Tres lámparas de Alberto Giacometti en Auctionata

Tres lámparas de Alberto Giacometti en Auctionata

‘100 masterworks’ serán subastadas el día 7

Para muchos puristas, Alberto Giacometti es escultor, y punto. Nadie como él ha sabido reflejar en tres dimensiones la fragilidad del hombre del siglo XX, su tremenda levedad, incluso su esencial no necesidad en ese convulso y tremendo siglo donde Hannah Arendt percibió en toda su profundidad la banalidad del mal. Ese reguero se puede percibir también, de alguna manera, en el nihilismo de la pintura de Rothko y, más evidente aún, en la brutalidad sin paliativos de Francis Bacon.

Pero resulta que Alberto Giacometti también hizo sus pinitos en el mundo del diseño y, como artista buscado por cientos de coleccionistas (cada uno a su medida, claro) que es, también sus diseños lo son, hasta el punto de pagarse ya importantes sumas de dinero.

Auctionata propone tres lámparas de su mano -los lotes 71, 73 y 74 (el 72 es de Diego, su hermano)-, adquiridas directamente al artista en los años 50, y que desde entonces han permanecido en la misma colección suiza. Aunque la primera procede de un boceto de hacia 1935, y las otras dos de hacia 1936 -en Francia-, las tres fueron fundidas posteriormente por Diego (de estas últimas, aparecen otros ejemplares en el catálogo razonado de Françoise Francisci, Diego Giacometti, París, vol. I, Paris, 1986, p. 32 y p. 31). Table Lamp Écossais (bronce pulido; lote 71) se ofrece por 20.000 euros; Lampe à l‘étoile, otro bronce patinado esta vez en tono verde-marrón (40,6 cm; lote 73), por 30.000 euros, y la tercera, Lampadaire à l’étoile, otro ejemplar en bronce patinado pero ya de 148,4 cm de altura iniciará sus pujas en los 70.000 euros. Son precios atractivos, de hecho.

A medio camino entre el objeto y la obra de arte, la trascendente propuesta del siempre exquisito Yves Klein brilla con luz propia. No estamos ante una pieza superior, como sus paneles azules o sus ‘impresiones’ femeninas llamadas antropometrías, que obran al modo de los iconos, sino ante una de sus conocidas esponjas azules: Éponge SE 253, c. 1961 (pigmento sintético IKB sobre esponja natural, c. 1961; 84), con certificado de Rotraut Klein-Moquay. Apenas 4,6 x 6,4 x 5,3 cm (sobre soporte metálico, 18 cm) que intentan expresar la pureza del mundo, del azul inasible e infinito del cielo. Procedente de la Sfeir-Semmler Gallery, de Hamburgo, y expuesta en la exposición Monochrome and Fire, del Museum Haus Lange de Krefeld, en 1961 (poco después fue a Cascia a depositar su exvoto a santa Rita), fue comprada en Sotheby’s Londres en febrero de 2012 por 67,250 GBP (80.444 euros, premium incl.) y se ofrece ahora por unos más que atractivos 55.000 euros.

También en sus últimos años, Henri Matisse tuvo una profunda renovación espiritual. Apenas cuatro años antes de su muerte, dibujo este fino y verdaderamente atractivo por su sencillez total Tête de jeune fille, 1950 (tinta, 51,5 x 40 cm; 97). Confirmada su autenticidad por Wanda de Guébrian, de los Archives Matisse, Paris, en el reverso, con el número A23 bis, fue expuesta en Londres en 1972 en la Summer Exhibition of Paintings and Sculptures of the Nineteenth and Twentieth Centuries, en la O’Hanna Gallery (17.5.-15.9.1972, cat. n° 50). Nada menos que 90.000 euros serán los encargados de marcar el inicio de las pujas.

Poco después, hacia 1954, Franz Kline contaba con apenas 34 años y sus trazos sin aparente sentido comenzaban a mostrar un lenguaje nuevo, diferente, vinculado de alguna forma a un expresionismo verdaderamente abstracto donde lo que importaba no era el qué sino el cómo. Untitled (gouache y tinta sobre papel de periódico pegado a lienzo, 50 x 40 cm: 34), un buen ejemplo de ese modo de proceder, se ofrece por 60.000 euros, y aunque más de uno preferirá algo más sintético y lacónico, no deja de tener su fuerza el contraste con el blanco del fondo.

Y para terminar, de Robert Longo, Study North Cathedral, 2009 (tiza, firmada, fechada, titulada y numerada#2732; 30 x 53,3 cm; 20) por unos muy ajustados ya 45.000 euros. Y dos piezas de Alex Katz, uno de los últimos figurativos que entusiasma al mercado por su sencillez, su color plano y su aparentemente descuidado dibujo simplificado. Un lino de grandes dimensiones como Sunset 2, 2008 (121,9 x 167,6 cm; 14) sale por nada menos que 140.000 euros; en cambio, por 12.000 euros, un precio mucho más atractivo, comparativamente hablando, se ofrecen tres xilografías tituladas Twilight 1, 2 y 3, 2009-10 (25/25, 118,7 x 95,2 cm c/u; lote 50), impresas por Chris Sukimoto, de Simmelink-Sukimoto Editions, la que las publica. Pero hay papeles verdaderamente interesantes de los conocidos Erich Heckel o Karl Schmidt-Rottluff, o ya más recientes de Neo Rauch, Martin Kippenberger o Jörg Immendorff.

Ir a www.auctionata.com Daniel Díaz @Invertirenarte