su dedicación a las fiestas públicas, su tratado sobre la pintura para el final de una época y sus reflexiones sobre el misterio de la Inmaculada Concepción.
En esta última sección podrá verse uno de los óleos de su serie Inmaculadas. Esta Virgen entre nimbos refleja la influencia que recibió Palomino de Luca Giordano en el ambiente de la corte. Atendiendo a su modelo iconográfico, la figura está representada desde un punto de vista bajo, con manto flotante, larga melena y manos juntas.
En el otro extremo cronológico, la institución también ha programado una propuesta que parece más propia del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), pero que rescatará una parte fundamental de la historia de sus fondos. Tiempos modernos (del 10 de marzo al 31 de mayo) ofrecerá una aproximación a la pintura valenciana o vinculada con la región desde la década de 1940 hasta 1970.
El núcleo de la muestra lo van a componer las piezas adquiridas por el Estado y la Generalitat para el museo a partir de 1968 bajo la dirección de Felipe Garín Llombart. Entonces, la creación del IVAM ni siquiera estaba planteada y estas compras convirtieron al Bellas Artes en la institución de referencia para los artistas valencianos posteriores a la Guerra Civil.
Durante los últimos años, a grandes nombres como Andrés Cillero o José María Iturralde, se han añadido incorporaciones tan importantes como Pedro Solbes y Aurora Valero, o un significativo conjunto de retratos de Genaro Lahuerta. Así, el centro pondrá en valor su colección más contemporánea con obras de Equipo Crónica, Juana Francés, Eusebio Sempere o Equipo Realidad.
Esta programación se completará con un estudio de la figura de María Magdalena. Será el propio González Tornel quien ejerza el comisariado de Ni santa ni pecadora (del 29 de octubre de 2026 al 14 de febrero de 2027), una exhibición que propone una reflexión sobre los roles asignados a la mujer en la historia de las artes visuales.
Este discurso se construye a partir de 70 piezas de los principales artistas del Barroco mediterráneo, que ilustran cómo en la figura de la Magdalena se han fusionado imágenes antagónicas como la de Lilith y la Virgen María.
La exhibición argumenta pictóricamente que esta santa es, a la vez, la mujer capaz de condenar a la humanidad por su sexualidad y aquella que, renunciando a su misma esencia física, se convirtió en modelo cristiano. Nerea Méndez Pérez




