Un feliz compromiso
La Fundación Bancaja y ABANCA acaban de presentar Compromiso con el arte. De Miró a Barceló, una muestra que reúne en Valencia una sorprendente selección de los fondos de arte contemporáneo de ambas instituciones y ofrece una mirada retrospectiva a la evolución en los siglos XX y XXI. TEXTO: Fernando Rayón
Comisariada por Fernando Castro Flórez, plantea un recorrido que abarca desde las vanguardias históricas a la pluralidad de formas de la pintura con obras datadas entre 1913 y 2023.
La exposición incluye 86 obras, 48 procedentes de la Colección ABANCA y 38 de los fondos de la Fundación Bancaja. Están representados 59 artistas nacionales e internacionales como Picasso, Miró, Kandinsky, Juan Gris, Torres García, Giorgio de Chirico, Jean Metzinger, Manolo Valdés o Soledad Sevilla.
No faltan en el recorrido obras claves del Informalismo como el tríptico Las tres gracias, que pintó en 1997 Antonio Saura, una de las recientes adquisiciones de la Fundación Bancaja.
Pero la muestra también avanza hacia la abstracción, con obras de Sean Scully, José Manuel Broto, Antón Lamazares, José María Sicilia o Günther Förg, sin olvidar el pop y los figurativos del Equipo Crónica, Luis Gordillo, Darío Villalba, Juan Navarro Baldeweg o Miquel Barceló.
Sorprenden también el conjunto de piezas vinculadas a la evocación de la naturaleza y el contexto urbano, con obras como las de Miquel Navarro, Cristina Iglesias, Urbano Lugrís o Julian Opie.
El recorrido permite hacer una reflexión sobre el papel que desarrollaron aquellas cajas de ahorro tristemente desaparecidas y su apoyo al arte durante décadas. Lo que contemplamos en esta muestra es el resultado de dos instituciones, herederas de aquellas empresas, que no solo han sabido preservar su maravilloso legado, sino completarlo, custodiarlo y compartirlo con todos los españoles.
No todas las cajas fueron saqueadas por los políticos de turno, y lo que hoy vemos en la muestra de Valencia nos permite reflexionar precisamente sobre lo que se podía haber hecho, pero solo unos pocos hicieron. “Y no solo como una inversión”, como recordaba en la presentación el presidente de la Afundación, Miguel Ángel Escotet, sino con la convicción de que el servicio que prestaban a la sociedad pasaba por la cultura.
Fernando Castro Flórez analiza en su comisariado “las ventanas que se abren a lo maravilloso” y reconoce que las obras que ha seleccionado no solo abren ese espacio sino que, además, reivindican “un sentido contemporáneo de la belleza que comienza con una revisión de posiciones vanguardistas”.
El visitante encontrará piezas maravillosas como el Paquet de tabac et verre, pintado por Picasso en 1922; o la composición abstracta de Kandinsky Weisslich (1919). También la espléndida selección de bodegones firmados por Juan Gris, Equipo Crónica, Jean Metzinger, André Lothe, Georges Braque o Marc Chagall.
Impresionantes las dos arpilleras de Manolo Millares y la escultura Óxido G-48 (1984) de Eduardo Chillida, o el cuadro de Lucio Muñoz Negro Ucello (1996). Y difíciles de olvidar resultan las obras de José María Yturralde y Soledad Sevilla: El mundo a mi manera (2003). Auténticas joyas que rematan la instalación de Cristina Iglesias titulada Jardín de Behulifruren (2001).
Cabe destacar el elegante montaje, en el que Rafael Alcón, presidente de la Fundación Bancaja, tiene tanto que ver. Un conjunto sobresaliente que, por sí solo, merece una reconfortante visita a Valencia.



