En Mercado

Un Ecce Homo de Carreño de Miranda en Segre

En la cita del 12 de febrero destacan, junto a la habitual oferta de contemporáneo, dos lienzos de Ignacio Pinazo


(Si quiere ver los resultados de la subasta, pulse aquí)

 

Aunque el fuerte de la madrileña sala de la calle Segre sea la pintura contemporánea, y reconociendo el interés por algunos de los lotes que ofrece el próximo día 12, me parece más interesante detenernos esta vez en dos autores que se salen de ese marco, y que por lo atípico de su presencia y la calidad de sus obras puede considerarse una oportunidad.

El primero de ellos es el asturiano Juan Carreño de Miranda (1614-1685) (ver). Pintor del rey, es conocido especialmente por sus retratos de Carlos II y de su regente Mariana de Austria, por su técnica que aúna de forma sorprendentemente coherente el colorido veneciano con las composiciones flamencas, especialmente las de Van Dyck, y por hacer avanzar la huella velazqueña por sendas muy personales. De su mano se ofrece un inédito Ecce Homo (O/L, 84,5 x 61,5 cm; lote 127), que respira calidad por los cuatro costados y de modo especial en el rostro, más alegre y esperanzado que el dibujo que posee el Museo del Prado (ver). Firmado por detrás, los 9.000 euros en que iniciará las pujas son un precio atractivo; sin embargo, dada la temática, tampoco parece lógico que haya demasiados coleccionistas pujando por ella…

En este sentido, conviene recordar sus dos últimas ventas importantes, fuera de España: Retrato de Carlos II (O/L, 210 x 110,5 cm) se adjudicó en Sotheby’s Londres en julio de 2016 por 52,500 GBP (ver), y Virgen de la leche con san Bernardo (O/L, 165,8 x 11,3 cm) en abril del año anterior por 35,000 GBP (ver). Y antes de abandonar el mundo barroco, vean con detenimiento también el Retrato de niño con spaniel y pájaro, 1671 (O/L, 90,5 x 72 cm; 19), de Nicolaes Maes, por 15.000 euros.

La siguiente escala nos traslada al final del siglo XIX, a Valencia. Allí un magnífico pintor llamado Ignacio Pinazo (1849-1910) vive alejado del mundanal ruido en su pueblo de Godella y pasa desapercibido para el gran público; incluso más de un siglo después de su muerte, eclipsado en parte de la cegadora luz internacional de Sorolla, sigue siendo un gran desconocido y lamentablemente su pintura es valorada muy por debajo de su calidad. De su mano, dos piezas muy singulares, que muestran su asombrosa facilidad y su pleno dominio técnico: Muchacho con serpiente y naranjas, 1884 (O/L, 105 x 79 cm; lote 158) y Niña valenciana en Domingo de Ramos, 1889 (O/L, 110 x 80 cm; lote 159). Ambas muestran la forma diferente de pintar que tenía; y aunque ofrecida cada una por 12.000 euros, desgraciadamente no subirán tampoco demasiado a pesar de su evidente calidad, como quedó demostrado en la cita anterior con las obras de la colección Jaumandreu (ver), vendidas pero por cantidades escasas.

En planteamiento cercano por lo moderno, vean también la interesante y luminosa tabla que Darío de Regoyos pintó en Teruel, a finales de 1891: Iglesia de Santiago. Albarracín (O/T, 26 x 34 cm; 175). Publicada en el catálogo razonado de Juan San Nicolás con la ficha 174ª, ofrece un interesante y matizado juego de luces a base de tonos claros, marrones y los malvas tan frecuentes en su producción. 19.000 euros será el precio a ofrecer.

Y las recomendaciones, ya del pleno siglo XX.

En dos dimensiones, el decorativo y atractivo papel del Equipo Crónica, Conde Duque, c. 1970 (A/papel, 100 x 70 cm; 243), por 9.000 euros; un cartón de Luis Gordillo, Sin título, 1986 (O/cartón, 68 x 97 cm; 251), procedente de la galería Soledad Lorenzo de Madrid, por 8.000 euros; y un matérico pero muy tardío ya No-Atman, 2001 (Tm/L, 100 x 81 cm; 230), de Antoni Tàpies, por unos nada fáciles, en mi opinión, 80.000 euros iniciales.

Y en las tres dimensiones, tres piezas especialmente interesantes. De Baltasar Lobo, Al aire libre, c. 1980 (mármol negro, pieza única, firmada, 33 x 7,5 x 6 cm; 225), por 19.000 euros –recuerden sus últimas buenas ventas en Ansorena-; de Carmen Laffón, se ofrece de nuevo pero rebajada desde 50.000 a 35.000 euros la espectacular Mesa en el estudio, 1995 (pintura/bronce, pieza única, 110 x 129 x 86,5 cm; 277), que se ofreció de la colección del Barclays en mayo pasado (ver); y de Peio Irazu, habitualmente poco complaciente y casi siempre interesante, Custodio, 2008 (elementos fundidos en aluminio, soldados y parcialmente pintados, 63 x 49,5 x 44 cm; 282), procedente también de la galería Soledad Lorenzo de Madrid, por 7.000 euros. Daniel Díaz @Invertirenarte

Juan Carreño de Miranda. Ecce Homo. Salida: 9.000 euros. Remate: 10.000 euros
Juan Carreño de Miranda. Ecce Homo. Salida: 9.000 euros
Equipo Crónica. Conde Duque, c. 1970. Salida: 9.000 euros. Remate: 19.000 euros
Equipo Crónica. Conde Duque, c. 1970. Salida: 9.000 euros
Peio Irazu. Custodio, 2008. Salida: 7.000 euros
Peio Irazu. Custodio, 2008. Salida: 7.000 euros
Ignacio Pinazo. Muchacho con serpiente y naranjas, 1884 y Muchacha valenciana en Domingo de Ramos, 1889. Salida: 12.000 euros cada uno. Remate: 13.000 y 22.000 euros, respectivamente
Ignacio Pinazo. Muchacho con serpiente y naranjas, 1884 y Muchacha valenciana en Domingo de Ramos, 1889. Salida: 12.000 euros cada uno
Antoni Tàpies. No-Atman, 2001. Salida: 80.000 euros
Antoni Tàpies. No-Atman, 2001. Salida: 80.000 euros
Darío de Regoyos. Iglesia de Santiago. Albarracín, c. 1891. Salida: 19.000 euros
Darío de Regoyos. Iglesia de Santiago. Albarracín, c. 1891. Salida: 19.000 euros
Carmen Laffón. Mesa en el estudio, 1995. Salida: 35.000 euros
Carmen Laffón. Mesa en el estudio, 1995. Salida: 35.000 euros
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